Vientre de alquiler

Madre subrogada explica lo que significa cargar un hijo que no es suyo

Agencias
martes, 07 mayo 2019 | 12:21
Agencias

Los Ángeles – En junio próximo, Cindy López dará a luz por tercera vez, aunque ella solo se considera mamá de una niña de 10 años.

La guatemalteca es una madre subrogada, alguien que – bajo un acuerdo legal – carga hasta el alumbramiento a un bebé dentro de sí, pero ese infante no es, ni genéticamente ni legalmente, su hijo.

“Me encanta estar embarazada”, dice la mujer de 32 años. “Lo único que no disfruto es las náuseas. Pero me gusta ver mi estómago, me gusta sentir cuando dan pataditas”, comentó al diario Excélsior California.

“Amo a los niños”, agrega López, quien está embarazada de siete meses con el hijo de un hombre gay ciudadano de China.

Relata que la primera vez que escuchó sobre la subrogación fue cuando estaba en la secundaria y una de sus maestras tenía problemas para embarazarse y la escuchó hablar de esto. “Siempre pensé que era un milagro”.

Ya de adulta leyó sobre esto de nuevo y decidió contactar a una agencia. Esta es la tercera vez que queda embarazada de esta manera; en el primer embarazo tuvo un par de gemelas para una pareja gay de España y el segundo embarazo no llegó al alumbramiento, debido a complicaciones con el feto.

La subrogación

Hay dos tipos de subrogación: la tradicional y la gestacional. En la tradicional, la mujer dona sus óvulos aparte de cargar el feto. En la gestacional, ella simplemente alquila su vientre y los embriones se crean por medio de la Fecundación In Vitro de los gametes (óvulos y espermatozoides) de los padres del feto.

California, que legalizó la subrogación en 1993, es uno de los estados del país con mayor número de agencias dedicadas a estos procedimientos, que son muy populares con artistas. El cantante Ricky Martin alquiló un vientre para poder tener a sus hijos.

López trabaja bajo la agencia Center for Surrogate Parenting (CSP) en el Valle de San Fernando, que ha facilitado el nacimiento de 2 mil 600 bebés desde hace 39 años.

Entre los requisitos de CSP para ser madre subrogado está tener entre 21 y 42 años, haber dado a luz previamente y no fumar.

Según la Sociedad Americana de la Medicina Reproductiva (ASRM), 18 mil 400 infantes nacieron por medio de la subrogación gestacional entre 1999 y 2013 en Estados Unidos.

Aunque López nunca tuvo dudas sobre su decisión de ser madre subrogada, admite que le costó un poco convencer a su pareja. Su madre y hermanos también la apoyan, pero no así otros miembros de su familia.

Su madre quiere que tenga otro hijo propio, pero por el momento ella sigue estudiando con la meta de abrir su propia guardería.

También está enfocada en dar a luz al bebé que lleva adentro.

Las mujeres seleccionadas para ser madres subrogadas deben pasar una evaluación psicológica que determine que pueden dar a luz sin que tengan problemas de entregar el bebé a los padres.

López dice que esto no es problema para ella.

“Aunque suene raro, no tengo nada de conexión con el niño. No es que sea fría, es que lo veo como un trabajo de cuidado de niños”, explica.

“Estoy cargando a tu niño. Me preocupo por él. Quiero que coma bien y sea sano. Pero cuando nazca, es todo tuyo”, agrega.

De hecho, al momento que da a luz, las enfermeras se llevan a los bebés y ella decide si los ve o no.

“Con las gemelas, decidí no verlas. Trabajé tan duro para no tener esa conexión, temía que si las veía, haría esa conexión”, admite. “Estás tan emocional en ese momento”.

López agrega que no se siente como una madre para ninguno de los bebés subrogados a los que ha dado a luz.

“Cuando lo toco (al bebé que lleva adentro)  y se está moviendo, es una sensación bonita. Me emociona y lo toco y le hablo, pero no tengo ese sentimiento de decir desearía que fuera mío”, enfatiza.

Sin embargo, dice que está más que dispuesta a reunirse con ellos en el futuro si así lo desean.

Compensación

López considera que está haciendo el bien para personas que de otra manera no pudieran ser padres.

“Hay una felicidad que viene con dar a luz. Hay tantas mujeres que quisieran hacerlo y no pueden. Y el proceso de adopción es tan largo”, expresa.

En muchos países, los miembros de la comunidad LGBT tienen prohibido la adopción, así que la subrogación es la única manera de procrear.

Pero López no niega que ser una madre subrogada también tiene una jugosa compensación, en su caso 40 mil dólares.

“Sí ayuda mucho. Es algo en lo que sí pienso”, dice.

Gracias a ellos ha podido pagar vacaciones para ella y su hija a Disneyworld en dos ocasiones, y también ha viajado a París, Francia, algo que no podría pagar con su trabajo regular.

“Definitivamente disfruto la recompense que viene con esto y puedo proveer para mi hija y mostrarle el mundo al sacrificar mi cuerpo”, expresa López.

Y eso definitivamente sí es el sacrificio que hace una madre.

Información importante:

– 18 mil 400 infantes subrogados entre 1999 y 2013

– En 1993 California legalizó la subrogación

– Tener entre 21 y 42 años de edad, requisito para ser madre subrogada

– 40 mil dólares, el pago por servicio de gestación