Opinión

Retos y desafíos de los servidores públicos

Dentro de cinco meses Ciudad Juárez estará cambiando de autoridades municipales las cuales deberán solucionar de manera urgente la problemática que enfrenta nuestra localidad

Antonio Salas Martínez
Analista

viernes, 09 abril 2021 | 06:00

Dentro de cinco meses Ciudad Juárez estará cambiando de autoridades municipales las cuales deberán solucionar de manera urgente la problemática  que enfrenta nuestra localidad. Los desafíos son muy grandes, por lo que urge un papel protagónico de los servidores públicos, que dimensione de manera puntual el contexto de los retos que se deben atender, de los cuales podemos destacar los siguientes: 

La inseguridad desbordada: En tan solo los primeros ocho días del presente mes han ocurrido 32 homicidios dolosos, mientras que en los dos primeros meses de año han ocurrido cinco secuestros, 133 robos a casa habitación, 355 robos de vehículos, 135 robos a negocios, entre otras cifras alarmantes. 

Lenta movilidad urbana y muy lejos del ordenamiento territorial: Además del caos ocasionado por las obras en proceso, los tiempos de traslado en la ciudad siempre han sido extensos, padecemos un tráfico inusual de camiones de carga que circulan prácticamente por todas las vialidades a pesar de que sus dimensiones no son adecuadas para transitar por reducidas arterias viales. No existe una visión prospectiva que permita prever la evolución de los problemas, sino esfuerzos de reacción para tratar de solucionar el caos y para muestra tenemos la zona de la Valle del Sol.  

Crecimiento exponencial del ambulantaje y el comercio informal: Esta forma de comercio se salió del control de las autoridades, que no han sido capaces de regularlo, y de manera clara se entiende son esfuerzos de subsistencia económica de muchas familias juarenses, y se cataloga como una actividad lícita, sin embargo esa incapacidad de orden y regulación se torna ya como un problema complejo que demandará una gran capacidad de gestión. 

Infraestructura urbana en pésimas condiciones: Ciudad Juárez carece de obras funcionales que brinden un servicio óptimo a la comunidad, nuestras calles están llenas de baches y en penumbras a pesar de lo publicitado por el actual gobierno, desconociendo el criterio de elección para iluminar algunas áreas de manera dispersa, los parques públicos lucen en total abandono y se ha padecido de manera permanente un mal servicio de recolección de basura. 

Nulas políticas orientadas al desarrollo económico local: No existe fomento para el emprendimiento y la innovación, no se impulsa la competitividad, el desarrollo del Centro Histórico no se produjo, al contrario se convirtió en una zona desordenada e insegura. Y ya algo inconcebible que publica Iris González en 08 de abril en este medio: ‘Roban’ a Juárez expo de arneses. Magno evento será en Chihuahua; descartan a esta frontera por falta de espacio óptimo. A pesar de que Ciudad Juárez es la capital del arnés automotriz a nivel nacional, la falta de un centro de convenciones llevó a Chihuahua a ‘robar’ la Expo Wiretech México.

Estos retos exigen competencia de los servidores públicos en su gestión. Se requieren perfiles con experiencia y no funcionarios que pasen por una prolongada curva de aprendizaje a costa de los ciudadanos juarenses. Debemos evitar situaciones lamentables como lo ocurrido en la presentación que realizó la Asociación Civil Plan Estratégico de Juárez del informe Pobreza en Juárez, donde se incluían los datos de la Encuesta de Percepción Ciudadana 2016 de Así Estamos Juárez, al evento un servidor asistió y cuando se abordó el tema del Comité de Planeación para el Desarrollo Municipal (COPLADEM) los regidores que asistieron desconocían el funcionamiento y finalidad de ese comité, por lo que una regidora tomó el micrófono y dirigiéndose a la audiencia dijo: Ténganos paciencia, estamos aprendiendo. 

Esa disculpa no solventó que el COPLADEM, que es el responsable de la selección de las principales obras públicas, haya operado en ese tiempo incumpliendo los lineamientos que lo regulan. 

Los servidores públicos deben poseer experiencia institucional, deben ser creativos cuando diseñen e implementen acciones para maximizar la calidad de los bienes y servicios que se ofrecen a la ciudadanía y los gobiernos deben dejar de experimentar y de continuar siendo un laboratorio para formar funcionarios. 

El llamado para las próximas autoridades es de que la preparación inicie ya, porque el futuro del nuestra ciudad se torna complejo y los desafíos son grandes, es el momento de reclutar el talento y darle certeza a los ciudadanos de que llegarán listos y con competencias solventes que fortalezcan el sentido del deber.