Opinión

Tiempo de renovarse

Fin de año siempre trae consigo un consigo un balance de hechos, de decisiones, de proyectos concluidos y metas alcanzadas; nos pone reflexivos sobre lo que se pudo haber hecho mejor, lo que se quedó en planes y lo que nos gustaría hacer

Gloria Iveth Porras
Consultora

viernes, 31 diciembre 2021 | 06:00

Fin de año siempre trae consigo un consigo un balance de hechos, de decisiones, de proyectos concluidos y metas alcanzadas; nos pone reflexivos sobre lo que se pudo haber hecho mejor, lo que se quedó en planes y lo que nos gustaría hacer. Estos dos últimos años han traído también el recuento de los daños provocados por la pandemia, las vidas que se han apagado a consecuencia de este virus, que nos ha venido a demostrar lo infinitamente vulnerables que somos, las perdidas físicas y materiales que hemos sufrido; pero también nos ha venido a demostrar el valor de la solidaridad y que pese a todas nuestras diferencias, culturales y demás, somos más los que queremos vivir en una franca hermandad.  Confío en quea este tiempo nos está enseñando a ser comunidad. 

Un camino arduo sin lugar a dudas, donde andamos a veces a tientas, a veces a locas pero donde los valores inmutables han imperado de una u otra manera, aunque con frecuencia nos parezca increíble, ganamos los que creemos en la raza humana, y es primordial esperar que toda esta situación despierte cada vez más conciencias.

Invariablemente no podemos pasar de largo que este año nos ha golpeado fuertemente  también en lo económico, lo que ha conllevado a más problemas de salud derivados del estrés y la imposibilidad de cubrir con nuestros compromisos. 

La inflación en nuestro país alcanzó la tasa más alta en 20 años, rebasó el pronóstico de cierre del año del Banco de México durante noviembre, que era del 7.5 por ciento. Chihuahua, se colocó como la quinta entidad con más variaciones en los precios,  con el 1.78 por ciento por arriba de la media nacional, en la segunda quincena de noviembre, de acuerdo al Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) lo cual es alarmante y preocupante.

El incremento del 22% al salario mínimo es absurdo ante esta situación, cabe preguntarse entonces cómo se calcula y quienes son las mentes maestras detrás de todos esto, bueno pues resulta que el aumento de los salarios mínimos generales se integra a partir del salario mínimo vigente, más la suma de un Monto Independiente de Recuperación (MIR) de 25.45 pesos para la ZLFN: Zona Libre de la Frontera Norte y de 16.90 pesos para el resto del país, y un incremento por fijación de 9 por ciento.  ¿WHAT? Pues sí, y para que estemos enterados, el MIR  es establecido por la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (CONASAMI) y, en sus propias palabras, tiene el propósito de hacer posible que se recupere el poder adquisitivo de los trabajadores asalariados que perciben un salario mínimo general. El Monto Independiente de Recuperación se incrementa un poco anualmente mediante estudios económicos que determinan un porcentaje que sirva para empleados, patrones y en general, la sociedad. ¿Qué diantres es todo esto? Parece juego de serpientes y escaleras para los simples mortales que aunque no seamos duchos en la materia sabemos que simplemente no alcanza. 

El esquema es sombrío desde diferentes aristas, aspectos macroeconómicos intervienen y nos dejan sin muchas cartas para jugar, los expertos nos dan más herramientas para juzgar y hacer un análisis profundo, disto mucho de ser autoridad en la materia, más pongo sobre la mesa un punto que me parece muy importante, y es la necesidad de más ojos vigilantes, observancia directa al manejo de las finanzas públicas, exigencia a las autoridades, empezando por la sindicatura; pero sobre todo: interés y atención a estos y otros temas “políticos”, porque todos somos políticos, la palabra en sí  proviene de “polis” que fue la denominación dada a las ciudades en la antigua Grecia y cuya etimología recae en “plural” y sí, plural es: Todos, de tal forma que no podemos solo quejarnos o apechugar. Hace algunos días escuché a alguien decir que odia la política, alguien más le secundo y dijo que asquea, ciertamente hay muchos bemoles en todo esto, corrupción, democracia simulada, avaricia, ética tergiversada o acomodada a modo, es lo que se ha dejado ver, pero también hay que reconocer, el trabajo arduo  y esfuerzo de muchos, interés genuino por la comunidad, hambre de hacer cambios estructurales de fondo en el sistema, frustración y desasosiego ante la impetuosidad y monumental carga de intereses facciosos; pero vuelvo a lo mismo: Todos somos políticos, y no hay que olvidar que la inacción también es una acción. 

Que todo esto que estamos pasando nos haga voltear a ver en lo profundo y nos invite a ser más participativos, a informarnos y analizar más, no hay excusa pues disponemos de todos los medios.

La contingencia nos ha impulsado a valorar más todo lo intangible, a ser justos y dar prioridad a lo más importante, ha redimensionado los abrazos, el equilibrio y la paz mental, entre otras cosas. 

Veamos ahora esta hiperinflación como la oportunidad de descartar la banalidad, alejándonos de cosas que hemos hecho necesarias en nuestro diario vivir pero sin las cuales no moriremos, porque resulta inaudito como es que a veces trabajamos para poder trabajar. Parece que es tiempo de volver a nuestras raíces. Es tiempo de analizar lo que es indispensable, lo urgente, lo descartable. Es tiempo de renovarnos y aprender a vivir diferente.  

FELIZ 2022 Y QUE BENDICIONES SEAN DESBORDADAS EN SUS HOGARES Y NEGOCIOS.

   

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