Opinión

Razones de Estado

Es inusitado que el Departamento de Justicia de Estados Unidos se desista de acusaciones contra un presunto narcotraficante mexicano que esté siendo procesado en ese país

Sergio Sarmiento
Periodista

jueves, 19 noviembre 2020 | 06:00

"La razón de Estado no se ha de oponer al estado de la razón".

Carlos V

Ciudad de México.- Es inusitado que el Departamento de Justicia de Estados Unidos se desista de acusaciones contra un presunto narcotraficante mexicano que esté siendo procesado en ese país. Por eso sorprende el retiro de cargos contra el general Salvador Cienfuegos. El fiscal Seth D. Ducharme explicó a la juez Carol B. Amon: "Estados Unidos ha determinado que consideraciones sensibles e importantes de política exterior rebasan el interés del gobierno en mantener el proceso del defendido. y requieren por lo tanto el desistimiento del caso".

"Las pruebas en este caso son fuertes", dijo el fiscal, pero "como un tema de política exterior, y en reconocimiento de la fuerte asociación en la aplicación de la ley entre México y Estados Unidos, y en el interés de demostrar nuestro frente unido contra cualquier tipo de criminalidad, incluyendo el tráfico de narcóticos por cárteles mexicanos, el gobierno aquí solicita que se retiren sin prejuicio los cargos en contra del defendido, a fin de permitir que la investigación y potencial persecución del defendido prosigan en México en primera instancia".

La decisión fue política. Por eso el fiscal se refirió a la contundencia de sus pruebas, aunque todo fiscal considera las suyas como tales. Ahora, sin embargo, nunca sabremos si realmente lo eran, porque no serán sometidas al escrutinio crítico de un juicio. Las pruebas incluyen declaraciones de testigos protegidos y mensajes de Blackberry que hablan de un "padrino", pero sin identificar al general. El prejuicio contra México se manifiesta en la expresión "incluyendo el tráfico de narcóticos por cárteles mexicanos". Las autoridades estadounidenses piensan que no existen los cárteles estadounidenses.

Varias veces en el pasado Washington rechazó peticiones para liberar a ciudadanos mexicanos procesados en Estados Unidos. Rubén Zuno Arce, cuñado del expresidente Luis Echeverría, fue enjuiciado por narcotráfico y presunta vinculación a la tortura y asesinato del agente de la DEA Enrique Camarena en 1985. La prueba crucial era que los hechos supuestamente ocurrieron en una propiedad suya; de nada sirvió que demostrara que la había vendido tiempo atrás. Pese a las rogativas del gobierno mexicano, Zuno Arce permaneció en la cárcel hasta su fallecimiento en 2012, a los 82 años.

Otro caso notable, también vinculado al asesinato de Camarena, fue el del ginecólogo tapatío Humberto Álvarez Macháin, secuestrado en México para ser procesado en Estados Unidos. Se le acusaba de haber mantenido vivo al agente mientras se le torturaba, cosa que él siempre negó. El gobierno mexicano cuestionó la legalidad del juicio, por la forma en que Álvarez Macháin fue llevado a territorio estadounidense, pero no lo pudo impedir. Al final, sin embargo, el tribunal lo declaró inocente.

El caso Camarena envenenó durante décadas la relación entre la DEA y México. Por eso sorprende hoy el desistimiento contra Cienfuegos, que no pudo haber venido más que de una orden del presidente Trump. No sé si sea un pago por no felicitar al presidente electo Joe Biden, pero podría serlo.

El regreso a casa, sin embargo, puede salirle caro a Cienfuegos, quien se declaró "no culpable" en su audiencia en Brooklyn por el deseo de limpiar su nombre, a pesar del riesgo de pasar el resto de su vida en la cárcel. Si, como se espera, se le exonera ahora en México, se dará por hecho que la decisión es consecuencia de un acuerdo político. Habrá ganado la libertad, pero perdido la batalla por la defensa de su honestidad.

Chipotudo

Ayer se publicó en el Diario Oficial de la Federación el decreto que permite el registro sanitario en solo cinco días de medicamentos extranjeros con registro en sus países de origen. Las pesadas normas de Cofepris se seguirán aplicando a quienes produzcan en México. No es parejo.