¿Podría una mujer ganar la presidencia de Estados Unidos en 2020?

Es una pregunta que nadie quiere hacer, pero las aspirantes a la candidatura presidencial siguen escuchándola

The New York Times
miércoles, 03 julio 2019 | 10:53
Agencias

Greenville – Algunas personas la susurran, otras se disculpan por ello, y algunas tienen mucho cuidado de mencionárselo a sus vecinos —sus vecinos son los que deberían preguntar.

“¿De verdad crees que una mujer podría resultar electa como presidenta?”

De manera sutil y abierta, los demócratas siguen escuchando la misma pregunta, incluso días después de los debates en los que la senadora Kamala Harris se apoderó del escenario y la senadora Elizabeth Warren dominó el debate político.

Es la ansiedad de un partido que aún porta con las cicatrices de su derrota en el 2016.

“Mis colegas, algunos me lo han dicho, y solo tengo que responder y decir ‘Esperen un momento’”, dijo la Representante Barbara Lee, congresista de California, quien trabajó como una joven organizadora de la candidatura presidencial de la exrepresentante Shirley Chisholm en 1972. “Estoy francamente sorprendida de escuchar eso todavía en el 2019”.

Tres años después de nominar a la primera mujer en la historia para encabezar una campaña presidencial, casi seis meses después de que una ola de mujeres energizadas llevaran a los demócratas a recuperar el poder en la Cámara de Representantes, y con un número récord de mujeres postulándose para la presidencia, el partido se encuentra lidiando con la extrañamente perdurable pregunta de la elegibilidad de las mujeres, y con el desafío para las candidatas de tener que refutarla antes de que se convierta en una profecía auto-realizada.

Además, antes de que la vida real se convierta en una la parodia: “No odio a las mujeres candidatas: simplemente odié a Hillary y, por casualidad, estoy empezando a odiar a Elizabeth Warren”, fue el título de un ensayo satírico publicado el año pasado en el sitio web McSweeney’s que circuló ampliamente en las redes sociales.

En privado, los estrategas demócratas, los candidatos y los funcionarios dicen que se han sentido alarmados por las dudas tan profundas que aún existen dentro del partido en torno la elegibilidad femenina. En encuestas, entrevistas y grupos focales, una parte de los votantes del partido sugiere que están ansiosos por ver a una mujer candidata, pero temen que colocarla en el primer puesto podría costarles nuevamente la Casa Blanca. La pregunta surge con frecuencia en los estados que celebran elecciones primarias anticipadas, incluso en eventos organizados para mujeres votantes.

Gran parte de la preocupación no se centra en lo que los votantes demócratas dicen que quieren, sino en una predicción que según creen otros apoyarán.

Esto obligó las mujeres en la contienda presidencial a tener que enfrentar un considerable desafío en los debates de la semana pasada: presentarse a los votantes y al mismo tiempo encontrar la manera de abordar la duda persistente de si este país está listo para elegir a una presidenta.