Opinión

Violencia epistémica

Nosotros los juarenses no sólo lloramos por las mujeres y hombres que fueron asesinados, también toca aguantarnos a convivir con la violencia diariamente

Francisco Bribiescas
Politólogo

sábado, 04 julio 2020 | 06:00

A comparación con los 180 homicidios en la ciudad de Chihuahua, somos los juarenses los que lloramos a los más de 750 personas que fueron asesinadas en Ciudad Juárez en tan sólo seis meses. 

Nosotros los juarenses no sólo lloramos por las mujeres y hombres que fueron asesinados, también toca aguantarnos a convivir con la violencia diariamente, una violencia generacional que se escenifica por la crisis social que las esferas públicas y políticas han permitido crecer. Sin embargo, dentro de dichas esferas, ocasionalmente, actores políticos han intentado entrarle a combatir la violencia -aunque de forma punitiva- ninguno logró dar resultados positivos, estos se respaldan mencionando que las administraciones son cortas y las formas están torcidas, corrupción por los grupos delictivos y además del poco reclamo por parte de la ciudadanía. Sin embargo, durante la terrible guerra contra el narcotráfico en México y en Ciudad Juárez, fueron los ciudadanos mismos los que levantaron la voz ante todos los gobiernos, para buscar seguridad pública, fue hasta en el año 2013 cuando el Gobierno federal publicó los compromisos realizados entre sociedad y gobierno, se diseñaron programas de políticas públicas para llevar a cabo proyectos de prevención social en materia de seguridad y sobre todo en materia de educación, lo que me parece excelente, ya que soy un convencido que la educación es una de las pocas herramientas para disminuir los índices de la violencia aquí y en China. 

¿De dónde surge tanta violencia en Ciudad Juárez? Dejando de lado la falta de programas preventivos socialmente efectivos, analicemos la intervención del problema multifacético con el que inició nuestra ciudad como la pobreza, el abandono gubernamental, la constante migración, el desempleo, de género y con el fortalecimiento del crimen organizado y el inicio de las adicciones en los niños jóvenes y adultos se fomentó una cultura sobre la violencia y el impulso por la apatía. Sin embargo, es importante mencionar que fueron las propias mujeres juarenses las que promovieron fuertemente la paz y la justicia en este Municipio, ya que desgraciadamente son ellas las que fueron y siguen siendo las más afectadas por la violencia. Para 1999 una operación de cooperación transnacional entre el Estado mexicano y el gobierno estadounidense específicamente con la Federal Bureau of Investigation (FBI) encontraron 68 cuerpos de personas principalmente mujeres y fueron denominados “narcofosas” por lo que considero que fue en este lapso donde la violencia se convirtió en un problema público convergente a la delincuencia organizada. Para el año 2001, los ciudadanos organizados, principalmente mujeres juarenses se enfrentaron al Estado mexicano ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, por el hallazgo de ocho cuerpos en la zona algodonera de Ciudad Juárez, entre ellas el caso de Esmeralda Herrera Monreal, Laura Berenice Ramos Monárrez y Claudia Ivette González, este caso falló a favor de las madres de las víctimas y en contra del Estado mexicano. Es importante recalcar que durante mi estancia en la Organización de las Naciones Unidas en Austria dentro de la biblioteca de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, logré encontrar (dentro de documentos) investigación académicos diversos comentarios ocurridos, en las que el gobierno en turno se justificó de lo ocurrido por ser parte del pasado en gobiernos terminados, con esto entendimos que la cultura de la violencia en Ciudad Juárez de la que estamos acostumbrados es culpar al pasado y justificar el presente pero con base para identificar lo epistémico.

Durante la historia de nuestra ciudad, se demostró que somos los ciudadanos los que solucionamos los problemas públicos, inclusive en las más terribles crisis sociales, pero ¿qué se debe hacer para que la violencia disminuya? Principalmente reformas administrativas en las que estén (los gobernantes) consientes de la prevención de los problemas, bajo la completa supervisión de los ciudadanos y para que esto tenga efecto, es importante que desde sus propuestas partidistas y políticas sean sus promesas basadas en un sistema de cumplimiento, esto le llamamos fundamento de la gobernanza. Sucede ya en países muy avanzados y no necesariamente ricos, pero si muy participativos gracias a la gobernanza. La importancia en la que Juárez debe integrarse a la globalización y modernización gubernamental es urgente, somos parte de la geopolítica moderna, en la que la economía nacional depende de nuestra circunscripción y en la que depende la política social. El papel del Estado mexicano, los gobiernos en turno y los organismos internacionales son parte fundamental para que sean los ciudadanos los que realmente tomen las decisiones desde las elecciones políticas. Para que la reconciliación entre la sociedad y el Estado mexicano se dé es necesario que las reformas administrativas se den y sean por pequeñas partes territoriales los cambios por igual. Se le denomina democratización un positivo para la sociedad y claramente un negativo para los partidos políticos ya que tendrán que trasladar el poder a los ciudadanos. 

Como conclusión es importante que los juarenses aumentemos la participación ciudadana principalmente con los presupuestos participativos, para que se establezca la nueva gestión pública y este empuje las nuevas reformas para que la administración pública local sea profesional, de alto nivel y muy alejada a los partidos políticos. Si bien tiene razón Agustín Montaño un viejo investigador sobre los tecnicismos de la administración pública en la que describe que un buen Municipio se clasifica de forma positiva por medio de su tabulador de salarios, pero tal como sucede en la iniciativa privada los mejores cubren los mejores puestos y son bien pagados. Sin duda Ciudad Juárez tiene solución, que los partidos no lo permitan es otra cosa.