Nacional

Denuncian explotación de indocumentados en plantas de carne de pollo

Demandan a 18 compañías, entre las que destacan Tyson Foods, Sanderson Farms, Mar-Jac Poultry, Wayne Farms, Perdue Farms y Pilgrim’s Prid

Agencias
miércoles, 04 septiembre 2019 | 11:58
Agencias

Washington – Tres exempleados de las empresas que producen más del 90 por ciento de la carne de pollo en Estados Unidos han interpuesto una demanda en la que acusan a sus antiguos empleadores de pagar bajos salarios por realizar uno de los trabajos más peligrosos del país. La demanda se dirige a 18 compañías (con sus subsidiarias) y a dos consultoras.

De momento la demanda se ha presentado en nombre de tres personas pero presumen que pueden existir cientos de miles más. La mayoría de ellos son inmigrantes, explotados presuntamente por su bajo nivel de inglés y por la imposibilidad de conseguir otro empleo mejor.

El texto de la demanda señala que las empresas implicadas se han reunido en secreto desde 2009 para establecer los salarios y las condiciones de trabajo de sus empleados. Las compañías, que se encontraban en una ciudad costera del norte de Florida, establecían líneas comunes para los trabajadores de sus cerca de 200 plantas cárnicas.

Entre las 18 empresas demandadas se encuentran Tyson Foods, Sanderson Farms, Mar-Jac Poultry, Wayne Farms, Perdue Farms y Pilgrim’s Pride. Solo una de ellas, Perdue Farms, contestó a las preguntas de los investigadores y aseguró que “nuestra filosofía de compensaciones es pagar un sueldo justo y, en ocasiones, por encima de la media”. El sueldo medio es de 11 dólares por hora.

En este sentido, las compañías en cuestión se presentaron hace tres años a otra demanda colectiva en la que un distribuidor cárnico las acusó de pactar el precio de sus alimentos. En este caso, intervino el Departamento de Justicia el verano pasado y está realizando su propia investigación criminal.

Además de las redadas de ICE, los empleados de estos tipos de puestos de trabajos se enfrentan a estas condiciones laborales. Redadas como las de Mississippi, en las que detuvieron a 680 trabajadores, no dejaron constancia de haber detenido a ningún empleador.