Salud

Variante de Brasil causa reinfecciones, aseguran

De acuerdo con las investigaciones, llegó a dominar la ciudad de Manaos debido a un mayor contagio

Associated Press / Un hombres se realiza una prueba de coronavirus

The New York Times

martes, 02 marzo 2021 | 10:39

Nueva York— En solo unas semanas, dos variantes del coronavirus se han vuelto tan familiares que puede escuchar sus incomprensibles nombres alfanuméricos en los noticieros televisivos.

B.1.1.7, identificada por primera vez en Reino Unido, ha demostrado amplia y veloz capacidad de propagación. En Sudáfrica, una mutación llamada B.1.351 puede esquivar los anticuerpos, debilitando la efectividad de algunas vacunas.

Los científicos han observado una tercera variante preocupante, que surgió en Brasil, llamada P1. Su investigación ha sido más lenta desde su descubrimiento a finales de diciembre, lo que pone a los expertos sin saber cuánto deben preocuparse.

"He estado conteniendo la respiración", dijo Bronwyn MacInnis, epidemióloga del Broad Institute.

Ahora, tres estudios ofrecen una historia aleccionadora sobre el meteórico ascenso de P1 en la ciudad amazónica de Manaos. Se cree que surgió ahí en noviembre y que luego impulsó un aumento en los casos de Covid-19. De acuerdo con las investigaciones, llegó a dominar la ciudad debido a un mayor contagio.

Pero la mutación también ganó la capacidad de infectar a algunas personas que tenían inmunidad por ya haber padecido la enfermedad. Los expertos sugieren que la variante P.1 podría debilitar el efecto protector la eficacia de una vacuna china que se usa en Brasil.

Los estudios aún no se han publicado en revistas científicas. Sus autores advierten que los hallazgos sobre las células en los laboratorios no siempre se traducen al mundo real y que solo han comenzado a comprender el comportamiento de P.1.

"Los hallazgos se aplican a Manaos, pero no sé si se aplican a otros lugares", dijo Nuno Faria, virólogo del Imperial College de Londres que ayudó a dirigir gran parte de la nueva investigación.

Después de un pico a fines de abril, Manaos parecía haber superado lo peor de la pandemia. Algunos científicos pensaron que la caída significaba que Manaos había ganado cierta inmunidad colectiva.

Faria y sus colegas buscaron anticuerpos contra el coronavirus en muestras de un banco de sangre de Manaos en junio y octubre. Determinaron que aproximadamente las tres cuartas partes de los residentes de Manaos habían sido infectados.

Pero cerca del final de 2020, los contagios volvieron a aumentar. "En realidad, hubo muchos más casos que en el pico anterior, que había sido a fines de abril", dijo Faria. "Y eso fue muy desconcertante para nosotros".

Faria y sus colegas se cuestionaron si las nuevas variantes podrían ser en parte culpables del repunte. En Reino Unido, los investigadores encontraron que B.1.1.7 estaba aumentando en todo el país.

Para buscar variantes, Faria y sus colegas iniciaron un nuevo esfuerzo de secuenciación del genoma en la ciudad. Si bien B.1.1.7 había llegado a otras partes de Brasil, no lo encontraron en Manaos. En cambio, encontraron una variante que nadie había visto antes.

Muchas variantes en sus muestras compartían un conjunto de 21 mutaciones que no se ven en otros virus que circulan en Brasil. Faria envió un mensaje de texto a un colega: "Creo que estoy viendo algo realmente extraño y estoy bastante preocupado por esto".

Los investigadores luego publicaron una descripción de P.1 en un foro de virología en línea el 12 de enero. Luego investigaron por qué P.1 era tan común.

Sus mutaciones pueden haber hecho a esta variante mucho más contagiosa, o podría haber tenido suerte. Por pura casualidad, la variante podría haber aparecido en Manaos justo cuando la ciudad se estaba relajando sus medidas de prevención.

También era posible que P.1 se volviera común porque podía reinfectar a las personas. Normalmente, las reinfecciones por coronavirus son raras, porque los anticuerpos producidos por el cuerpo después de la infección son potentes durante meses. Pero era posible que esta variante portara mutaciones que dificultaban que esos anticuerpos se adhirieran a él, lo que le permitía deslizarse dentro de las células y causar nuevas infecciones.

Los investigadores probaron estas posibilidades rastreando P.1 desde sus primeras muestras en diciembre. A principios de enero, constituía el 87 por ciento de estas. En febrero se había propagado por completo.

Combinando los datos de genomas, anticuerpos y registros médicos en Manaos, los investigadores concluyeron que P.1 se hizo dominante en la ciudad no gracias a la suerte sino a la biología: sus mutaciones ayudaron a que se propagara.

Incluso con los misterios que permanecen en torno a P.1, los expertos dicen que es una variante que se debe tomar en serio. "Es correcto estar preocupado por P.1, y estos datos nos dan la razón", dijo William Hanage, epidemiólogo de la Escuela de Salud Pública TH Chan de Harvard.

La variante se está extendiendo por el resto de Brasil y ya se ha encontrado en otros 24 países. En Estados Unidos, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades han registrado 6 casos en 5 estados: Alaska, Florida, Maryland, Minnesota y Oklahoma.

Para reducir riesgos de brotes y reinfecciones por la variante P.1, dijo Faria, es importante redoblar las medidas vigentes que hay para frenar la propagación del virus. Tanto las mascarillas como el distanciamiento social pueden funcionar en contra de P.1. La vacunación también puede ayudar a reducir la transmisión y evitar enfermedades graves.

"El mensaje final es que es necesario intensificar todos los esfuerzos de vacunación lo antes posible", dijo. "Tienes que estar un paso adelante del virus".