Florida

Cachorro muere por salvar a niños del ataque de serpiente venenosa

Zeus era un pitbull de tan solo nueve meses que protegió a los menores de su casa de una ''coral'

Agencias
lunes, 30 septiembre 2019 | 17:02
Agencias

Webster – Los perros nos aportan mucho cariño, son fieles y grandes protectores. Aunque les cueste la vida.

Zeus era un pitbull de tan solo nueve meses que vivía con la familia Richardson en Webster, una tranquila ciudad de Florida. La semana pasada, el animal jugaba con Oriley, uno de los cuatro niños de la familia. De repente el perro se pusó a ladrar a algo que vio en el piso, el niño pensó que era una cuerda y siguió queriendo jugar, publicó La Opinión.

Poco después, otro de los niños de la familia se dio cuenta de que los ojos de su mascota estaban raros. Al acercarse a él y girarlo descubrieron que estaba sentado encima de una serpiente coral, una de las más venenosas que existen. Se había lanzado sobre ella para que no atacara a Oriley y recibió cuatro mordidas de la serpiente.

Los niños avisaron a sus padres de lo sucedido y llevaron a Zeus rápidamente al veterinario. Sin embargo, aunque le administraron un antídoto contra el veneno, no pudieron hacer nada para salvarle la vida. El perro murió al día siguiente, justo el día del cumpleaños de uno de los niños a los que había salvado del ataque de la serpiente.

la madre de los niños, ha explicado a la CNN cómo les ha afectado la muerte de Zeus: “Me levanté y empecé a llorar. Mis hijos se despertaron, me escucharon llorar y luego ellos también comenzaron a llorar. Todos estábamos muy tristes y afectados”, explicó la madre de los niños, Gina Richardson, a CNN.

La madre califica al perro de héroe y sabe que se sentirá eternamente agradecida a su desaparecida mascota por haber salvado a sus hijos:

“Siento que podría haber perdido a uno de mis hijos si él no hubiera estado allí”.

Gary Richardson, el padre de los niños, espera que la valentía de Zeus sirva para cambiar la idea que se tiene de los pit bulls: “Era mi mejor amigo. Estoy dividido entre la tristeza de haberlo perdido y querer ser feliz porque esta situación haya traído conciencia sobre la naturaleza amable y amorosa de su raza”.