Sin valor agregado

La secretaria de Energía, Rocío Nahle ofreció este 29 de enero, en el Energy Mexico Oil Gas Power 2019 Expo & Congress

Sergio Sarmiento
miércoles, 06 febrero 2019 | 06:00

Ciudad de México.- La secretaria de Energía, Rocío Nahle ofreció este 29 de enero, en el Energy Mexico Oil Gas Power 2019 Expo & Congress, su visión del futuro de la industria petrolera en nuestro país. Advirtió que la nueva refinería de Dos Bocas será de Pemex, no privada, y que se construirá a través de una "licitación restringida", o sea, en la que sólo podrán participar las empresas que el gobierno quiera. "La nueva refinería en un mediano plazo será capaz de procesar todo el petróleo que se produce y con ello obtener el valor agregado para cubrir la demanda nacional".

La idea de que refinar más gasolina generará más valor agregado es uno de los dogmas del actual gobierno, pero la realidad es otra. Un especialista me explica: "En promedio, cada barril de petróleo que vendemos, sin 'valor agregado', genera un beneficio o margen de 30 a 40 dólares, mientras que cada barril de crudo que procesamos nos genera una pérdida de 5 a 7 dólares. Esto es considerando sólo lo que se pierde por procesar, no las pérdidas adicionales por el pasivo laboral o por problemas de logística".

 "Ningún país petrolero en el mundo y ninguna empresa petrolera integrada -continúa- procesa todo el crudo que produce por una simple razón: es más rentable producir petróleo que vender productos refinados. La refinación es un negocio regional que requiere de ventajas logísticas, como acceso favorable a crudos que vayan de acuerdo con la configuración, el tipo de equipo de proceso de la refinería, y la cercanía a los principales mercados de consumidores. Cuando estas condiciones existen, las empresas invierten en refinerías. De lo contrario, pasan de largo".

La idea de que, para generar un mayor valor agregado, hay que aislar a Pemex, hacer que procese todo el petróleo que produce y deje de exportar no tiene ninguna lógica. Estados Unidos, el país que más ha aumentado su producción de hidrocarburos en los últimos años, gracias a la revolución del fracking, no sólo es exportador sino también un importador muy importante de petróleo y derivados.

Pese a ser ya el mayor productor del mundo, en 2017 Estados Unidos, importó 10.14 millones de barriles de crudo y derivados de alrededor de 84 países, pero exportó 6.38 millones a 186 países (EIA). Las decisiones sobre qué exportar o qué importar no las toma un comisario del gobierno sino las empresas individuales, que tienen necesidades distintas. Así el sistema tiene flexibilidad y genera mayor valor agregado.

En México estamos regresando a las decisiones centralizadas tomadas por razones ideológicas. El presidente López Obrador se ha enfurecido ante la decisión de Pemex de importar crudo ligero para refinarlo en nuestro país, lo que ha considerado como "una muestra más del gran fracaso de la política económica neoliberal o neoporfirista de los últimos 30 años", pero no ha aclarado por qué refinar crudo nacional aumenta el valor agregado, mas no el petróleo importado. Cancelar la importación, sin embargo, sola hace más ineficientes nuestras refinerías con la consiguiente destrucción de valor agregado.

Es muy positivo que la secretaria Nahle diga que busca agregar valor a la producción petrolera. Si es así, debe abandonar la planificación central. Las decisiones prácticas de los especialistas en el mercado petrolero serán mejores que las que tome un político en un escritorio o en una conferencia de prensa.


Artículo 27 

López Obrador defendió ayer el artículo 27 de la Constitución que dio a la nación (o al gobierno) la propiedad original de la tierra y los mares del país. Pero este artículo es una de las razones de la pobreza de México, en contraste con lo que ocurre en países, como Estados Unidos, donde se reconoce la propiedad privada como un derecho fundamental.