Opinión

Un violador no será gobernador

Pero no por violador, sino por no comprobar gastos de precampaña...

Yuriria Sierra
Analista

jueves, 29 abril 2021 | 06:00

Ciudad de México.- No lo olvidemos: un violador no será gobernador, pero no por violador, sino por no comprobar gastos de precampaña. Que viole mujeres, al interior de su partido no pareció suficiente para borrarlo del mapa político; que lo señalen de violar leyes, sí que fue considerado una afrenta injusta. Celebremos que no habrá Toro, desde luego, porque el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación aprobó seis a uno la cancelación de la candidatura de Salgado Macedonio. Ninguna sorpresa causó que el magistrado presidente, José Luis Vargas (billetes, como lo llamó Germán Martínez), haya sido el único en oponerse a esta resolución, casi contundente. Para eso existen las instituciones, sus leyes e instrumentos. 

Festejemos que, al menos, uno de esos impresentables será justo eso, impresentable en la próxima contienda electoral, su nombre no aparecerá en la boleta. Pero también señalemos que a Morena poco le parecieron las cinco acusaciones de violación; que no sólo esquivó hacer efectivo sus propios lineamientos, sino que, incluso, se atrevió a “traspapelar” el expediente de una de las acusadoras y hasta la dieron por muerta. Esto último, como doloroso síntoma del falso feminismo de su dirigencia nacional.

No olvidemos que no sólo es Félix Salgado Macedonio y Morena. Son más de 30 candidatos, de todos los partidos, que han sido identificados como agresores: no pagan pensión a sus hijos, están señalados por violencia doméstica, por acoso a sus alumnas. Gritos, golpes, amenazas. PAN, PRI, PRD, MC, PES, la filiación política que guste. Ahí, dentro de ellos, todos esos toros dispuestos a embestir todo lo que les sea posible. Instituciones como el TEPJF tienen la encomienda de hacer estocadas a todos ellos. Sin embargo, los partidos están obligados a ni siquiera dejarlos llegar al ruedo. 

Hace semanas, el líder de la bancada de Morena en la Cámara de Diputados respondió: “no lo hizo en su función como diputado federal, lo hizo en su vida personal. Repito, yo en la vida personal de los diputados no me puedo meter…”. Lo anterior lo expresó ante cuestionamiento de reporteros sobre la primera acusación (que ya son varias) contra Benjamín Saúl Huerta por abusar sexualmente de un menor. Había sido detenido un día antes dentro de un hotel en compañía de un adolescente que salió a pedir ayuda a la policía. Al paso de los días, y para hacer más evidente la incongruencia, Mario Delgado, el dirigente nacional del partido, anunciaba que iría por la suspensión de los derechos políticos de Huerta. Algo ya concretado. Con Huerta sí, pero con Salgado Macedonio oídos sordos ante acusaciones y aplauso sonoro en las manifestaciones frente al INE. 

No, un violador no será gobernador, como tampoco debería ser diputado, senador, alcalde, regidor. Nadie con estos antecedentes debe tener acceso a un puesto en la función pública. No habría mayor statement desde el Estado. Aquí tendrían todas las fuerzas que operar en la misma dirección, no sólo señalar al contrario para evitar el ruido sobre uno de los suyos. Que un violador no sea gobernador tendría que ser consecuencia, no una causa. No olvidemos: un violador no será gobernador, pero no por violador, sino por no comprobar gastos de precampaña.