California

Busca Needles ser 'ciudad santuario' para armas

Funcionarios de la localidad buscan convencer al Estado de permitir que la localidad quede exenta de las normas que regulan la compra de municiones

Agencias
jueves, 01 agosto 2019 | 14:15
Archivo

Needles – El sol abrasador ardía encima del paisaje árido, 118 grados Fahrenheit hacían que las criaturas del desierto se dispersaran en busca de alguna sombra, mientras Tim Terral cargaba colocaba un cartucho en su pistola 9 milímetros.

Entrecerró los ojos, fijó su mirada en su objetivo antes de que una sucesión de disparos cortaran el silencio. Justo en el blanco.

Satisfecho, Terral se limpió una gota de sudor de la frente y ladeó la cabeza hacia un lado, una sonrisa tímida se dibujó en su rostro.

“Casi nunca fallo”, dijo.

Hoy, su atención se centraba en un pequeño blanco de tiro. Pero Terral tiene el ojo puesto en uno más grande: las duras leyes de control de las armas de California.

El mes pasado, otros líderes de la ciudad se sumaron a la sugerencia del concejal de Needles y declararon a esta ciudad a lo largo del río Colorado como una “ciudad santuario” para la Segunda Enmienda, informó Los Ángeles Times.

La colisión, conformada por liberales y conservadoras tenía la intención de contrariar las leyes del Estado Dorado, el corazón de la “resistencia” liberal contra un presidente que los votantes en Needles apoyaron abrumadoramente en 2016. Y que probablemente lo harán nuevamente en 2020. Este pequeño enclave conservador es parte de California, pero también se mantiene ideológicamente independiente del resto de la entidad. A esos políticos de las grandes ciudades que hacen leyes en Sacramento, mucha gente aquí está convencida, no les importa un bledo un lugar como Needles.

En los próximos meses, los funcionarios de la ciudad esperan convencer al estado para permitir que Needles y posiblemente otras ciudades fronterizas queden exentas de las normas que regulan la compra de municiones, lo que permitiría a las personas aquí comprar balas y cartuchos fuera del estado y honrar los permisos para portar armas ocultas que algunos habitantes obtuvieron fuera de California.

“Durante mucho tiempo hemos tenido que lidiar con las leyes tal como se nos han impuesto”, dijo el alcalde Jeff Williams. "Era hora de asumir una postura y decir: ‘Basta’”.