Centenares de inmigrantes exigen comida y libertad

La petición se da en Chiapas, México, luego de que ayer escaparan de un centro de detención más de mil 300 personas

Associated Press
viernes, 26 abril 2019 | 16:48
AP

Tapachula, Chiapas – Horas después de un escape masivo de un centro de detención migratoria del sur de México, centenares de migrantes detenidos alzaron los puños el viernes y corearon: “¡Queremos comida! ¡Queremos salir!”.

Fue el mayor escape masivo de un centro de inmigración en México en la memoria reciente, y un nuevo ejemplo de cómo el gobierno se ha visto abrumado por el flujo de migrantes centroamericanos, cubanos y haitianos.

Los residentes en Tapachula, una ciudad asentada en la frontera con Guatemala, reportaron haber visto a centenares de migrantes corriendo por las calles el jueves por la noche, algunos apenas vestidos y algunos metiéndose en furgonetas que pasaban para escapar.

Agentes de inmigración desarmados simplemente no pudieron hacer nada para impedir que los migrantes escaparan, dijeron las autoridades federales.

Aquellos que tienen familiares en el centro de detenciones Siglo XXI dijeron que la fuga se derivó de una disputa sobre comida y espacio para dormir, recursos escasos en la atestada instalación. Las autoridades dicen que al menos mil 300 detenidos se escaparon y que un número similar sigue en el sitio, lo que indicaría que el centro estaba al doble de su capacidad o peor. La instalación fue construida para detener a poco menos de mil personas.

Al menos 700 de los migrantes habían sido recapturados o habían regresado para el mediodía del viernes.

Laisel Gómez Cabrera, un cubano que ahora vive en Texas, estaba preocupado por su esposa, Anisleidys Sosa Almeida, que ha estado en el centro por varias semanas.

El viernes, Gómez estaba parado afuera de la estación _como lo ha hecho casi todos los días desde que su esposa fue detenida_ para tratar de obtener información sobre ella. Dijo que había ocurrido una pelea en el centro antes del escape y que fue provocada por la sobrepoblación.

“Hicieron que se pelearan entre ellos por un espacio, para poder alcanzar comidita y demás, entonces ya no aguantaron, y se amotinaron y se fueron”, dijo Gómez.

“Mi esposa y mi hijo han estado ahí 27 días en malas condiciones”, señaló Usmoni Velázquez Vallejo mientras esperaba noticias en el exterior. “Hay hacinamiento, no hay comida suficiente y ni siquiera tienen medicamentos”.

Una consternada Raisa Torres Espinosa estaba esperando noticias de su hija, Cynthia Bárbara, de 21 años, quien estaba detenida en el centro junto con su esposo. Ambos salieron de Cuba recientemente, viajando a través de Panamá y entonces a México, donde fueron detenidos.

Torres dijo que su hija le comentó que las condiciones en el centro eran “malísimas” y que habían empeorado la última semana.

“Esta semana han entrado 20 camiones de migrantes, y los han metido todos allí”, dijo, apuntando a las puertas de metal.

Gómez dijo que sospecha que las autoridades pudieran haber abierto las puertas el jueves por la noche para dejar que los migrantes escaparan como forma de reducir las presiones sobre el sistema, a sabiendas de que quienes se fueran no podrían solicitar ningún tipo de visa humanitaria, asilo o residencia en México.

“Los que se van, van a tener una ficha roja”, dijo Gómez. “Todo indocumentado que salga de este centro si lo vuelven a agarrar, van a tener una deportación inmediata”.