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Deportaciones no aseguran baja delincuencia: estudio

El análisis fue realizado por la Universidad de California, en Davis

The New York Times
lunes, 23 septiembre 2019 | 15:33
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Los Ángeles – Una de las primeras acciones de Donald J. Trump como presidente, días después de su toma de posesión, fue revivir el programa de deportación conocido como Comunidades Seguras.

Sus defensores argumentan que ayuda a prevenir la delincuencia y también aumenta la capacidad de la Policía para resolver casos de delito a través de la colaboración con las autoridades federales de inmigración. Pero un nuevo estudio de la Universidad de California, en Davis, ha puesto en duda la capacidad de Comunidades Seguras para hacer tal cosa.

El programa, que involucra la cooperación entre el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y los departamentos de la Policía locales, comenzó bajo el mandato de George W. Bush en el 2008. El presidente Obama amplió el programa drásticamente durante su primer mandato, pero en el 2014 lo suspendió.

Las jurisdicciones de todo el país implementaron el programa de diversas maneras. Algunos lugares tuvieron pocas o ninguna deportación; en otros, las deportaciones se acercaron o incluso excedieron el cincuenta por ciento de la población local. Algunos introdujeron el programa en el 2008, mientras que otros no lo adoptaron hasta el 2013.

Un análisis a nivel nacional de más de mil áreas locales, antes y después de que adoptaran Comunidades Seguras, encontró un resultado consistente: los lugares que deportaron a más personas no parecían ser más seguros que los lugares que deportaron a menos.

Los investigadores compararon los datos de deportación de la Oficina Transaccional de Acceso a la Información (TRAC) en la Universidad de Syracuse con las tasas de criminalidad del programa de Notificación Uniforme de Delitos del FBI, y no encontraron relación alguna entre las deportaciones y los índices de delincuencia.