Nueva York

Preocupación en NYC, tras reporte de contaminantes en comida para bebés

Un informe de la organización Healthy Babies Bright Futures señala que podrían contener arsénico, plomo, mercurio y cadmio

Agencias
lunes, 21 octubre 2019 | 17:38
Agencias

Nueva York – “Preocupados”, “alarmados” y “molestos”. Así se declararon padres de familia de la Gran Manzana, luego de conocer los resultados de un informe de la organización Healthy Babies Bright Futures (HBBF), que reveló que existe una enorme posibilidad de que la comida que sus bebés están consumiendo contenga contaminantes peligrosos para la salud de sus pequeños, como arsénico, plomo, mercurio y cadmio. El estudio, que analizó 168 alimentos para bebés, descubrió que el 95 por ciento de los productos estaban contaminados por metales pesados y tan solo en nueve no se encontraron rastros de ninguno, publicó el Diario NY.

Así lo manifestó Olgalisa Díaz de Jiménez, madre de dos hijos, quien confesó que tras enterarse de los hallazgos del informe, teme que su bebé Jesús, de 8 meses pueda afectarse con el consumo de productos nocivos.

“Es algo muy serio lo que estamos escuchando y creo que las autoridades deben exigirle a las compañías que no comercialicen productos que afecten la salud de nuestros hijos. Yo ya le estoy dando juguitos y compotas y uno se confía de que son productos sanos, pero tenemos que estar seguros de que no van a correr riesgo”, dijo la madre dominicana.

Su esposo Danni Jiménez también se mostró alarmado y aseguró que debería haber reglas más estrictas que eviten que productos “venenosos” estén en el mercado.

“Tienen que analizar todos los productos y dejar de vender lo que sea dañino, porque muchos de esos productos pueden generar enfermedades como cáncer en el futuro y nadie quiere que sus hijos sufran por algo que puede evitarse”, agregó el padre de familia.

Y es que según la investigación, dentro de los alimentos de mayor riesgo están los jugos de frutas y productos a base de arroz, como cereales, que absorben el arsénico, al igual que papas y zanahorias.

La mexicana Ariana Bonilla, madre del pequeño Jareld, exigió a las autoridades de salud que obliguen a revelar las listas de las 61 marcas y 13 tipos de alimentos que fueron analizados para evitar que los bebés sigan siendo puestos en riesgo.

“Me parece sumamente grave que eso esté ocurriendo y urge que nos digan a los papá cuáles son exactamente esos alimentos que están afectando la salud de nuestros bebés”, dijo la joven madre de Corona, en Queens.

Y tratando de evitar el mínimo riesgo tras enterarse del reporte, madres como BeatrIz Flórez aseguraron que prefieren no confiarse e hicieron un llamado para que los padres alimenten a sus pequeños con productos naturales hechos en casa.

“Es mejor que nosotros mismos les preparemos sus juguitos y sus sopitas con cosas orgánicas y que sepamos qué les estamos dando. No hay que correr riesgos”, manifestó la madre ecuatoriana.

Y manifestando que los datos arrojados por el reporte son sumamente alarmantes, el senador neoyorquino Charles Schumer exigió a la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) que obligue a la industria de alimentos de bebés a asumir esta situación con responsabilidad y garantice eliminar la presencia de metales pesados en sus productos para calmar a los padres y poner primero la salud y la seguridad de los niños.

“Cuando se trata de los primeros alimentos que les damos a nuestros hijos, esperamos que esos alimentos sean indudablemente seguros, nutritivos y adecuadamente regulados. No esperamos que esos alimentos puedan tener, incluso una posibilidad de consecuencias duradera que pudieran dañar el desarrollo de los recién nacidos”, dijo el senador, insistiendo en que se requieren cambios inmediatos en la regulación de los alimentos. “En pocas palabras, cuando los ingredientes de alimentos para bebés en una variedad de marcas son cuestionados, es trabajo y responsabilidad de la FDA ser el policía para asegurarse de que se respondan las preguntas serias y se apliquen las pautas apropiadas”.

La presencia de metales tóxicos, llamados neurotoxinas, pueden alterar permanentemente el cerebro en desarrollo de los bebés, afectar su coeficiente intelectual y afectar el comportamiento.

El concejal Rafael Espinal, presidente del Comité de Asuntos del Consumidor del Concejo Municipal, aseguró que el informe plantea serias preocupaciones sobre los alimentos de los niños, y advirtió que mientras se garantiza que toda la comida que ingieran sea sana, los padres deben tomar precauciones adicionales.

“Sugiero que los padres provean alimentos naturales hechos en casa en vez de comprar alimentos procesados hasta que se investigue adecuadamente esto”, dijo el líder político, al tiempo que manifestó que promoverá una investigación en la Ciudad.

“Como presidente del Comité de Asuntos del consumidor del Concejo, trabajaré para crear conciencia y asegurar que los padres estén informados sobre los riesgos potenciales. Investigaré sobre cómo la Ciudad puede avanzar para garantizar que los alimentos en nuestros estantes sean seguros”, dijo Espinal.

Y aunque el reporte dejó muchas inquietudes entre los padres neoyorquinos, ni el Departamento de Salud ni el Departamento de Asuntos del Consumidor de la Ciudad se pronunciaron sobre las preocupaciones manifestadas y los datos del informe.

Melissa Barosy, del Departamento del Consumidor, manifestó que esa oficina no tiene autoridad sobre el tema y que debía ser el Departamento de Salud el que respondiera, oficina que tampoco emitió ningún comentario.