Opinión

Turistear por Chihuahua

Comparto algunas sugerencias a la próxima gobernadora, o gobernador, para que le pongan duro al camello

Manuel Narváez
Analista

lunes, 29 marzo 2021 | 06:00

Mientras que el semáforo epidemiológico se ha convertido en una chunga, porque el ganso inmaculado dice verde, el rorro Gatell naranja y la más diva de las personalidades del estado, amarillo, este escribidor obsequia una idea turística.

Por esta Semana Santa que ando de perdonavidas como aquel que purifica a los infieles de la moral con aguas del Grijalva, comparto algunas sugerencias a la próxima gobernadora, o gobernador, para que le pongan duro al camello.

Es un hecho, dados los descoordinados criterios para encarar con profesionalismo, objetividad y honestidad los contagios que regresan una y otra vez como boomerang, y las muertes que se acumulan para mantenernos en el tercer lugar mundial de la terrorífica lista, que la normalidad para los chihuahuenses se va a llevar, al menos, otros 6 meses.

En breve, casi tres millones de electores acudiremos a las urnas (6 de junio) para entregar el presente y futuro mediato, ya sea a Maru Campos o a Juan Carlos Loera, los otros van de relleno a ver qué pepenan o qué tan infieles de la democracia son, como el padrino de Parral.

Las campañas políticas están diseñadas para hacer lucir a la o el candidato. Dibujan a un ser propio de historietas o de churronovelas cuya protagonista o protagonisto es el ‘top dog’, la o el ‘Maclein’, o de plano la malvada o el ogt.

Las propuestas de las y los candidatos provienen de las percepciones de los “gurús” que las diseñan, no de las necesidades de la población.

Dicho lo anterior, me dejo caer con lo que traigo en mi ronco pecho, que no es bodega.

P.D. (1) Aclaro que no estiro nuevo hilo negro.

Harto conocido es que el estado tiene una rica historia y cultura. Si bien, su gastronomía no es tan amplia y conocida como la de otras regiones del país, justo es decir que con lo que tenemos enamoramos al paladar más exigente. De las vocaciones productivas y laborales, los primeros lugares en el medallero del esfuerzo hablan.

Considero de suma importancia la promoción turística y cultural, la que, ciertamente se ha procurado en las últimas administraciones, sí, pero favoreciendo al mismo grupito dominante.

Al que se le antoje conocer relatos, historia y vida de personajes famosos como Gerónimo, Miguel Hidalgo, Benito Juárez, Luis Terrazas, Felipe Ángeles, Pancho Villa, Las Adelitas y hasta Pascualita, por mencionar unos cuantos, en el ‘Estado Grande’ se las contamos. 

Si lo que quieren es calarse como andamos para seducir al paladar, un buen sotol, tesgüino, tepache, hasta vino hay; asaderos, quesos, carne roja, trucha; chile chilaca, chile colorado, cacahuates, carne seca, carne asada, caldo de abigeo, caldo de oso, tortillas de harina, burritos, barbacoa, menudo y muchos platillos preparados con ingredientes de esta tierra, que la cochinita pibil, el mole poblano o zopes se acalambran por su encanto y sabor.

Grupos étnicos como los rarámuris, guarojíos, tepehuanes, pimas y menonitas soportan con sus raíces los cimientos de un cuarto de millón de metros cuadrados que albergan los hogares de 3.8 millones de chihuahuenses emprendedores y trabajadores.

Maru y Juan Carlos tienen tiempo suficiente para elaborar una propuesta de gran calado en materia de atracción de capitales a través del turismo, pero no con los mismos chícharos de siempre que son los que se quedan con la mayor parte del pastel, sino con raza del estado, personas comunes que le tienen amor a la tierra, a su historia y a su gente. 

El turismo y la gastronomía local son la vía para mejorar los ingresos. Lo demás es demagogia.

P.D. Con gusto los asesoro, y no hay fijón si no me pagan.

Es cuanto.