Alzheimer afecta más a las mujeres: estudio

Los científicos tienen algunas claves sobre el motivo

Agencias
martes, 23 julio 2019 | 12:25
Archivo

Los Ángeles – Una nueva investigación ofrece algunas pistas biológicas de por qué las mujeres pueden ser más propensas que los hombres a desarrollar la enfermedad de Alzheimer y cómo esta forma más común de demencia varía según el género, publicó el rotativo LA Times.

En la Conferencia Internacional de la Asociación de Alzheimer en Los Ángeles el martes, los científicos ofrecieron evidencia de que la enfermedad puede propagarse de manera diferente en el cerebro de las mujeres que en los hombres. Otros investigadores demostraron que varios genes recién identificados pueden jugar un papel en la disparidad del riesgo.

Dos tercios de los casos de Alzheimer en Estados Unidos son en mujeres, y “no es sólo porque vivimos más”, dijo María Carrillo, directora científica de la asociación. También hay “un sostén biológico” para las diferencias de sexo en la enfermedad, dijo.

Estudios previos han sugerido que a cualquier edad, las mujeres tienen más probabilidades que los hombres de desarrollar Alzheimer. Los científicos también saben que una variante genética llamada APOE-e4 parece aumentar el riesgo más para las mujeres que para los hombres en ciertos grupos de edad.

Además, las mujeres en las primeras etapas de la enfermedad pueden no ser diagnosticadas porque tienden a hacerlo mejor en las pruebas verbales que los hombres, lo que enmascara el daño del Alzheimer.

Los nuevos estudios agregan más evidencia, y posibles explicaciones, para las variaciones sospechosas entre cómo los hombres y las mujeres desarrollan la enfermedad.

Los investigadores de la Universidad de Vanderbilt encontraron diferencias en cómo la tau, una proteína que destruye las células nerviosas, se propaga en el cerebro de las mujeres en comparación con los hombres. Mediante el uso de exploraciones en 301 personas con habilidades de pensamiento normales y en 161 personas con deficiencias leves, mapearon dónde estaba depositada la tau y la correlacionaron con redes nerviosas, que siguen las señales del cerebro.

Encontraron que las redes tau en las mujeres con deterioro leve eran más difusas y dispersas que en los hombres, lo que sugiere que más áreas del cerebro estaban afectadas.

Desde hace tiempo se sabe que a las mujeres les va mejor en las pruebas de memoria verbal, habilidades como recordar palabras y listas. Los investigadores de UC San Diego encontraron que las mujeres obtuvieron mejores resultados con estas destrezas que los hombres a pesar de los signos similares de enfermedad de Alzheimer temprana o moderada.

Usando exploraciones en más de mil adultos mayores, encontraron diferencias de sexo en cómo el cerebro usa el azúcar, su principal fuente de energía. Las mujeres metabolizan mejor el azúcar, lo que puede darles una mayor capacidad para compensar el daño causado por la demencia y hacer que sea menos probable que se les diagnostique mediante pruebas que involucran habilidades verbales.

“La ventaja femenina podría enmascarar los primeros signos del Alzheimer y retrasar el diagnóstico”, dijo la líder del estudio Erin Sundermann. “Las mujeres son capaces de mantener el rendimiento verbal normal por más tiempo”, en parte debido a un mejor metabolismo cerebral.

En la Universidad de Miami, los científicos analizaron genes en 30 mil personas, la mitad con Alzheimer, y encontraron cuatro que parecen estar relacionadas con el riesgo de enfermedad por género.

“Uno confiere riesgo en mujeres y no hombres y tres confieren riesgo en hombres pero no mujeres”, dijo un líder del estudio, Eden Martin.

Los investigadores aún no saben exactamente cómo estos genes afectan el riesgo, o por cuánto.

“Algunos de estos parecen estar vinculados al sistema inmunológico, y sabemos que hay diferencias entre hombres y mujeres” en cómo funciona, dijo otro líder del estudio, Brian Kunkle.

Otros siete genes parecen tener diferentes efectos sobre los riesgos en hombres frente a mujeres. Los investigadores cuentan con una beca del Instituto Nacional sobre el Envejecimiento para realizar un estudio internacional en cerca de 100.000 personas para intentar validar y extender sus resultados.