Una ciudad enferma

Ciudad Juárez, entidad multicultural, con diferencias regionales, criticada por su tierra árida y pocos espacios verdes...

Víctor Guzmán
Académico
miércoles, 14 agosto 2019 | 06:00

Ciudad Juárez, entidad multicultural, con diferencias regionales, criticada por su tierra árida y pocos espacios verdes, pero que contrasta con la gran fuente de empleos, además de ser reconocida por su mano de obra calificada a nivel internacional. Hoy padece los trastornos del siglo.

El exceso de autos en las calles y la falta de sincronía de los semáforos provoca que los tiempos de traslado sean enormes, aunado el calor extremo, son causas de problemas emocionales que padecen los juarenses. Si a ello le agregamos los problemas de familia y la presión laboral, se convierte en un polvorín que detonará en cualquier momento.

Trastornos mentales, como depresión, ansiedad y estrés, son parte de la forma de vida que actualmente se sobrelleva por el trajín diario. Los problemas emocionales están provocando inseguridad, baja autoestima y descontrol de la vida. 

El Centro de Atención y Asesoría para la Familia A.C. (CAAF), con experiencia atendiendo a la ciudadanía desde el 2002, indica que existe un estrés laboral que puede ser provocado por el acoso en el trabajo, o un ambiente pesado. Con ello se estimula manejar a la ofensiva, o detonar la ira en cualquier momento y retener una ansiedad, todo ello combinado provocan el estrés.

La presidenta de la asociación, la Lic. Grisel Madrigal, considera que no sabemos manejar las emociones y lo manifestamos con enojo. El no manifestar las emociones puede caer en un trastorno.

“La violencia que existe en la ciudad va en aumento, la gravedad es que la gente lo normaliza, se está perdiendo la empatía, que es ponerse en el lugar del otro. Es grave normalizar, ya no duele la desgracia del otro, no afecta lo que pasa a los demás. Existe una falta de empatía y normalización de violencia”.

Juárez está enfermo de estrés y necesita atención psicológica. El hábito no es muy común, existe el pensamiento que asistir con un especialista es para gente que está mal de la cabeza. Se considera que el momento de ir con un psicólogo es cuando hay conciencia de la necesidad de ayuda, y que no se puede resolver el problema por sí mismo. No se puede forzar a un ser a una sesión, reiterando, sólo cuando la persona acepta su problema y decide que requiere apoyo.

Otro caso que atormenta a la ciudadanía y que con frecuencia asisten con los especialistas para una solución, son los casos de parejas, y como primer problema es la falta de comunicación. De no ser tratado pueden surgir casos de ira, ansiedad y estrés, y como consecuencia la depresión. El cual se considera foco de alerta grave, si la persona en un aproximado de dos semanas se siente incapacitado para realizar alguna actividad y permanece en cama sin hacer nada. Ahí es el momento de actuar.

Recordando que 43 personas piensan en suicidarse y 33 lo intentan cada día en esta frontera, datos de la investigación de la UACJ 2017. Es alarmante, pero también una verdad que se debe atender.

Vemos físicamente los trastornos provocados por los síntomas del estrés. Alopecia, círculos por la caída de cabello, ansiedad, dolores de cabeza, dolores musculares y alteración de la personalidad con facilidad. El estrés va ligado con paros cardiacos y otras enfermedades. No hay que ir tan lejos para darnos cuenta que este mal está arraigado, lo vemos en la familia, círculos cercanos y lejanos. Las noticias diarias no nos dejarán mentir.

Debemos ir pensando cómo encontrar una manera relajada de vivir, y así mejorar la calidad de vida. Ser empáticos con lo que sucede alrededor y enrolarnos en actividades positivas haciendo el bien, provocará sentir una satisfacción personal que nos permita vivir en paz. Además de ser buen ejemplo para los que nos anteceden.