Resguardemos nuestra frontera

Por encima de las diferencias ideológicas y políticas, hay asuntos que deben resolverse apegados al bienestar de la ciudadanía

Cruz Pérez Cuéllar
Político
domingo, 14 abril 2019 | 06:00

Por encima de las diferencias ideológicas y políticas, hay asuntos que deben resolverse apegados al bienestar de la ciudadanía, no deben prevalecer los intereses personales cuando está en juego la seguridad de las personas, su patrimonio, o que sean violentados sus derechos; esa es una convicción personal, pero también ha de ser una característica de todos los legisladores que fuimos electos por el pueblo, y por lo tanto, nos debemos a él.

Basado en lo anterior, hace unos días decidimos conjuntar un punto de acuerdo el senador Gustavo Madero Muñoz y un servidor ante la alerta que despertaron las nuevas medidas implementadas por el Gobierno de Estados Unidos en las aduanas de la frontera sur (norte de nuestro país), con lo cual se impedía el pronto cruce de camiones de carga hacia la Unión Americana, dejando como consecuencia pérdidas multimillonarias para ambos lados de la franja fronteriza.

Esta conjunción de esfuerzos la procuramos en aras de que todas las autoridades de ambos lados de la frontera maximicen sus esfuerzos para resolver este conflicto, sobre todo áreas correspondientes de las secretarías de Relaciones Exteriores, Gobernación y de Economía, que es fundamental que coloquen como prioridad este tema, a fin de que lo resuelvan a la brevedad ante la pérdida de 2.1 millones de dólares, diarios. 

Sabemos que del otro lado del río Bravo también impera la incertidumbre, por ello la Cámara de Comercio de San Diego (California) expresó en recientes días su preocupación y descontento hacia el Gobierno federal de su país ante la amenaza del presidente Donald Trump, sobre un futuro cierre de la frontera, lo cual afectaría económica y personalmente a muchos otros sectores de manera colateral. Allá han advertido la reubicación de unos 750 agentes aduanales, que con motivo del ingreso de migrantes de Centroamérica están haciendo cambios afectando las revisiones a los camiones de carga. 

En el caso de Ciudad Juárez hemos advertido que la afectación incide en 280 mil empleos y de continuar los bloqueos, podríamos presenciar un escenario de paros técnicos e incluso, ante la necesidad de descansar completamente a los empleados, en resumidas cuentas hablamos de un shock económico en toda la frontera norte por esta causa, que repercutiría en afectaciones directas a las familias de los trabajadores de la industria maquiladora, de los proveedores y terceros que viven de este sector.

Está en juego la economía de la ciudad, con sus respectivas repercusiones en la economía del país entero, ya que tan sólo el sector exportador automotriz (que es el más afectado por la parálisis en la frontera, de acuerdo a la AMAC-index Juárez) genera una derrama mensual en sueldos y salarios por 2 mil 757 millones de pesos, de acuerdo con datos del Inegi.

Se sabe que la dinámica de las empresas del ramo automotriz dependen de la importación y exportación diaria de insumos para sus operaciones, por lo cual, el hecho de tener mediodía paralizados sus camiones en las aduanas les genera pérdidas importantes, y no se diga, si se pensara en frenar por completo los cruces fronterizos durante semanas, debido al arribo masivo de migrantes a la frontera, según ha amenazado el presidente norteamericano. Eso, obligaría a cerrar a varias empresas o despedir a buena parte del personal. 

Para darnos una idea de la gravedad del asunto, hemos indagado en las pérdidas que sufrirían las empresas y los gobiernos de ambos lados de la frontera, y el golpe por el cierre parcial de la frontera implica un impacto negativo estimado, tan sólo para Ciudad Juárez, de 3.5 a 4.5 billones de dólares en intercambio comercial. No podemos imaginarnos hasta dónde llegarían el daño si se prolonga la parálisis.

Lo he dicho en tribuna, y en rueda de prensa en la Ciudad de México, me parece que las políticas diplomáticas, en relación a Estados Unidos, implementadas por el presidente Andrés Manuel López Obrador, han sido acertadas y son reconocidas por un servidor y por muchos al mandatario federal. Sin embargo es necesario que quienes directamente estén a cargo de las relaciones con el vecino país del norte adopten las medidas pertinentes, primero, para que no se detenga el flujo de vehículos de carga, que las aduanas comerciales agilicen los trámites y que no se detengan las exportaciones ni las importaciones. 

También hemos solicitado que se abran mesas de diálogo a fin de discutir el tema de un eventual cierre prolongado de la frontera, con motivo de la llegada a este extremo del país de la caravana migrante, que proviene del centro y sur del continente. Eso colapsaría las operaciones de empresas del sector maquilador, pero también traería como consecuencias el desabasto de insumos para muchísimas empresas del ramo comercial, generaría un caos, que es imprescindible tratar de evitarlo.

Habremos de conjuntar nuevamente esfuerzos para que los representantes de las distintas fuerzas políticas que conforman la comisión de Asuntos Fronterizos y Migratorios y la de Relaciones Exteriores América del Norte, ambas del Senado de la República, trabajen incansablemente en los propósitos señalados a fin de que en el futuro inmediato no haya sorpresas, o si las medidas que adopte el Gobierno federal del vecino país son inevitables, que tengamos alternativas a fin de que el impacto sea menor.

Hay mucho trabajo por hacer en materia migratoria, en cuanto a las relaciones comerciales con Estados Unidos, en relación a múltiples tratados y acuerdos binacionales, que requieren de un diálogo permanente, franco y de una política abierta que permita a ambos países transitar rumbo a una buena vecindad. Estaremos trabajando en ello, puesto que es una de las responsabilidades del Senado, velar por el buen desarrollo de dichas políticas y abrir nuevas posibilidades para ampliar los acuerdos existentes, crear otros nuevos y de generar un ambiente de concordia entre ambas naciones.

En Ciudad Juárez seguiremos insistiendo en reforzar el tema de la seguridad, es importante que la principal frontera del norte del país siga avanzando en esta materia, que no se detenga a pesar de las circunstancias; en lo económico, haremos hincapié para que prosperen los acuerdos en materia fiscal, existe un avance importante en la implementación de la zona franca, pero falta aún mucho por hacer. En lo social, los programas de becas para jóvenes estudiantes, estímulos para trabajadores, para personas de la tercera edad ya están llegando a ellos, pero es fundamental que el Gobierno federal revise que se haga buen uso de esos recursos, que se incluya a personas que lo necesiten y que por cualquier razón hayan quedado fuera de los programas. 

En el tema migratorio, en estas dos semanas que vienen persistiremos, para que nuestras autoridades federales no le aflojen en este asunto y traten de sensibilizar a sus homólogos estadounidenses para evitar se presenten obstrucciones como las que hemos referido en la presente reflexión.