Opinión

Seguridad Pública: responsabilidad compartida

Uno de los problemas más preocupantes en nuestra ciudad es, sin duda alguna, la seguridad pública

Francisco Ortiz Bello
Analista

miércoles, 11 diciembre 2019 | 06:00

Uno de los problemas más preocupantes en nuestra ciudad es, sin duda alguna, la seguridad pública, porque entraña la incertidumbre sobre nuestro bienestar e integridad física así como el de seres queridos y amigos, también la certeza sobre la protección de nuestro patrimonio o pertenencias en general. He ahí las poderosas razones de la trascendencia del tema.

Recurrentemente, en diferentes épocas o momentos a lo largo del tiempo desde hace muchos años, nuestra ciudad ha sufrido picos altos de violencia y delincuencia, bajo distintas circunstancias pero siempre por las mismas causas: pugnas del crimen organizado –narcotráfico–, actuación deficiente de corporaciones policiacas (de los tres niveles de gobierno), indiferencia de autoridades de Gobierno, autoridades coludidas con grupos criminales (corrupción), carencia de presupuesto acorde a las necesidades o condiciones socioeconómicas precarias en amplios sectores de la población.

Cada una de estas causas ni ha sido única ni se excluyen entre sí. Ha habido épocas en las que todas confluyen simultáneamente agravando más las consecuencias. La tormenta perfecta.

Pero analizar el estatus de la seguridad pública en Juárez nunca ha sido sencillo, ni lo ha sido en el pasado ni lo es ahora porque se trata de un problema endémico de la ciudad, propio de las grandes urbes y particularmente de las fronteras en el norte de nuestro país, por eso resulta necesario diseccionarlo en dos grandes rubros: el narcotráfico o crimen organizado y la delincuencia ordinaria.

Y debe ser así porque a cada uno de los rubros mencionados le corresponde una atención distinta, eso significa que tanto recursos materiales, humanos como presupuestales de diversos niveles de Gobierno le corresponden por separado a cada rubro.

Así, tenemos que el narcotráfico y todos sus derivados son delitos de exclusiva competencia federal, así como algunos otros tales como portación de armas de fuego de uso exclusivo del Ejército y Fuerzas Armadas, por tanto, corresponde a autoridades como la FGR, Segob y otras similares su atención directa.

En cambio, delitos como el robo a casas habitación o negocios, el robo de autos y otros similares le corresponde atenderlos a la autoridad estatal en cuanto a investigación e impartición de justicia.

El problema se presenta, al menos en cuanto a identificación clara de responsabilidades, precisamente por la mezcla de actividades delincuenciales en la ciudad, primero, porque un porcentaje muy alto de los homicidios que se cometen en las calles está vinculado de manera directa con la actividad del narcotráfico, lo que de inmediato lo pone en la competencia federal, sin embargo son pocas las carpetas de investigación por esos delitos que llegan a esa esfera de gobierno, lo que genera una percepción errónea en cuanto a la responsabilidad sobre estos índices que se disparan.

Pero no sólo en cuanto a la responsabilidad sobre su investigación y resolución, sino también en cuanto a la prevención de los mismos. A la Policía Municipal le corresponde sin duda alguna la prevención de la actividad delincuencial, de los delitos del fuero común, y a la policía federal convertida hoy en Guardia Nacional le correspondería la prevención de los delitos del fuero federal, en coordinación y con apoyo de la Policía Estatal o Ministerial.

Si todas esas corporaciones hicieran bien su trabajo cada una por su cuenta, coordinándose adecuadamente en cuanto a los temas que no son de su competencia, otro gallo nos cantaría. Pero no es así desafortunadamente, y no obstante que actualmente contamos con una corporación policiaca municipal de las que mejores resultados han dado en el área de su competencia, es la que se lleva la peor percepción de la ciudadanía, aunque no sea por deficiencias en su trabajo sino mas bien por la falta de concurrencia y apoyo de las policías estatales y federales.

Y es cuando nos preguntamos ¿sónde están nuestros diputados federales por Chihuahua? ¿Qué andan haciendo? ¿Por qué permiten recortes importantes al presupuesto de seguridad para la ciudad y en general para el estado?

El Fortaseg (Subsidio para el Fortalecimiento del desempeño en materia de Seguridad Pública en los municipios) para nuestra ciudad sufrirá un recorte drástico en 2020 en más del 50 por ciento, ¿qué no se supone que la República le debe solidaridad a los municipios en temas tan sensibles como el de la seguridad? ¿Qué no se supone que nuestros diputados federales para eso están? No los oigo ni los veo atendiendo y resolviendo este tema.