Salud

Llevaremos cubrebocas por un tiempo ¿Por qué no hacerlos agradables?

Inventores trabajan en máscaras con purificadores de aire motorizados, altavoces Bluetooth e incluso desinfectantes que matan gérmenes al calentar la cubierta facial

The New York Times
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lunes, 27 julio 2020 | 11:32

Tokio.- Rieko Kawanishi es la primera en admitir que el cubrebocas cargado de perlas que diseñó no es la defensa más efectiva contra el coronavirus. "Está lleno de agujeros", dijo con una sonrisa.

Pero su cobertura facial hecha a mano, que recomienda usar sobre un cubrebocas normal, refleja un repentino estallido de atención creativa en el mundo de la moda y la tecnología hacia un producto humilde que prácticamente no ha cambiado durante décadas.

"Después de la pandemia, había muchos más lugares donde, por primera vez, había que usar un cubrebocas", dijo Kawanishi, diseñadora de joyas en Tokio. "Solo pensé, quiero hacer algo elegante".

A medida que el virus continúa su propagación implacable, con las normas sobre el uso de cubrebocas cada vez más estrictas en todo el mundo, los consumidores comienzan a exigir más coberturas que protejan su aliento público en el futuro previsible.

En respuesta, las empresas y los diseñadores han inundado el mercado con alternativas a las máscaras quirúrgicas desechables comunes que impulsaron a Kawanishi a la acción.

Los inventores han soñado máscaras con purificadores de aire motorizados, altavoces Bluetooth e incluso desinfectantes que matan los gérmenes al calentar la cubierta facial (pero con suerte no la cara) a más de 200 grados. En Corea del Sur, el gigante de la electrónica LG ha creado una máscara con ventiladores que facilita la respiración.

En las boutiques, los cubrebocas aparecen en maniquíes, exquisitamente combinados con vestidos de diseñador. Un empresario indio dijo que gastó 4 mil dólares en un cubrebocas personalizado hecho de oro. Y un diseñador de vestuario francés ha llenado Instagram con diseños fantasmagóricos que presentan desde pterodáctilos hasta patas de muñecas.

El coronavirus "ha impulsado una rápida evolución en la tecnología de cubrebocas", dijo Yukiko Iida, experta en máscaras del Centro de Control Ambiental, una empresa de consultoría en Tokio.

"Cuando hay demanda, el mercado reacciona rápidamente", dijo. "Las personas los usan todo el día, todos los días, por lo que estamos viendo mejoras en cosas como la facilidad de uso y la comunicación", agregó, citando una máscara con un frente claro que permite a las personas ver las expresiones faciales del usuario.