Política de Trump deja en un limbo a más de 20 mil cubanos que esperan llegar a EU

Esperan por visas para que sus familiares puedan salir de Cuba gracias a un programa de reunificación familiar virtualmente suspendido

Agencias
viernes, 31 mayo 2019 | 11:14
Agencias

Miami – Más de un año y medio después de que Estados Unidos decidiera retirar a la mayor parte de su personal de la embajada en La Habana, como respuesta a extraños incidentes de salud que afectaron a su personal, nada se sabe aún de los responsables de lo que el gobierno estadounidense cataloga como “ataques”. Pero miles de cubanoamericanos en la Florida siguen esperando por visas para que sus familiares puedan salir de Cuba gracias a un programa de reunificación familiar virtualmente suspendido, publicó El Nuevo Herald.

La paralización del procesamiento de los casos del Programa Cubano de Parole de Reunificación Familiar (CFRP) hace casi dos años, ha dejado en un limbo a más de 20 mil cubanos en la isla. Una vocera del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS) dijo que la agencia había aprobado “condicionalmente solicitudes del CFRP para aproximadamente 22 mil beneficiarios, cuyos casos están pendientes de procesamiento adicional en el extranjero”.

El procesamiento de las solicitudes de ciudadanos cubanos para visas de inmigrante se trasladó a la embajada de EU en Georgetown, Guyana, desde junio del 2018, pero esta decisión no parece haber resuelto el problema.

“Desafortunadamente, las circunstancias en la región limitan las opciones para el procesamiento expedito de todos los casos de inmigración de Cuba”, dijo una vocera del Buró para Asuntos del Hemisferio Occidental en el Departamento de Estado. 

Los efectos de la demora se han sentido en toda la comunidad cubanoamericana, incluso entre refugiados políticos que han huido de la isla por temor a la represión del gobierno y esperaban reunirse con sus familiares en EU. 

“Soy Dama de Blanco”, dijo en una entrevista telefónica Damary Reve, en referencia a uno de los grupos opositores cubanos más reconocidos internacionalmente. “En Cuba sufrí los horrores del castrismo por enfrentarme a esa dictadura. Por temor a que me llevaran a prisión escapé a Ecuador, dejando a mis tres hijos pequeños en la isla con la esperanza de sacarlos de allí algún día”. 

En 2015, ella cruzó siete países para llegar a la frontera de EU, donde recibió refugio en virtud de la entonces vigente política de “pies secos, pies mojados”, derogada por el ex presidente Barack Obama a fines de su mandato. Revé, quien reside actualmente en Phoenix, Arizona, comenzó el proceso para traer a sus hijos a EU pero tras la paralización del programa, su hijo mayor decidió intentar llegar a la frontera y solicitar asilo, un camino que muchos cubanos han seguido en los últimos meses.

“Mi hijo mayor cumplió 21 años y me lo sacaron del caso. No pudo seguir esperando en la isla porque el gobierno lo persigue por ser hijo de una opositora. Viajó a Nicaragua y ahora está en México a la espera de pedir asilo en la frontera”, dijo Reve, cuyas dos hijas, de 12 y 16 años, aún permanecen en Cuba. “En diciembre fui a verlas porque no resistía la separación. La Seguridad del Estado me amenazó con meterme presa si vuelvo a pisar Cuba. Nadie se imagina mi desesperación”, añadió.

“Durante un período de aguda crisis económica en Cuba, la suspensión en curso de los servicios de visas en la Embajada de los Estados Unidos en La Habana exacerba las condiciones sobre el terreno, golpeando a las familias y emprendedores cubanos con mayor dureza e incentivando la migración irregular a los Estados Unidos a través de América Central”, opinó Ricardo Herrero, director ejecutivo del Cuba Study Group.

Las cifras ya indican un aumento de la llegada de cubanos a la frontera sur. En el año fiscal 2018, 7 mil 79 cubanos llegaron a Laredo y otros puntos fronterizos. La cifra asciende a 10 mil 910 en lo que va del año fiscal 2019, que inició en octubre del año pasado. 

El CFRP, creado en 2007 bajo la presidencia de George Bush, permite que los solicitantes que califiquen puedan viajar a EU bajo un permiso especial (parole), sin tener que esperar a una visa de inmigración. Los beneficiados pueden trabajar legalmente y la mayoría obtiene una residencia permanente a través de la Ley de Ajuste Cubano. El programa forma parte del acuerdo para entregar al menos 20 mil visas de inmigración a cubanos en la isla, que fue firmado por el presidente Bill Clinton tras las llamada “crisis de los balseros” en la década de los 90 del siglo pasado. 

Una vocera de USCIS negó que la suspensión del programa de reunificación familiar para Cuba estuviera vinculada a las políticas más restrictivas sobre inmigración bajo la administración de Trump. Pero Bajo Trump, los cubanos han visto reducidas significativamente sus posibilidades de emigrar o visitar EU. 

Tras la reducción del personal en la embajada, EU no cumplió los acuerdos migratorios en el año fiscal 2018. El programa para solicitar refugio político en Cuba también está suspendido, según confirmó la vocera. Y el número de visados a cubanos para visitas de turismo cayó estrepitosamente de 16 mil 335 en el año fiscal 2017 a 6 mil 959 en el 2018.

En marzo, EU anunció una nueva política más restrictiva para otorgar visas a los cubanos al eliminar la visa por cinco años con entradas múltiples. Los cubanos que quieren visitar a sus familiares en EU solo pueden optar por una visa de hasta tres meses, con una sola entrada, y deben solicitarla en una embajada estadounidense en un tercer país. 

“La situación actual de la migración cubana hacia Estados Unidos puede calificarse de “crítica”, dijo Jorge Duany, director del Instituto de Investigaciones Cubanas de la Universidad Internacional de la Florida. “Existe una acumulación de presiones para salir de Cuba y llegar a Estados Unidos, sin que existan los mecanismos legales adecuados para canalizar el éxodo”

Según Duany, el incumplimiento de de la cuota de 20 mil visas a inmigrantes cubanos por parte del gobierno de Estados Unidos en estos últimos tiempos “parece estar diseñado para evitar el uso de la migración como ‘válvula de escape’ por parte del gobierno cubano”. 

A la política de inmigración se unen nuevas sanciones y restricciones al envío de remesas y viajes a Cuba que entrarán pronto en vigor, en un intento de la Casa Blanca por presionar al gobierno cubano por su apoyo a Nicolás Maduro en Venezuela. Reve y otros como ella, creen que sus familias se han convertido en “rehenes” de la creciente hostilidad entre los gobiernos de Cuba y Estados Unidos. 

En septiembre del 2017, el gobierno de Estados Unidos decidió retirar de su embajada en La Habana al personal que no ejercía labores esenciales, como respuesta a varios incidentes aún sin explicación que han afectado la salud de al menos 26 funcionarios y sus familiares. El Departamento de Estado decidió suspender la tramitación de visas para cubanos en la isla, quienes ahora tienen que viajar a un tercer país para solicitarlas. EU no ha determinado quién o qué causó los problemas de salud a sus funcionarios, algunos de los cuales han presentado síntomas tan severos que los han obligado a retirarse o trabajar a medio tiempo, pero ha insistido en que Cuba no ha protegido debidamente a los diplomáticos.

“Nosotros no tenemos culpa de lo que el gobierno cubano haya hecho con los diplomáticos” lamentó Bertha E. Ramos, quien llegó a EU hace nueve años, tras recibir refugio junto a su esposo, hijo de un prisionero político anticastrista. Ramos lleva varios años esperando por una solicitud para reunirse con su hija y su nieto, que viven en Cuba. 

“Como yo, hay muchas madres y abuelas que rogamos que nos ayuden. Nosotros les pagamos, que nos manden a donde sea, iremos, pero que resuelvan esto. Ya he hecho de todo. Hasta en Twitter le he escrito a [el senador] Marco Rubio y a la representante Donna Shalala, pero no resuelven nada”, lamentó Ramos. “Si en tres meses mi nieto no tiene una cita o su parole, me lo van a llevar para el Servicio Militar por tres años”. 

La oficina del senador republicano por la Florida Marco Rubio dijo en un comunicado que ha recibido múltiples reclamaciones sobre este tema. “Estamos trabajando con los solicitantes y sus familias que nos contactaron y continuamos consultando al Departamento de Estado en su nombre”, indica el comunicado. La oficina de la representante demócrata Donna Shalala no respondió a una solicitud de comentario.

El representante republicano Mario Díaz-Balart también escribió una carta al Departamento de Estado quejándose por la suspensión del programa que ha afectado a varios votantes de origen cubano de su distrito, que incluye partes de Miami y Hialeah.

“Durante casi dos años, miles de familias han esperado una respuesta sobre el futuro de este programa. Si bien aprecio las obligaciones diplomáticas del Departamento de Estado y su necesidad de proteger la seguridad de su personal estacionado en el extranjero, me preocupa la demora y la falta de orientación a los ciudadanos cubanos elegibles cuyos casos están pendientes”, dijo el representante Mario Díaz-Balart en un comunicado enviado a el Nuevo Herald. 

“Seguiré buscando respuestas y trabajaré con la administración para encontrar una solución. Vergonzosamente, el régimen de Cuba incumplió su obligación de proteger a los estadounidenses estacionados en Cuba, y ahora los cubanos inocentes están sufriendo por ello”, agregó el representante. 

Ante la presión de congresistas y familiares, Kimberly Breier, subsecretaria de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, reconoció en Twitter recientemente que “hay una larga espera para los casos aprobados de CFRP y les agradecemos su paciencia y flexibilidad mientras procesamos las solicitudes” en Guyana.

Críticos de esta decisión han propuesto soluciones alternativas como la de enviar personal una vez al mes para adelantar el procesamiento de los casos en la embajada en La Habana o contemplar excepciones para que niños y ancianos puedan realizar las entrevistas de inmigración en la capital cubana y no en un tercer país. Pero el Departamento de Estado ha desechado ambas propuestas. 

“Todos los solicitantes de visas de inmigrante deben estar presentes en el momento de la entrevista de la visa, y no podemos renunciar al requisito de que los niños y ancianos viajen a Guyana”, dijo la vocera del Departamento de Estado. “Dada la limitación del personal de la embajada en La Habana debido a los ataques a la salud del personal estadounidense, el Departamento no contempla enviar personal a La Habana para procesar las visas de inmigrantes.” 

Gretel Moreno, quien espera por una solicitud para traer a EU a su hermano, su cuñada y su sobrina pequeña, administra el grupo de Facebook Cubanos Unidos por la Reunificación Familiar, creado en 2017. 


 “En el grupo nos apoyamos entre todos, nos ayudamos a llenar documentos, a organizar campañas para que no se olviden del parole familiar. Ya somos más de 25 mil miembros”, explicó.

Después de 12 años de vivir en EU y haberse naturalizado, Moreno dijo sentirse “completamente indefensa y desorientada”.

“Cuando una paga por un servicio a un privado y este no te lo brinda, siempre puedes denunciarlo e incluso demandarlo”, dijo Moreno. “Pero, ¿qué pasa cuando el que no te cumple es el gobierno federal? Hemos reclamado ante cada instancia y no recibimos respuesta. ¿Acaso por ser el gobierno tiene el derecho de ignorarnos?”.