Lejos de sus padres enfrenta la deportación

Familia huye de Nicaragua y al llegar a EU es encarcelada y separada. Todos, menos el hijo mayor, fueron liberados

Agencias
sábado, 08 junio 2019 | 13:59
Agencias

Los Ángeles – Era 10 de agosto de 2018 cuando Marvin Aguilera, su esposa y dos hijos huyeron de su natal Nicaragua —según indicó— a causa de la represión del gobierno, publicó La Opinión.

El padre de familia, quien es líder político en su país, comentó que hace un año fue amenazado de muerte por el régimen Ortega-Murillo y por el temor de ser encarcelado y torturado mejor optó por dejar su tierra junto a su familia.

En Honduras recibieron ayuda de la Cruz Roja y en México la familia logró obtener una visa humanitaria.

Al llegar diciembre, y al ver que la situación no mejoraba en Nicaragua, decidieron continuar hacia el norte en busca de asilo político en la frontera México/Estados Unidos.

Poco imaginaban que en suelo estadounidense el terror de ser perseguidos iba a continuar.

“Llegamos a Nogales [Arizona] el 21 de diciembre y nos metieron [a un centro de detención]… A mi hijo y a mí nos esposaron de pies y manos y nos llevaron a unos cubículos”, contó Marvin refiriéndose a su hijo mayor Haniel Aguilera, de 18 años de edad.

“Nos tomaron una declaración a cada uno y después el agente dijo que a mi hijo lo iban a separar porque era mayor de edad… Que solo serían tres días”. El 22 de diciembre fue la ultima vez que Marvin vio a su hijo.

Dos días después —en víspera de Navidad— él, su esposa y su hija, de 6 años, fueron dejados en libertad en una iglesia de Arizona.

Eventualmente viajaron a San Francisco, California, donde residen por ahora.

No obstante, Marvin dijo que no deja de pensar en su hijo con el cual —indica— solo ha podido contactarse telefónicamente. El joven se encuentra recluido en el Centro Correccional de La Palma, en Arizona.

“Él me dice que ya no soporta estar ahí, que el maltrato psicológico es muy malo… [Igual] con la comida y cómo les hablan”, explicó Marvin.

“Venimos huyendo de la tortura y la represión y aquí [en EEUU] nos está pasando lo mismo”.

Aunque Marvin y el resto de su familia están libres, cuenta que la vida no ha sido nada fácil tras salir del encierro. Señaló que en enero, le pusieron un grillete en el tobillo.

“Y en abril me dijeron que me lo van a dejar hasta que mi proceso termine y ni siquiera ha comenzado”, exclamó.

Asevera que lo poco que gana en sus trabajos es para pagar un pequeño cuarto que renta y los gastos del abogado de su hijo.

Agrega que no le alcanza para comenzar los casos del del resto de la familia y que para empeorar la situación, tiene limitadas oportunidades de empleo ya que el grillete que tiene no le permite viajar más de cierta distancia de su hogar.

Luchando contra la deportación

El padre del joven dijo que el 22 de mayo, su hijo Haniel tuvo cita en el tribunal de inmigración y que el juez le negó su petición inmediatamente.

Esto sin importar —agregó— que previamente los agentes de inmigración le procesaran la entrevista de miedo creíble y aprobaran los documentos que avalan su testimonio.

“[El juez] no lo dejó ni hablar… Mi hijo lloró y lloró y le dijeron que de 15 a 20 días lo deportan”, dijo Marvin.

Por esta razón, esta semana un grupo de organizaciones religiosas y activistas proinmigrantes se unieron para abogar por Haniel mediante una vigilia de oración.

“El propósito es detener la deportación de todos los jóvenes que han venido a pedir asilo por cuestiones políticas”, explicó el pastor Melvin Valiente, de la Primera Iglesia Bautista de Maywood y uno de los organizadores del evento.

La vigilia de oración se llevará a cabo en diferentes estados incluyendo Texas, Arizona, Washington D.C. y al norte de California, en San Francisco. En Los Ángeles se realizó frente al edificio federal del centro de la ciudad.

“La protesta no solo es por que Haniel este en la cárcel sino por cómo tratan a los inmigrantes adentro.

Hemos recibido testimonios de personas que nos cuentan que los agentes de inmigración les dicen: ‘Tú no perteneces aquí’, ‘Eres un ilegal, un criminal’, ‘¡Firma tu deportación!’”.

El pastor Valiente dijo que la falta de oportunidad para los jóvenes de pelear por su caso les impide tener la opción de que les aprueben el asilo.

“Sabemos que hay jueces que ya traen su decisión tomada antes de escuchar los casos”, recalcó el pastor.

Mientras tanto Marvin dijo que él y su esposa esperan que haya un rayito de esperanza para el caso de su hijo ya que todos están sufriendo.

“Yo trato de disimularlo ante mi hija lo más que puedo pero mi esposa, que está embarazada, no puede”, recalcó preocupado.