Vamos

10 cosas que no podremos volver a hacer

La forma de ir a las rebajas han cambiado, como ha cambiado todo. Conoce algunos ajustes que deberás hacer cuando acudas a comprar durante días de venta especial

El Diario

viernes, 31 julio 2020 | 10:12

Vamos… de shopping

Con la reapertura de los centros comerciales y la llegada de las rebajas, te contamos cómo comprar ropa en la nueva normalidad

Ir en comunidad

Si acostumbrabas ir con tus amigos, hermanos, tíos, primos, esto ya no será posible.

Si por razones extraordinarias tienes que llevar a tus hijos, no olvides tomar las medidas sanitarias recomendadas para protegerlo de un posible contagio. 

Tocar todo a tu paso

Pareciera que no nos basta con ver y que necesitamos tocar las texturas de las telas, zapatos, bolsos o accesorios, pero ahora para comprar en la nueva normalidad será indispensable que mantengas el sosiego y evites esa práctica.

Todos los establecimientos tienen en sus protocolos obligatorios la constante limpieza de superficies para evitar que el virus sobreviva en superficies; no obstante, es mejor no arriesgar y mantener las manos quietas.

Probarte prendas y accesorios

Hay restricción para prendas que puedan tener contacto con tu cara como pashminas, bufandas, collares, aretes, diademas e incluso es recomendable que evites probarte ropa con cuellos muy estrechos.

Los pantalones, shorts, vestidos, entre otros sí podrás medírtelos pero con reserva. Lo más prudente para comprar ropa en la nueva normalidad es echarle previamente un ojo en la tienda virtual para evitar el contacto con todo artículo que se te ponga en frente.

Recorrer 80 veces la tienda

Este punto va especialmente dedicado para los indecisos. Si eras de los que ibas a una tienda, revisabas hasta la última fibra de cada prenda, cambiabas de zona, regresabas, salías, entrabas y contrastabas todos los colores de las misma blusa, tenemos que decirte que esto ya está prohibido.

Las largas jornadas de shopping llegaron a su fin en esta nueva normalidad. Lo más prudente es ir solo en caso necesario y a lo que vas.

Saturar los probadores

Durante la temporada de rebajas era muy común esperar hasta 20 minutos para entrar al probador y medirte una montaña de ropa que llevabas a cuestas.

Ahora, los establecimientos están obligados a operar solo al 50% de su capacidad en esta zona y, como mencionamos anteriormente, deberás probarte sólo lo indispensable y aquellas prendas que no rocen tu cara.

Además, la ropa que los clientes se midan y no se lleven será separada, sanitizada con una vaporera previamente cargada con líquido desinfectante. 

Platicar en posibles encuentros

En nuestras compras de fin de temporada era muy común encontrarte a alguien y quedarte a platicar muy a gusto en lo que avanzabas hacia tu siguiente compra.

Ahora esta práctica es impensable puesto que además de exponerte y exponer a los demás, pueden interferir en el tránsito de la tienda o centro comercial y propiciar aglomeraciones no permitidas.

Cabe destacar que por disposición oficial tanto en tiendas departamentales como en restaurantes no habrá música. Esta restricción tiene como fin evitar que los clientes, mientras platican, alcen la voz y eso implique una posible salida de saliva; es decir, una posible fuente de contagio.

Evitar el contacto físico

En estos encuentros casuales de amigos, conocidos o familiares también era muy común abrazarse o saludar con un fuerte apretón de manos. ¡Imposible en tiempos de Covid! Recuerda siempre mantener la sana distancia y no hacer grupitos a medio camino.

Revisar catálogos o revistas

Mientras esperabas a que se desocuparan los probadores o llegaba tu turno para pagar en caja, no faltaban las revistas o catálogos de temporada en la tienda para matar el tiempo.

Sin embargo, en la nueva normalidad estos artículos ya no estarán disponibles para evitar que los clientes los tomen por costumbre o inercia. Un riesgo menos.

Pagar con tarjeta

Si no estás acostumbrado a los pagos electrónicos, para comprar ropa en la nueva normalidad será indispensable que vayas practicando porque esta modalidad llegó para quedarse.

En la medida de lo posible evita pagar en efectivo, puesto que el riesgo de que monedas y billetes hayan estado en contacto con algún portador de Covid es latente.