California

Piden mejores salarios

Trabajadores y activistas se unen y bloquean las calles para exigir respeto y mejoras laborales

Agencias
viernes, 24 mayo 2019 | 15:19
Agencias

Los Ángeles – Como parte de una protesta masiva nacional para pedir que los conserjes, trabajadores de comida rápida, de cuidados en la casa y proveedores de cuidado infantil, entre otros ganen 15 dólares la hora, los conductores de Uber y Lyft se unieron al movimiento el jueves exigiendo 30 dólares por hora, publicó La Opinión.

La ‘Marcha de Motor’ incluyó una flota de docenas de conductores de estos servicios de transporte que llegaron hasta una de las sedes de Uber, localizada en la 2118 S. del bulevar Hobart, acompañados varios activistas que llegaron a pie; listos para bloquear la entrada del sitio de Uber.

Los manifestantes pidieron mejores salarios, no más desactivaciones arbitrarias y la posibilidad de crear un sindicato. Linda Valdivia, conductora de Uber, dijo que ella y sus compañeros piden 30 dólares de salario mínimo para conductores de viajes compartidos.

“Queremos 15 dólares para llevar a nuestra casa y los otros 15 para gastos como lavar el carro, la gasolina, seguro de auto y otras cosas porque Uber no nos paga nada de eso”, indicó la mujer, que lleva dos años en la empresa.

La mujer culpó a los ejecutivos de Uber de enriquecerse mientras los conductores apenas obtienen salario mínimo.

“Nosotros llevamos a una persona pero entonces nos dicen, ‘recoge al siguiente’ y ‘recoge al siguiente’ y llevamos hasta tres o cuatro pasajeros en el carro y nos pagan por las millas mientras que ellos ganan por cada persona. Eso es una injusticia”, dijo Valdivia.

“También empezamos compartiendo [ganancias] de 25 por ciento para Uber y el resto para los choferes pero cada día lo cortan más”.

Bob Schoonover, presidente del Sindicato Internacional de Empleados de Servicios (SEIU) California y SEIU 721, dijo que los trabajadores de viajes compartidos están listos para tomar control de su destino económico.

“Los conductores de Uber y Lyft saben por experiencia directa lo que es asumir todos los costos del trabajo por contrato, pero se llevan a casa muy pocos de los beneficios que les prometieron”, señaló el Schoonover, quien está organizando a los miembros de la Alianza de Trabajadores Móviles.

“El hecho de que los trabajadores de viajes compartidos necesiten un salario de $30 la hora, que es el doble de lo que piden sus contrapartes de ‘Lucha por $15’, dice mucho sobre la cantidad de costos generales que los conductores de Uber y Lyft pagan”.

La lucha por los 15 dólares

Laura Pozos, una empleada de un McDonald’s de Monterey Park por tres años, estuvo presente en la protesta para apoyar a sus compañeros conductores y al mismo tiempo luchar por su destino.

La mujer acusa a McDonald’s de ignorar sus reclamos de acoso sexual y discriminación.

“En febrero de este año, una compañera me mandó una foto inapropiada y en cuanto fui a hablar con la supervisora y recursos humanos me dijeron que lo iban a arreglar y no han hecho nada”, contó.

“Además existe el favoritismo de la supervisora a otras empleadas. Yo trabajaba 40 horas y me redujeron a 25. Le dan las horas a los demás”.

La empleada también dijo que desde que se quejó sus asignaciones de la cocina han sido reducidas y ahora se le da más trabajo de limpieza.

Después de la inesperada visita al Uber Hub los manifestantes se dirigieron hacia un McDonald’s del Sur de Los Ángeles, localizado sobre el bulevar Crenshaw, donde con pancartas en mano los conductores de Uber y los manifestantes se dieron a la tarea de cerrar el paso tanto en el estacionamiento como en el servicio de comida y ingresaron al restaurante para abogar por sus derechos.

Evelyn Campos, una trabajadora de comida rápida y líder de la “Lucha por $15” dijo que los trabajadores del McDonald’s quieren “un lugar en la mesa”.

“Estamos aquí porque McDonald’s’ y todos sus ejecutivos se reunieron hoy [ayer] en Dallas, Texas para hablar de la compañía pero dejaron un componente muy importante fuera de la conversación: los trabajadores”, indicó en afuera del establecimiento.

“Estamos aquí para decir McDonald’s necesitamos hablar y necesitamos un sindicato que nos represente y ser parte del plan de trabajo”.

Heather Conroy, vicepresidenta ejecutiva del SEIU, dijo que McDonald’s es un ejemplo de cómo las corporaciones grandes han manipulado la economía de este país.

“Por eso hoy los trabajadores de comida rápida, Uber Lyft, trabajadores atención a domicilio, cuidado de niños, enfermería, personal de apoyo escolar, conserjes, personal de apoyo, trabajadores de aeropuertos y otros están aquí diciendo que es suficiente”, dijo Conroy.

Martha Mejía, quien es trabajadora de limpieza y miembro del sindicato USWW, indicó conocer de primera mano lo que enfrentan algunos empleados de comida rápida —y quienes no están sindicalizados— porque hace años ella enfrentó acoso.

“Por eso estamos aquí para apoyar a los compañeros de comida rápida porque verdaderamente les da miedo denunciar con recursos humanos y ser despedidos. Yo denuncié y fui despedida”, dijo Mejía. “Pero lo que nosotros tenemos ahora es una ley AB 1978 para ser protegidos en el lugar de trabajo”.

¿Qué dice McDonald’s?

“El sistema de McDonald’s siempre ha tenido un compromiso inquebrantable para proveer seguridad y respeto en el ambiente de trabajo”, indicó la empresa de comida rápida en un documento provisto por una de sus representantes Altmin Lauren.

“McDonald’s no controla no controla el salario en sus franquicias… El salario promedio de restaurantes de propiedad corporativa supera los 10 dólares y creemos que el promedio ofrecido en negocios independientes es similar”.

“La empresa reconoce los derechos del empleado de unirse, o no, a un sindicato. Creemos que el progreso debe venir de todas las esquinas de nuestra sociedad junto con nuestras franquicias”, agregó.

La Opinión pidió comentarios a Uber pero hasta el cierre de edición no recibió respuesta.