California

Protestan contra los malos tratos en centro de detención

En la manifestación se indicó que la crueldad y el abuso en San Bernardino no serán tolerados

Agencias
sábado, 10 agosto 2019 | 17:03
Agencias

Los Ángeles – Los tratos y abusos que muchos reclusos han experimentado en el centro de detención de Adelanto, en el condado de San Bernardino, no son producto de la imaginación, son tan reales que incluso han generado muertes, publicó La Opinión.

Exigiendo que las condiciones en dicho centro mejoren a través de un trato más digno a los detenidos, un cese a las redadas migratorias que separan familias, y el alto al enjaule de niños en centros migratorios, decenas de personas levantaron la voz la tarde del jueves 8 de agosto frente a las instalaciones de dicho centro.

Organizada por la Coalición de los Derechos Humanos de los Inmigrantes (CHIRLA), la manifestación congregó a miembros de varios grupos, incluyendo Bend the Arc, el Centro de Recursos Centroamericanos (CARECEN), y Hang Out Do Good (HODG), entre otros, quienes portando creativos carteles exigieron un mejor trato y aseveraron que la crueldad y abusos no serán tolerados.

La manifestación ocurrió horas después de que el gobierno estadounidense realizara una de las redadas migratorias mas grandes en tiempos recientes en el estado de Mississippi—redada que separó a cientos de familias, colocando en riesgo a decenas de niños.

“Mientras nos estábamos secando las lagrimas debido a los recientes tiroteos, este presidente de la crueldad decidió separar familias.  Debemos permanecer unidos, debemos luchar juntos, no podemos darnos por vencidos, este es nuestro país, esta es nuestra tierra, este es nuestro futuro, y vamos a pelear con todo,” indicó Angélica Salas, directora ejecutiva de CHIRLA.

Los manifestantes fueron recibidos por un puñado de simpatizantes del presidente Donald Trump en la zona desértica, quienes intentaron en vano interrumpir la manifestación con palabras y términos altisonantes y racistas.

“Nuestro amor es mas poderoso que su odio,” añadió Salas.

Los organizadores catalogaron la redada en Mississippi como un ataque frontal en contra de la comunidad inmigrante y un abuso de poder que tenía como estrategia inyectar pánico en la comunidad.

Hasta el día de ayer, de los 680 detenidos durante la redada en una planta procesadora de carne, al menos 300 ya habían sido liberados, 30 de ellos por “motivos humanitarios”.  Esta información fue confirmada la Fiscalía de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Mississippi en un comunicado de prensa.

Los organizadores atribuyeron las liberaciones en parte a la presión ejercida por la comunidad—presión que en Adelanto pudiera tener las mismas consecuencias. Y es que en este centro de detención al menos seis personas han muerto desde el 2011 cuando fue abierto, tres de las cuales murieron en 2017.

Las muertes pudieron ser evitadas si grupos como Nakamoto, el cual se encarga de supuestamente vigilar que estos centros cumplan con la ley, hubieran hecho su trabajo responsablemente, dijo Salas.

“No nos cabe duda que si los que administran estos centros regularmente inspeccionaran el trato que se les da a los inmigrantes detenidos y cómo se usan los recursos, se podrían evitar muchos de estos agravios”, agregó. “El contracto que tienen con el gobierno debe de ser evaluado por el Congreso y los fondos deben de limitarse o terminar si las quejas continúan.  El límite para estos abusos debe de ser cero”.

Nakamoto, quien desde el 2011 tiene contratos con ICE para inspeccionar los centros de detención, no encontró problema alguno en el centro de Adelanto en 2017 y 2018, pese a las muertes registradas en dicho inmueble.

El reporte de su inspección originó que senadores como Elizabeth Warren, y Kamala Harris, entre otros, buscaran respuestas a través de una investigación que comenzó el año pasado.

Los resultados de dicha investigación revelados en abril pasado indicaron que ni las compañías penitenciarias privadas, ni el auditor privado han asumido responsabilidad por fallas graves identificadas por la Oficina de Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional.

“También reveló una disputa en curso entre el Grupo Nakamoto, el contratista responsable de las auditorias de los centros de detención y la OIG sobre la calidad de las inspecciones de dicho Grupo,” indicó una carta firmada por Warren.

El Grupo Nakamoto, fundado por Jennifer Nakamoto, no contestó a llamados de La Opinión. No obstante, en una carta enviada al Senado en diciembre pasado, la compañía indica que “sin duda la población inmigrante detenida en conjunto tiene una mejor vida debido a lo que hace Nakamoto”.

Para Aimee Ginsburg Bikel, escritora israelita, periodista y oradora, la comunidad debe levantar la voz cuando hay injusticia y crueldad, para evitar así, lo que podría convertirse en una catástrofe humana.

Ginsburg Bikel, directora del Proyecto de Legado de Theodore Bikel, en honor al actor de Hollywood, cantante, compositor y activista, añadió que como miembro de la comunidad judía siente el dolor que los migrantes sufren todos los días.

‘Yo creo en la justicia humana para todas las personas, creo firmemente en que hay que amar al prójimo como a nosotros mismos.  Es un deber absolutamente urgente hablar cuando vemos algo malo.  Soy judía y hemos sido perseguidos por generaciones. Sabemos lo que es ser inmigrante, sentimos el dolor,” dijo la escritora.

“La hermana de mi abuela tuvo polio y fue rechazada por este país, y fue asesinada por los Nazis”, agregó. “Debemos evitar eso en nuestra generación”.

La activista miembro de Bend the Arc, instó a la comunidad judía a unirse a los inmigrantes para juntos evitar que el odio triunfe.

“Cuando nos quedamos callados tenemos como resultado una Alemania Nazi,” añadió.