Opinión

¿Tenemos un gobernador gringo?

Muchas preguntas y un sinfín de reflexiones constitucionales y civiles genera el litigio que Corral está interponiendo en juzgados de Estados Unidos

José Díaz López
Analista

sábado, 11 enero 2020 | 06:00

Muchas preguntas y un sinfín de reflexiones constitucionales y civiles genera el litigio que el gobernador Corral está interponiendo en juzgados de Estados Unidos, por hechos sucedidos en México ¡y contra un mexicano propietario de un medio de comunicación mexicano! O sea, un gobernador mexicano en funciones, de derechos legales norteamericanos. ¡Un gobernador mexicano demandando desde Estados Unidos… ¡a mexicanos!

¿Es posible legalmente esta barbaridad jurídica y política? ¿No hay consecuencias legales dentro de la Constitución Mexicana para un actor con esa personalidad y de tales “desdoblamientos” jurídicos? Suponemos que sí. Suponemos que el Congreso federal se puede desbielar, al analizar esta extrañísima criatura legal que se origina con la potencial demanda de un “norteamericano” que es gobernador “mexicano”, contra un medio de comunicación y su dueño, ambos mexicanos.

¿Cualquier mexicano puede unilateralmente sujetarse a las leyes de otro país, estando investido plenamente con la responsabilidad de velar por el cumplimiento de las leyes de Chihuahua y de México? ¿Las leyes tienen doble nacionalidad? ¿Es legal que ¡un instante siquiera! se deje colgada como un saco de vestir la altísima responsabilidad de “encarnar” las leyes mexicanas, para ir a sujetarse a las leyes norteamericanas e interponer demandas contra un propietario de medios de comunicación y por los contenidos que estos medios vierten en la sociedad y por hechos acontecidos en México?

¿Entonces Corral es mexicano o norteamericano?

Pues solamente un ciudadano norteamericano puede gozar de la protección legal de las leyes norteamericanas, ¿no?

¿Un gobernador de Chihuahua puede ser mexicano y/o norteamericano…  cuando le conviene? ¿Allá en EU es norteamericano y/o gobernador norteamericano? ¿Y en Chihuahua es gobernador gringo o mexicano… según convenga? ¡Que alguien nos explique!

Al interponer un gobernador “mexicano” demandas de cualquier tipo en los juzgados de EU, ¿lo puede hacer como “persona física” y no como gobernador?

¿Si un gobernador “mexicano” ejerce “a plenitud” los derechos legales como “norteamericano” para efectuar demandas civiles, no está violando la Constitución de México?

Si no hay violación constitucional, pues bueno, ¡ni modo! ¿Seguirá un gobernador mexicano, litigando como ciudadano gringo y ya?

Pero…  si se está violando la Constitución… ¿cuál es la sanción a imponer?

¿Un candidato a la gubernatura que tiene doble nacionalidad y que afirmó “bajo protesta de decir verdad” que ya no es norteamericano, pero que ya en funciones de gobernante se le descubre que sigue siendo “norteamericano”, puede y debe seguir detentando el cargo de gobernante, a sabiendas de que pudo mentir para lograr la candidatura? ¿Cuál es la sanción por haber podido mentir para ese gobernante?

¿La ciudadanía mexicana de un gobernador, se puede quitar como un saco, para ponerse la ciudadanía norteamericana y de ese modo andar demandando en otros países a sus gobernados?

¿Un gobernador en cualquier momento del tiempo de su gestión, que representa material y formalmente la investidura de la gubernatura, puede irse a otro país, colgar su investidura como un “saco de vestir” y mágicamente “transformarse de gobernador a persona física” y en otro país, ¡y con esa doble personalidad; interponer demandas civiles como “persona física”?

¿Es posible que la investidura de la gubernatura se quita y se cuelga en el vestidor, como si fuera un saco cualquiera?

Como se puede advertir, salen de la cabeza innumerables preguntas y reflexiones constitucionales y civiles con este asunto. Y por eso seguimos preguntando a los sesudos constitucionalistas de todo México, si la competencia para radicar y tramitar la demanda, y/o de los medios preparatorios a juicio ejercitados ya por él despacho de abogados norteamericanos del gobernador de Chihuahua, es de las leyes y jueces norteamericanos; o de México.

Otra reflexión es en qué medida el gobernador “puede utilizar el poder de su investidura para demandar “como persona física” a un mexicano con leyes norteamericanas ¡por hechos realizados en territorio mexicano!

Otra pregunta jurídica, ¿el domicilio legal del gobernador está en México o en EU? ¿Esa variedad de domicilios del gobernador en ambos países lo permite la Constitución de México y la de EU?

Ahora bien, como cualquier Sócrates ciudadano preguntamos finalmente: ¿de dónde está saliendo el dinero para el pago de honorarios al despacho de abogados?

¿El tiempo que ha usado Corral para ir a asesorarse legalmente al vecino país e interponer demandas en su papel de “persona física”, forma parte del horario de su función constitucional o no?

¡Dios quiera que jamás un gobernante de nacionalidad gringo-chicana nos demande ni en Rusia ni en China y menos en Estados Unidos, ¡porque no tenemos ni para el camión!