Opinión

¿Violencia política de género?

Violencia y persecución política, ardid fratricida, inequidad de género, estratagema de marketing político, ¿cuál será la manera más apropiada para describir lo que ha ocurrido en el caso Corral vs Campos? Un poco de todo, quizá

Gloria Iveth Porras
Consultora

viernes, 14 enero 2022 | 06:00

Violencia y persecución política, ardid fratricida, inequidad de género, estratagema de marketing político, ¿cuál será la manera más apropiada para describir lo que ha ocurrido en el caso Corral vs Campos? Un poco de todo, quizá. 

Llama la atención que pese a que han transcurrido cuatro meses del cambio de poder en el Ejecutivo estatal, puesto al que arribó por primera vez en nuestro estado una mujer, un tiempo memorable e histórico de gran relevancia sobre todo para las miles de féminas que han sudado la gota gorda por abrirse y abrirnos a otras la oportunidad de figurar de manera legítima en cargos de esta envergadura; con todas las implicaciones que conllevó, aún está muy vigente y en el tintero la vinculación a proceso por cohecho al que fue sometida  nuestra actual gobernadora, cargos que fueron retirados, por insuficiencia de pruebas, un día antes de su toma de protesta.

Como todos hemos podido constatar el gobierno de Corral pasó con más pena que gloria, y será recordado como un líder autoritario y demagógico que parece que llegó al poder con dos únicos objetivos: atrapar a Duarte y aniquilar la carrera política de quien ha sido su compañera de partido, ante lo que, dicho sea de paso, cabe preguntar: ¿y los principios humanistas de los que tanto pregonan en Acción Nacional? ¿Aceptan distingos? Pero bueno, asumamos que esa parte es propia de la condición humana y sus contradicciones. 

Por su parte Maru Campos arribó a Palacio de Gobierno con innumerables retos, sin contar con el de mantener su imagen si no totalmente inmaculada, sí con los menos manchones posibles, cosa que creo que ella y su equipo han estado haciendo bastante bien; Maru recibió una administración en ruinas, y el peso de la figura como mandatario estatal completamente destrozada, falta de credibilidad y me atrevo a decir que hasta falta de fe, por parte de las masas, entre las que podemos contar innumerables sectores; el de los periodistas entre ellos, quienes fueron tratados de manera déspota y beligerante, al estilo de otro ejecutivo que todos conocemos,  y la iniciativa privada tristemente castigada por las resoluciones tomadas en pandemia, por mencionar algunos. A eso hay que sumarle, para no variar, una exorbitante deuda pública, niveles de inseguridad en niveles… “superiores” (dejémosle así) y el sector salud en condiciones deplorables, con medicamentos insuficientes y haciendo circo, maroma y teatro para hacer frente a la contingencia sanitaria, por todo esto y mucho más que se puede seguir señalando en una retahíla de pesares y dolores de cabeza para la sociedad civil, que somos todos, es que podemos decir que sobre esta mujer, a quien algunos pintan casi como heroína, recae una misión salomónica. 

El punto es que siendo un hecho que tuvo su momento álgido durante el tiempo de campaña, sigue dando de qué hablar y por lo visto seguirá, pues ahora el juez Uriel Samuel Mendoza, responsable del fallo, confesó haber sido presionado desde diversas trincheras y que en el caso hubo “matices” políticos, ¿matices? brochazos, aseguró que la presión llegaba desde el Ejecutivo. Luego también el actual secretario de la Coordinación del Gabinete de Maru, declaró como al ser delegado del PAN,  el propio Corral le expuso el impacto que tendría esto sobre la entonces presidente municipal de Chihuahua, quien ya estaba más que perfilada como candidata a la gubernatura.

Más allá de quién ostenta la verdad, porque esa no la llegaremos a conocer en su totalidad, si acaso retazos que nos permitan formar una opinión, lo cierto es que hoy por hoy Corral se dibuja como el “lobo feroz” y Campos como la valiente  y determinada “Caperucita” azul, o… ¿era roja? 

Si pensamos mal podemos inferir ¿qué relevancia tiene esto ahora? ¿El de hacer justicia? Porque lo que no podemos negar es que ningún ciudadano, hombre o mujer, funcionario público o no, político o no, debe ser perseguido por un gobierno, o quizá interesa hacer del tema una novela mediática que nos distraiga de los problemas serios y profundos que tenemos. Dice mi mamá que siempre hay que desconfiar un poco y no ser tan ingenuos, me he negado a hacerle caso, pero a golpe y porrazo estoy creyendo que sí. Habrá que pasarlo por tela de juicio. 

Como quiera que sea Maru Campos tiene una gran oportunidad aquí y ahora, representa una gran esperanza para muchos, ante ella la posibilidad de cambiar el rumbo de nuestro estado en un tiempo de total adversidad y mantenerse firme como una mujer fuerte, íntegra, inteligente, pero sobre todo capaz, o pasar como corderito inocente, víctima de violencia política.

Se requieren acciones contundentes sobre los hechos presentes, promoción al parlamento abierto y acceso libre y justo a la información para toma de decisiones de políticas públicas colaborativas y democráticas. 

PD. Al empezar a escribir estas líneas no pude evitar pensar en la designación  de la LXV Legislatura de la Cámara de Diputados como: “Legislatura de la Paridad, la Inclusión y la Diversidad”, pero es que ¿eso está muy lejos de Chihuahua? En fin, hay se lo dejo de tarea. Seguro luego habrá tela de donde cortar al respecto. 

close
search