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Familias migrantes aún no se recuperan de política 'cero tolerancia'

Decenas de menores permanecen alejados de sus padres

Agencias
miércoles, 08 mayo 2019 | 15:23
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Los Ángeles – Hace un año, el entonces fiscal general de Estados Unidos, Jeff Sessions, anunció la implementación de una política que derivó en la separación de miles de familias migrantes que llegaron a la frontera en su mayoría en búsqueda de asilo político.

Hoy, decenas de esos niños continúan alejados de sus padres.

Fue en las inmediaciones del Parque de la Amistad, que divide a San Diego, California y Tijuana, México, en donde se anunció la política de “cero tolerancia” contra la inmigración irregular.

“Si cruzas esta frontera de forma ilícita, entonces vamos a enjuiciarte. Es así de simple”, insistió el entonces titular del Departamento de Justicia (DOJ) en su discurso el pasado 7 de mayo de 2018.

Sessions reiteró que si un inmigrante indocumentado era sorprendido ingresando al país con un menor de edad, se procedería a separarlos “tal y como dicta la ley”.

“No queremos separar familias, pero tampoco queremos que familias vengan a la frontera ilegalmente”, dijo.

Bajo esta práctica, 2 mil 814 niños fueron alejados de sus padres.

Al menos ese era el número que se creía en un principio.

Tras una demanda entablada por la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) en la corte federal de San Diego, el juez Dana Sabraw ordenó el pasado 26 de junio, la reunificación de todas las familias que se vieron afectadas por esta controversial medida.

Pero hasta mediados de abril, aún 55 menores continuaban bajo cuidado de autoridades estadounidenses, según un informe presentado ante la corte.

Para activistas defensores de derechos humanos, esta batalla legal evidenció que la administración del presidente Donald Trump carecía de un sistema para regresar con sus padres a los niños que tomó.

“Esta fallida política de Trump ha causado un tremendo trauma y sufrimiento”, señaló hoy la organización Families Belong Together.

Para Pedro Ríos, activista con el Comité de Amigos Americanos en San Diego, el gobierno diseñó esta medida como una estrategia para disuadir el cruce de familias centroamericanas en búsqueda de refugio, algo que no sucedió.

“Fue una política mal pensada que ha dejado a muchas familias destrozadas”, lamentó.

Este primer grupo era solo la punta del iceberg.

Una auditoría de la Oficina del Inspector General del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) reveló en enero pasado que un número incalculable de familias se vio afectada por esta práctica informal desde julio de 2017, es decir, antes de la implementación de la política de “cero tolerancia”.

En respuesta, el juez Sabraw ordenó recientemente que se encuentre a dichas familias y también sean reunificadas.

El gobierno tiene hasta el 25 de octubre para hacerlo.