Veto a medicamentos

El presidente López Obrador giró un memorándum el 20 de marzo a Raquel Buenrostro

Sergio Sarmiento
Periodista
lunes, 09 septiembre 2019 | 06:00

Ciudad de México— El presidente López Obrador giró un memorándum el 20 de marzo a Raquel Buenrostro, oficial mayor de Hacienda, que instruía: “Como es sabido, tres proveedores de medicina y de materiales de curación. vendieron, en 2018, al ISSSTE y al IMSS, 34,280 millones de pesos, el 62.4% de todas las compras que llevaron a cabo dichas instituciones, sin incluir lo adquirido por la Secretaría de Salud y los gobiernos locales. Este hecho resulta, a todas luces, inmoral y violatorio del artículo 28 de la Constitución, que prohíbe la existencia de monopolios. En razón de lo anterior, le solicito que, de conformidad con la legalidad de la materia, se impida la participación en licitaciones o adjudicaciones directas a dichas empresas hasta que sepamos, a ciencia cierta, si no hubo en estas operaciones corrupción y tráfico de influencias”. 

“Como es sabido”, un hecho “a todas luces inmoral y violatorio del artículo 28 de la Constitución”, una prohibición hasta que “sepamos a ciencia cierta si no hubo en estas operaciones corrupción y tráfico de influencias”. con esta deficiente técnica jurídica no sorprende que un juez de distrito haya concedido el 19 de agosto un amparo a Grupo Fármacos Especializados (Grufesa). El gobierno está apelando. 

¿Es la concentración de 62.4 por ciento excesiva o inmoral? No parece. Un estudio de IQVIA señala que en Estados Unidos, un mercado mucho mayor, tres empresas (Red Oak Sourcing, Walgreens Boots Alliance y McKesson) tienen 81 por ciento de la distribución. Si se suma la cuarta, Econdisc, el monto sube a 90 por ciento. Estos grados, me dicen, son habituales en el mundo. 

Grufesa, Dimesa y Maypo compran medicamentos a cientos de laboratorios y realizan un trabajo complejo de distribución. El gobierno ha tratado de intimidarlas. La Secretaría de la Función Pública inhabilitó a Grufesa el 18 de julio por haber supuestamente presentado información falsa sobre el origen nacional de un medicamento. El presidente dice que las distribuidoras están detrás de la información sobre la escasez de medicamentos: “Había tres empresas, que son las que tienen ahora las campañas estas de que se están muriendo los niños, porque no hay medicinas para el cáncer. ¡Claro que están molestos, porque tenían una mina de oro y ya se les acabó”. 

La “campaña”, sin embargo, surgió de una escasez real, provocada por el cierre de una planta de Pisa, farmacéutica relacionada con Dimesa, por Cofepris. Ante las protestas de los padres de niños con cáncer, Cofepris dio autorización para que se liberaran 17 mil unidades de medsatrexate del almacén de la empresa en Cuautitlán Izcalli. 

Esta falta de medicamento podría ser preludio de una mayor escasez. El gobierno de Peña Nieto hizo en 2018 una compra consolidada suficiente para todo 2019. En la primera licitación de 2019, el de López Obrador puso precios tan bajos que solo logró compras por 30 por ciento. Ya en este momento debería convocarse la segunda, cosa que no ha ocurrido. La producción puede tardarse cuatro meses y los medicamentos en reserva se están agotando.

Si la industria no reduce precios, el presidente dice que recurrirá a productores extranjeros, quizá de India o China, pero no hay certeza de que cumplen las reglas de equivalencia y calidad que Cofepris impone a los mexicanos. La industria farmacéutica nacional sufriría un golpe devastador, pero quizá lo bueno es que miles de especialistas se sumarían a la lista de subsidios para ninis.


Yo acuso

La presidenta del jurado de la Mostra de Venecia, Lucrecia Martel, se negó a ver la nueva cinta de Roman Polanski, J'accuse, sobre el caso Dreyfus, por los antecedentes de abuso sexual del cineasta. Aun así, la película obtuvo el prestigioso Premio del Jurado.