Opinión

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Tras el desorden viene con todo la Pfizer

El coronel sólo agarró sin pensarla cinco mil vacunas y las envió a Juárez ignorando varios factores fundamentales

LA COLUMNA
de El Diario

domingo, 14 noviembre 2021 | 06:00

El cálculo fue sorprendentemente erróneo aun cuando dicha característica es intrínseca al ejercicio militar.

Más todavía, o peor aún, quedó bastante evidencia que los mandos militares a cargo de la vacunación, encabezados en específico por un coronel, no hicieron ni la más básica estimación sobre los biológicos que Ciudad Juárez requeriría para la nueva etapa de inoculación aún vigente.

El coronel sólo agarró sin pensarla cinco mil vacunas y las envió a Juárez ignorando varios factores fundamentales que flotaban en el ambiente como alertas rojas y sirenas sonando en grandes decibeles advirtiendo situaciones extraordinarias. “Debimos revisar la psicología de las masas”, dijo en tono divertido y algo justificante un alto funcionario de la 4T. Amarga, la dura experiencia.

Decidió el militar el envío de cinco mil unidades para reiniciar la vacunación pero ni esas cinco mil fueron trasladadas en un solo paquete, así que fue un martes de kilométricas filas y protestas, un miércoles idéntico, un jueves por las mismas y un viernes similar con gente más angustiada y apartando en vela nocturna su espacio y turno en las filas ante el temor del agandalle, de la peligrosa desorganización. La impaciencia y el enojo popular son veneno para el gobierno. Ahí fue demostrado.

Adquirieron fama nacional las infinitas, sorprendentes hileras en caracol alrededor del estadio de beis Juárez Vive.

Cientos de personas rebasaron los modestísimos controles instalados por la Policía Municipal mientras la Guardia Nacional siguió relajada y lejos de ahí con los inútiles retenes instalados por el rumbo de Anapra, frente al Gimnasio Universitario de la UACJ; o en el puente Santa Fe, molestando a estudiantes en su regreso de El Paso a Juárez. No previeron ni eso, descuidaron el despliegue militar utilizado para las primeras jornadas del escudo biológico.

La situación se calmó un poco hasta el viernes que la Brigada Correcaminos y los operadores de la Secretaría del Bienestar dimensionaron el inusitado interés masivo de los juarenses por primeras dosis de AstraZeneca y rezagados en segunda dosis de Pfizer.

A las cinco mil “solitarias” vacunas del martes debieron sumar en calidad de “urgente” otras cinco mil los días siguientes, después otras 10 mil, hasta completar casi las 30 mil reportadas para el cierre del viernes. Ahora ya tienen abiertas las cantidades que los juarenses requieran de AstraZeneca por toda la semana entrante. Es la promesa.

No hubo paredes suficientes para que se dieran de topes todos los organizadores, militares y civiles, Ejército y políticos. Lo que ocurrió no debió haber sucedido suponiendo de todos una actuación de buena fe.

Fue afectada sin necesidad alguna la imagen de la Cuarta Transformación en momentos cuando requiere precisamente de lo contrario, cuando necesita de fortalecimiento hacia la búsqueda del éxito contra la revocación.

***

Entre los factores que flotaban visiblemente en el ambiente, para ser contemplados en esta nueva etapa de blindaje antiviral, aparecía en primerísimo orden el prolongado tiempo que dejó correr la 4T para reanudar las inyecciones en Ciudad Juárez a pesar de su calidad fronteriza y de que era inminente la reapertura terrestre estadounidense bajo condición justamente del ahora bien amado certificado.

La frontera abrió el ocho de noviembre pero el anuncio respectivo fue hecho tres semanas antes, el 13 de octubre. Se creyó que justo en ese ínter regresaría la vacunación. Nada. Los funcionarios federales andaban concentrados en otros temas de la estratósfera.

Extrañamente, sin explicación alguna, transcurrieron aproximadamente dos meses entre la última y la presente fase. En gran parte del país, inclusive en la ciudad de Chihuahua, han sido más cortos los paréntesis entre una aplicación y otra, de ahí que no llamen la atención ni requieran de más logística extraordinaria para la aplicación que algún cuartel militar.

Jugó también un papel importante el ingrediente del reinicio de la vacunación paralelo a la reapertura. Se pudo comprobar que la Patrulla Fronteriza ha sido rigurosa al menos con la presentación del certificado y que solamente pasan Pfizer, AstraZeneca y otros, no CanSino.

Quienes tenían remotas esperanzas en el relajamiento de esa revisión y contaban con su visa de turistas se sumaron corriendo a la búsqueda de la vacuna apenas fue colocada la fecha de reanudación, un par de días después de la reapertura. Constataron “tarde” que sólo con ese vital documento podrían cruzar a El Paso.

Otro elemento que no fue observado por el Gobierno federal en su regreso a Juárez, pero que ciertamente era más difícil advertirlo, tuvo que ver con los profes alegremente vacunados en operativos extraordinarios sólo para ellos pero con CanSino, la vacuna inválida en los Estados Unidos.

No cuentan los servidores de la nación con cifras precisas de los profes que buscaron las vacunas “válidas” aunque sí fueron enterados que fletaron camiones y otros vehículos similares para trasladarse a Juárez desde otros puntos del estado. Habrá que revisar al final los reportes respectivos porque se supone que en los registros informáticos no puede haber duplicidad en los biológicos.

Otro pequeño gran detalle no tomado en cuenta, el tercero, es el denominado por la Cuarta Transformación como “leyenda urbana no comprobada” y que se refiere a que miles de juarenses fueron convencidos por una supuesta mayor eficacia de Pfizer y decidieron esperar infructuosamente a una nueva etapa de vacunación con ese biológico. En primera y segunda dosis sólo AstraZeneca.

La dolorosa experiencia que sufrieron tanto los juarenses vacunados a lo largo de la semana como los servidores de la nación, la Brigada Correcaminos, y particularmente, los jefes a cargo de cada equipo participante en la logística, se convertirá en efecto positivo.

La vacunación con AstraZeneca seguirá de frente por los siguientes días y en cualquier momento será dada a conocer la información correspondiente sobre la aplicación para segunda dosis de Pfizer; sólo segunda dosis y hasta concluir con los rezagados. Ese es el acuerdo interno alcanzado entre los organizadores.

Calculan que faltan unas 65 mil personas por ser inyectadas con Pfizer. En cualquier momento aparece el anuncio respectivo sobre la fecha en que iniciará esa posiblemente última jornada para rezagados. Después de su aplicación no habrá más biológico de esa marca. No habrá más Pfizer, puro AstraZeneca.

Ahora sí, los Correcaminos han iniciado los preparativos para desarrollar una adecuada logística que bien conocen pero que desestimaron esta semana por mera desidia, irresponsabilidad o exceso de confianza. No olvidarán que estuvieron a un paso de que las multitudes se salieran de control al menos en dos momentos en dos de los cinco días.

Ahora buscan de nuevo centros adecuados, quizá uno de ellos el Gimnasio Universitario de la UACJ, y la aplicación en orden alfabético. Así de sencillo pero efectivo, igual que antes.

Nunca lo debieron olvidar, ni por flojera.

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