California

Acusan a enfermera de ayudar a hombre a suicidarse

Kristie Jane Koepplin le inyectó una cantidad no revelada de medicinas o drogas; el fallecido optó por quitarse la vida tras una ruptura amorosa

Agencias
miércoles, 30 octubre 2019 | 15:29
Agencias

Los Ángeles – Empleados de un hotel en Mission Viejo, a las afueras de Los Ángeles, encontraron a un huésped muerto en su habitación el 6 de abril de 2018. El cadáver no mostraba señales de violencia, pero una enfermera amiga del fallecido está acusada de asesinato por ayudarle presuntamente a suicidarse.

Kristie Jane Koepplin, de 58 años, fue arrestada el 15 de octubre a la entrada de su casa en un suburbio de Phoenix, Arizona, aunque se encuentra en libertad bajo fianza de un millón de dólares. Se enfrenta a una posible condena de 25 años a cadena perpetua.

El hombre, identificado como Matthew Peter Sokalski, de 57 años, le pidió ayuda para quitarse la vida tras una ruptura sentimental, según informó este martes la Fiscalía del distrito de Orange.

La mujer, que se ha declarado no culpable, le inyectó entonces una cantidad no revelada de medicinas o drogas que tampoco han sido especificadas por las autoridades.

“La ley del derecho a morir de California determina estrictamente las condiciones bajo las cuales a los pacientes adultos con enfermedades terminales con capacidad para tomar decisiones médicas se les puede recetar un medicamento de ayuda para morir”, aseguró el fiscal, Todd Spitzer, en su comunicado.

“No fue el caso”, agregó, “es más que inquietante que alguien entrenada como enfermera para ayudar a los enfermos y a los moribundos pueda desviarse de su deber para poner fin voluntariamente a la vida de otro ser humano”.

Michael Guisti, el abogado de Koepplin, dijo que planea combatir la acusación “enérgicamente” porque su cliente es inocente, según informa la cadena NBC

“Su caso se basa en última instancia en las inferencias hechas por lo que encontraron en la habitación”, dijo, “no tienen evidencia sustancial que vincule a mi cliente con la muerte de la víctima”.

El suicidio asistido por un médico es legal en seis estados (Hawái, Maine, Nueva Jersey, Oregon, Vermont y Washington) y en el Distrito de Columbia. También en Montana y California, pero sólo por decisión de un juez, no de un médico.

Las personas elegibles deben sufrir una enfermedad terminal con un pronóstico de seis meses o menos de vida. Los médicos no pueden ser procesados entonces por prescribir medicamentos para acelerar la muerte.