Opinión

Repita después de mi: la víctima nunca tiene la culpa

Mientras se siga creyendo que las víctimas buscan su propia muerte esto seguirá igual

Ma. Guadalupe Mancha Valenzuela
Abogada

sábado, 29 mayo 2021 | 06:00

A días de escribir mi opinión acerca del fenómeno del feminicidio en la ciudad, nos enteramos de la desaparición y muerte de una chica de tan solo 21 años, de la cual no expresaré su nombre por respeto a su memoria y al contexto de este artículo. 

Pudimos ver como se viralizó su desaparición en redes sociales, entrabas a Facebook y lo primero que aparecía en el inicio era su pesquisa, varios internautas compartieron la situación y empezaron a especular del tema, cada uno tenía su propia teoría, colectivos feministas se unieron a la noticia y decidieron apoyar a la familia en la búsqueda y exigieron a las autoridades la localizaran con vida.

La madre dio una entrevista a un canal local contando la versión de los hechos previos a su desaparición y ahí empezaron los mazos a sonar de todas las personas que creen, erróneamente, que la víctima siempre tiene la culpa y que se pone en un estado de indefensión voluntaria para que el agresor la viole o la asesine, mencionándolo coloquialmente, la víctima se pone en charola de plata para que la maten.

Pudimos ver opiniones desde “por qué sale con desconocidos”, “cómo se le ocurre salir a comer con alguien que no conoce”, “de seguro va a regresar embarazada”, “ella tiene la culpa por andar de volada”, hablaron de su vestimenta, maquillaje, como vivía, incluso culparon a la madre por no educarla bien y enseñarle que no debía de salir con extraños, y así un sinfín de opiniones en donde solo se juzgaba a ella por colocarse en una situación de riesgo. 

Días después lamentablemente se volvió parte de las estadísticas de las muertas de Juárez, pero ¿qué creen?, volvieron las opiniones, “ella se lo buscó”, “ella lo provocó”, “eso le pasa por jugar con los hombres”, entre otras. A lo que quiero llegar es que es increíble con que facilidad logramos juzgar a las víctimas sin tener ninguna legitimidad en el tema, sin conocer la verdad histórica de los hechos o bien informarnos del trasfondo de todo.

Es muy sencillo juzgar mejor a la víctima que al victimario y más si la víctima es mujer, porque al cuestionarnos del victimario tenemos miedo a identificarnos con él, es mejor culpar a la víctima de que ella misma se lo buscó al salir a comer con un amigo y no quedarse en casa, es mejor todo esto, que detenernos a entender el por qué él feminicida asesinó a una mujer y no pudo controlar sus impulsos, qué lo llevó a cometer tan vil acto, por qué se sigue matando a mujeres, por qué sigue existiendo la violencia hacia las mujeres, por qué los hombres siguen siendo tan violentos, y con todo esto poder concluir que es y seguirá siendo por culpa de la educación machista que actualmente muchas personas aun tienen en Ciudad Juárez, en México y en el mundo.

Que esta conducta se seguirá repitiendo si no se rompe el pacto que se tiene con la educación patriarcal, en la cual se sigue viendo a la mujer como un objeto cuya finalidad es el satisfacer al hombre tanto sexual como servilmente. Mientras no se acepte el problema y se erradique de raíz, seguiremos viendo mujeres desaparecidas las cuales o se encuentran muertas o jamás se encuentran. El día en el que se deje de cosificar a la mujer, donde sea un ser igual al hombre en derechos y oportunidades, un ser libre de mente y cuerpo, que toma sus propias decisiones, capaz de hacer todo lo que un hombre hace y sobre todo donde una mujer se pueda ver merecedora de respeto, ese día se romperá la cadena del patriarcado.

Pero mientras se siga creyendo que las víctimas buscan su propia muerte esto seguirá igual. Repita después de mi, las veces que sean necesarias: la víctima nunca tiene la culpa, la víctima jamás tendrá la culpa.