Opinión

Se fueron de boca los conservadores

Sepa usted amable lector, lectora, que el sábado pasado la Auditoría Superior de la Federación (ASF) emitió la tercera entrega de la fiscalización a la cuenta pública de 2019

Martín Chaparro Payán
Analista Político

viernes, 26 febrero 2021 | 06:00

Se fueron de boca los adversarios del presidente, ahora, ante la corrección no ofrecieron disculpas mucho menos reconocieron su error de mal informar a la ciudadanía. Antes bien han preferido hacer lo que mejor hacen: evadirse de la realidad.

Sepa usted amable lector, lectora, que el sábado pasado la Auditoría Superior de la Federación (ASF) emitió la tercera entrega de la fiscalización a la cuenta pública de 2019. En dicho documento se señalaba de manera equivocada que el costo por haber cancelado el aeropuerto de Texcoco, ascendía a más de 331, 000 millones de pesos.

Las reacciones de los conservadores y de la prensa al servicio de éstos, no se hicieron esperar. Por un lado la ahora senadora del PAN, Lilly Téllez, utilizó su Twitter para señalar que “había salido más caro el caldo que las albóndigas”, en referencia a la equivocada cifra de la ASF.

Subidos en la ola de la infodemia, actores como el payaso Brozo e “influencers” como Chumel Torres se sumaron a criticar al mandatario. Ya pasaron días y ni por error parece que vayan a disculparse.

Pero ¿qué es la infodemia? ¿Qué provoca? ¿Quién la usa? La infodemia es la mezcla de las palabras información y epidemia, que refieren a una epidemia informativa, con contenido algunas veces verídico y otras tantas cuestionable o poco fidedigno.

Ahora bien, esta epidemia informativa dificulta el acceso a información clara, concisa y confiable, lo que provoca rumores y promueve la desinformación.

A nivel internacional y en el contexto mexicano, la infodemia es promovida por grupos reaccionarios o conservadores que sostienen sus argumentos en el engaño, la mentira y la tergiversación del verdadero estado de las cosas.

Es así que periódicos como el Reforma y El Universal se apresuraron a señalar a la administración del presidente Andrés Manuel, quien de manera oportuna señaló que las cuentas de la ASF estaban equivocadas.

Ante tal señalamiento, la Auditoría debió recular y reconocer que había errores “metodológicos” e “inconsistencias en el cálculo realizado”. Tales errores representaban nada más y nada menos, que una cifra 232 por ciento más elevada que la informada por el gobierno.

¿Qué les costaba a estos medios cotejar la información? Es bien sabido que en el ejercicio periodístico responsable, se consulta a las partes en cuestión, antes de publicar una nota, ¿entonces por qué la prisa en denostar al presidente?

La razón es muy simple: se aproxima una jornada electoral amplia y sin precedentes. Los conservadores están preocupados, se saben perdedores, y no les queda otra que utilizar información falsa o no cotejada para atacar a la Cuarta Transformación.

Hoy por hoy, estamos en la coyuntura entre seguir tolerando a aquellos que nos mienten, nos roban y nos traicionan; o fortalecer el proyecto de nación que representa el presidente Andrés Manuel.

En estos tiempos modernos y ante la gran abundancia de noticias falsas, todas y todos los que simpatizamos o militamos en morena, debemos ser reflexivos sí, pero también activos colaboradores que defiendan a nuestro presidente de estos ataques.

P.D. Cuando gana Morena gana el pueblo de México.