Opinión

Silencio indigno

Como consecuencia de la reforma legal que alarga el mandato de Zaldívar, muchas voces se alzaron exigiendo el pronunciamiento de quien siempre ha dado la cara en diversas situaciones

César Jáuregui Robles
Abogado

lunes, 26 abril 2021 | 06:00

Como consecuencia de la reforma legal que alarga el mandato del presidente de la Suprema Corte por dos años, muchas voces se alzaron exigiendo el pronunciamiento de quien siempre ha dado la cara en diversas situaciones y circunstancias y sin embargo, hoy que aparece como el principal beneficiario, mantuvo un silencio indigno hasta el viernes 23 de abril.

Esta actitud contrasta con las muchas ocasiones en que el ministro Zaldívar se pronunciaba, aun y cuando no tenía sentido su intervención, para hablar de paridad de género, de democracia o salir en defensa del presidente López Obrador cuando se le cuestionaba su activismo y oferta de asilo ante el exilio de Evo Morales desde Bolivia, etc. , donde siempre tenía un comentario u opinión qué aportar. Su obsequiosidad ante los designios del presidente de la República quedó manifiesta cuando de manera sorpresiva y fuera de toda ortodoxia y sin cuidar las formas, precedentes y cortesías, alza en primer término la voz para estar de acuerdo con una consulta popular cara, inútil y sólo propagandística del régimen de la Cuarta Transformación en lo que tiene que ver en el enjuiciamiento a los expresidentes de la República.

Por eso es que la fama de jurista recto y totalmente apegado a derecho se ha ido desdibujando en la figura de quien hoy es el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, pues no se comporta como un verdadero juez, ya que prefiere el carácter de actor político y como todo juez All-Star le gustan los reflectores y poderse escuchar en los medios de comunicación.

Uno de los blasones que caracterizan a los jueces es la discreción, la independencia, la autonomía en su convicción y desde luego la prudencia y sano juicio. Lo más grave de su comportamiento ovejuno, es que permea como un mal ejemplo en otros juzgadores, tal y cual lo estamos viendo con el presidente del Tribunal Electoral, el magistrado Vargas, que hoy ya es de escándalo su comportamiento ominoso e incluso es censurado por sus pares, los integrantes del órgano jurisdiccional, que le reclaman la defensa ciega del régimen actual violentando las formas y los tiempos en que se resuelven los asuntos sometidos a su consideración.

Por eso son destacadas las críticas que se escuchan de intelectuales y comentaristas, pero aún más destacadas las de actores políticos del mismo partido Morena, como son Germán Martínez y Porfirio Muñoz Ledo, que han dejado claro, que la ruta autoritaria no debe prosperar.