Un abrazo mexicano al mundo

Artesanos difunden en Chicago los aportes del rebozo

Agencias
sábado, 23 noviembre 2019 | 12:58
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Chicago – Antes de que falleciera su padre, le heredó a Camelia Ramos el arte de tejer rebozos. Ella nunca imaginó que al convertirse en rebocera sus saberes la llevarían a difundir el aporte de esa pieza textil más allá de las fronteras mexicanas, ya sea en Chicago u otras partes del mundo, contó.

“El rebozo es un abrazo de México al mundo”, explica Ramos, “se tiene que seguir usando tanto en México como en el mundo porque representa nuestra cultura”, agregó durante su reciente visita a Chicago la maestra artesana originaria de Tenancingo, Estado de México; y “renacida en el municipio de Malinalco”, cuna del rebozo, publicó el rotativo Chicago Tribune.

Desde 1992 Ramos superó estigmas de género, al heredar el conocimiento y el trabajo que se consideraba propio de los hombres en su estado. Su trabajo significó el rescate de la elaboración del rebozo en telar de cintura así como del rapacejo antiguo, aprendido de su padre, Isaac Ramos Padilla, explicó. Luego decidió ir un paso adelante: innovó en el diseño de prendas y accesorios hechos con rebozo, dando a cada pieza un sello propio, dijo. Otra característica de su trabajo ha sido el uso de tintes tomados de la naturaleza, como de la grana cochinilla, granada cordelina para dar matices, pericón, tinta humo, lama, cáscara de nuez, y añil, entre otros.

Ramos y su esposo el maestro rebocero José Mancio Gutiérrez estuvieron en la Ciudad de los Vientos a principios de noviembre y se reunieron con autoridades diplomáticas, organizaciones culturales y comunitarias, como parte de una agenda para difundir más allá de su tierra natal tanto las aportaciones del rebozo como el trabajo de los artesanos.

Históricamente “el rebozo se ha utilizado para cargar a nuestros bebés, para protegerlos. Ahora se ha convertido en una prenda de lujo”, considera Ramos. “Nosotros queremos preservar este arte no solo desde el enfoque artesanal para que impacte el turismo y la percepción de México, también queremos que impacte a la mujer y que se sientan orgullosas de vestir un rebozo”, dijo Ramos.

Es importante también, mencionó, difundir el aporte cultural de la prenda para que se aprecie la labor del artesano, y lamenta que en ocasiones se cuestione el valor de las prendas.

“El rebozo para mi representa mi infancia. Mi madre le pidió a mi padre que le hiciera un rebozo para cargarme”, conctó.

Ramos cuenta cómo al igual que ella, otras artesanas no reciben el crédito ni el reconocimiento por las prendas que elaboran. Muy pocas veces la gente conoce la historia de aquellas personas que dedican horas a crear las piezas de arte, reflejo de sus raíces y cultura.

Los rebozos elaborados en Malinalco —considerado pueblo mágico- son únicos, entre otras cosas por sus elaborados rapacejos o puntas, comentó la artesana quien se ha especializado en elaborar rapacejos antiguos.

Su meta es elevar el aporte del rebozo en el mundo y exponer la tradición rebocera de Malinalco, donde ella y su esposo dirigen un taller en el que participan varias familias y en el que ofrecen la oportunidad a las nuevas generaciones de aprender el arte.

“Cuando alguien me compra un rebozo le estoy vendiendo la esencia de mi ser, mi persona, y les dijo ‘gracias por compartir esta historia que se teje con hilos de amor en urdimbre de esperanza’”: Camelia Ramos.