Opinión

Salud democrática

El lunes por la mañana fue un momento de festejo que, esperamos, se prolongue lo más posible en beneficio de la política nacional, de la vida democrática del país

Yuriria Sierra
Analista

viernes, 11 junio 2021 | 06:00

Ciudad de México.- ¡Salud! Salud a todos. Salud por la democracia del país, porque lo que vimos este domingo fue que, en efecto, una democracia saludable no sólo hizo salir a cinco de cada diez electores, sino que también la decisión de cada uno tiene brindando, tiene feliz, feliz, feliz a Andrés Manuel López Obrador, a su partido y a la oposición. Eso es una democracia saludable.

El lunes por la mañana fue un momento de festejo que, esperamos, se prolongue lo más posible en beneficio de la política nacional, de la vida democrática del país. Así como fue una campaña llena de acusaciones de todas las corrientes políticas, así también entienden hoy que todas tienen en la operación política la única vía para sacar adelante sus respectivas agendas. Y así, también, es como nos aseguran que sí están en el camino correcto para alimentar la vida política nacional. La democracia es eso, la construcción de acuerdos, ponderar el diálogo, debatir, llegar a un punto que deje satisfechos a todos. Ésa era la finalidad, que ningún grupo se quede nunca con una mayoría con el poder de decidirlo todo.

El mismo presidente López Obrador abrió la posibilidad de tender puentes hacia otras fuerzas políticas, el PRI, por ejemplo, porque sabe que ésta será la única forma de legitimar las iniciativas que envíe al Congreso en los próximos tres años. Así, también la oposición confirmó que no tendrán de otra más que cruzar esos puentes, abrir esas puertas, porque entienden que no tienen otra opción para engrosar su relevancia en la vida política del país.

¡Salud! Porque el Presidente prefiere la “pacífica”. Ojalá que en verdad veamos una nueva línea discursiva lejos de la confrontación. ¡Salud! Porque eso significa que los actores políticos están finalmente entendiendo que es a través de estos intercambios como podrán concretar sus respectivos caminos.

Reconoció Ignacio Mier, por ejemplo, que Morena busca negociar por el PRI en San Lázaro. Les toca, como grupo, con más legisladores, provocar esa construcción de acuerdos, no tienen de otra si desean sacar adelante iniciativas y propuestas del presidente. Aunque tienen claro que en asuntos como el del presupuesto pueden aprobarlo solos, muchos de los programas en los que se invertirán esos recursos necesitarán el visto bueno de otras fuerzas políticas.

“No dejaremos de denunciar la burda e ilegal intervención presidencial en todo el proceso electoral. La contienda no fue fácil…”, sentenció Marko Cortés hace unos días. “Vamos con el ánimo de construir acuerdos y consensos, siempre que sean a favor de México…”, agregó Alejandro Moreno. “La coalición Va por México, lo subrayó, fue un acierto, cumplió con el objetivo de poner un alto al desenfreno de Morena…”, dijo Jesús Zambrano. Los tres en una conferencia conjunta hace un par de días.

“Si se quisiera tener mayoría calificada, se podría lograr un acuerdo con una parte de legisladores del PRI o de cualquier otro partido, pero no se necesitan muchos para la reforma constitucional…”, aseguró horas antes el presidente. Aunque a amenaza, esto también suena a disposición, a necesidad de abrir el diálogo. Salud por eso.