Maryland

Matrimonio gay demanda al Departamento de Estado por negar ciudadanía a su hija

La querella federal afirma que una política del Departamento de Estado discrimina a parejas casadas del mismo sexo y trata ilegalmente a sus hijos

Associated Press
lunes, 16 septiembre 2019 | 10:45
Agencias

College Park – Un matrimonio del mismo sexo en Maryland presentó una demanda para desafiar al Departamento de Estado de EE.UU, que se negó a reconocer la ciudadanía estadounidense de su hija pequeña, que nació este año en Canadá a través de una madre sustituta.

La querella federal afirma que una política del Departamento de Estado discrimina a las parejas casadas del mismo sexo y trata ilegalmente a sus hijos como si fueran extramatrimoniales.

El abogado de Roee y Adiel Kiviti, los demandantes, afirmó que esta querella es al menos el cuarto caso en su tipo, para cuestionar la política.

En febrero, un juez federal en California dictaminó que un hijo de otro matrimonio, igualmente del mismo sexo, es ciudadano estadounidense desde su nacimiento, pero el Departamento de Estado está apelando esa decisión. Otros dos casos federales están pendientes en Washington, D.C., y Georgia.

El Departamento de Estado declinó hacer comentarios, citando los litigios pendientes. La demanda señala al secretario de Estado, Michael R. Pompeo, como el único acusado.

Roee y Adiel Kiviti son ciudadanos estadounidenses naturalizados, nacidos en Israel. Su hija, Kessem, nació a través de una subrogación gestacional en Canadá, en febrero pasado, para lo cual se utilizó el esperma de Adiel y un óvulo donado.

Roee Kiviti, de 41 años, comentó que junto con su esposo sintieron una invasión a su privacidad cuando un oficial consular les hizo preguntas sobre cómo había sido concebida su hija, y cómo había nacido. “Somos los únicos padres que he conocido que su propio gobierno les cuestione eso, y es muy inquietante, por decir lo menos”, expresó durante una entrevista telefónica, la pasada semana.

El Departamento de Estado determinó que Kessem Kiviti no es ciudadana estadounidense porque Adiel, el único padre con conexión biológica con ella, no había vivido en el país el tiempo suficiente para cumplir con un requisito de residencia de cinco años, una disposición de la Ley de Inmigración y Nacionalidad, según señala la demanda de la pareja. Pero el requisito de cinco años no debe aplicarse a los hijos de ciudadanos estadounidenses casados, sostienen los abogados.

Adiel se mudó a EU en mayo de 2015 y se convirtió en ciudadano estadounidense en enero de 2019. Roee vive en el país desde 1982, y obtuvo su ciudadanía estadounidense en 2001. Ambos se casaron en California en 2013, y viven con su hija y su hijo de dos años, Lev, en Chevy Chase, Maryland.

“La política del Departamento de Estado niega ilegalmente que la familia Kiviti sea una familia”, dice la demanda.

La demanda solicita al tribunal que decida que Kessem Kiviti es ciudadana estadounidense desde su nacimiento, y por lo tanto que el Departamento de Estado debe emitirle un pasaporte de inmediato.

Para Adiel Kiviti, de 40 años, el desafío legal consume un tiempo precioso que él y su esposo podrían pasar con sus hijos. “Nadie quiere tener estas nubes sobre su cabeza”, comentó.

La pareja está representada por abogados de dos grupos de defensa legal con sede en Nueva York, Immigration Equality y Lambda Legal Defence and Education Fund Inc., así como por el bufete Morgan Lewis & Bockius. Su caso fue asignado al juez de distrito estadounidense Theodore Chuang en Greenbelt, Maryland.

En el caso de California, los abogados del gobierno argumentaron que la ciudadanía para niños nacidos en el extranjero no es un “derecho constitucionalmente consagrado”, ni para el ciudadano estadounidense ni para el niño. Más bien, dijeron, es un derecho otorgado por el Congreso.

“Además, la Corte Suprema subrayó la importancia de una conexión biológica entre el niño que busca tener la ciudadanía y el ciudadano estadounidense que quiere conferirla”, escribieron abogados del gobierno en una presentación judicial de enero de 2019.

Sin embargo, el juez federal de distrito John Walter concluyó que la Ley de Inmigración y Nacionalidad no exige que un niño nazca durante el matrimonio de sus padres para demostrar una relación biológica con ambos padres casados.