Opinión

Retan a la Corte

Cientos de miles de mexicanos marcharon a favor de la mujer y de la vida para evidenciar que ‘las grandes necesidades de las mujeres reclaman políticas públicas orientadas a protegerla’

Enrique Aranda
Analista

martes, 05 octubre 2021 | 06:00

Ciudad de México.- Cuando más de un millón de personas toman plazas y avenidas de un centenar de las principales ciudades para pronunciarse en apoyo de la mujer y de la vida, contra el asesinato del no nacido en particular, (pero) sin agredir a autoridades u opositores, a sus ideas o incurrir en acciones vandálicas para intentar hacerse notar, algo no muy bueno debe estar pasando con los ministros de la otrora respetable Corte que hace apenas unas semanas legalizaron la práctica criminal el aborto…

El domingo, en efecto, cientos de miles de mexicanos —asociaciones civiles coadyuvantes de la jerarquía católica y otros credos hablan de más de un millón y medio en al menos 70 localidades— marcharon a favor de la mujer y de la vida para evidenciar que “las grandes necesidades de las mujeres reclaman políticas públicas orientadas a protegerla” en lo personal y garantizarle toda suerte de derechos-derechos, pero también “la vida de sus hijos en el período de gestación”.

Durante las concentraciones, dirigentes de colectivos defensores de los derechos humanos reclamaron también a los ministros de la tremenda dejar de asumir tareas propias del Legislativo que no les corresponden y, de manera específica, dejar de presionar a diputados y senadores para que constriñan —“a su gusto…”— el libre ejercicio de la objeción de conciencia que impide hoy a cientos, miles de profesionales de la medicina dejar de cumplir su compromiso profesional.

Ciudadanos de todas las edades, sin diferencia de condición social, credo religioso o ideología política inclusive, avalaron la negociación de un gran acuerdo social que involucre a profesionales de la política, a empresas, religiones, sus líderes y a las universidades, entre otros muchos, para que el aborto no sea presentado nunca como una opción, que la vida humana desde la concepción (y hasta la muerte natural) se proteja ante la ley.

Y más, en forma reiterada y consistente, los cientos de miles llamaron a los ministros impulsores de la legalización del asesinato de pequeños en el vientre de sus madres, a contarles bien para entender qué es lo que el pueblo de México piensa de la problemática de las mujeres y, sin duda, sobre el natural e inalienable derecho a la vida…

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