Cuentan propiedades de Trump con trabajadores indocumentados

Durante casi 20 años la organización del presidente ha confiado en empleados de construcción sin estatus legal

The Washington Post
viernes, 09 agosto 2019 | 15:30
Agencias

Ossining – Durante casi dos décadas, la Organización Trump ha confiado en un equipo itinerante de empleados latinoamericanos para construir fuentes, cascadas, aceras y paredes de piedra en la vinatería y campos de golf de la compañía, desde Nueva York hasta Florida, publicó The Washington Post.

Otros empleados de los clubes de Trump quedaron tan impresionados con los trabajadores, por su trabajo tan extenuante que los apodaron “Los Picapiedras”.

Durante años, sus cuadrillas han incluido trabajadores que ingresaron ilegalmente a Estados Unidos, según dos exmiembros del equipo. Otro empleado, quien todavía trabaja para la compañía, dijo que tal costumbre sigue igual.

El presidente Donald Trump “no quiere personas indocumentadas en el país”, dijo un trabajador, Jorge Castro, un inmigrante ecuatoriano de 55 años sin estatus legal que dejó la empresa en abril después de nueve años. “Pero en sus propiedades, todavía cuenta con ellos”.

Castro dijo que trabajó en siete propiedades de Trump, más recientemente el club de golf en el norte de Virginia. Y proporcionó a The Washington Post varios años de sus recibos de nómina de la compañía de construcción de Trump, Mobile Payroll Construction LLC, así como fotos de él y sus colegas en los campos de golf de Trump y mensajes de texto que intercambió con su jefe, incluido uno en enero en el que le decía que sería enviado a “Bedminster”, el campo de golf de Trump en Nueva Jersey.

Otro inmigrante que trabajaba para el equipo de construcción de Trump, Edmundo Morocho, dijo que un supervisor de Trump le aconsejó que comprara documentos de identidad falsos en una esquina de Nueva York. Incluso una vez se tuvo que esconder en el bosque de uno de los  campos de golf para evitar ser visto por funcionarios sindicales que estaban de visita.

Las prácticas de contratación de la poco conocida unidad de negocios de Trump es el último ejemplo del abismo que se abre justo en medio de la severa retórica del presidente en trono a los inmigrantes y la dependencia de su empresa en trabajadores que cruzan la frontera de manera ilegal.