Opinión

¿Qué le deben al guerrerense para hacerlo gobernador?

La enseñanza mínima de esta coyuntura es que debemos creer a las víctimas como paso uno para una investigación y la resolución de los casos, pero ni eso

Yuriria Sierra
Analista

miércoles, 17 febrero 2021 | 06:00

“Quiero hacer un reconocimiento público

 a la mujer guerrerense porque las mujeres

 y los jóvenes son el motor de la Cuarta Transformación,            

sin ellas no hay Cuarta Transformación…”

Félix Salgado Macedonio

Ciudad de México.- Y esas palabras se escucharon más allá del estado que desea gobernar. Al momento en que el registro de su candidatura se hacía oficial, una de las cinco mujeres que lo acusan de violación llegó a la sede nacional de Morena, contaría una vez más lo que le ocurrió. Una protesta que no encontraría eco en los tomadores de decisiones, tal como ocurrió con el performance Un violador en tu camino, que integrantes de la colectiva “Un agresor no será gobernador” realizaron en Palacio Nacional. Nadie dio acuse. Ni en Guerrero ni en las oficinas del partido ni en el Ejecutivo.

El eco lo estamos haciendo nosotras, todas y todos. Quienes creemos firmemente en que este país ya no puede ser el mismo. Y no porque se aferran a una narrativa de transformación que, en realidad, no deja de ser eso, un discurso; sino porque es momento de demostrar lo que hemos aprendido. Costó más de 15 años ver a Mario Marín preso, primera victoria, pero aún falta verlo condenado. Kamel Nacif, otro implicado en el caso de Lydia Cacho, sigue prófugo. ¿Cuántos años pasarán para que la justicia haga lo suyo?

Qué mal timing para esta administración. Marín, rostro de la impunidad, del abuso de poder, de la violencia de género, pero también de un régimen que se busca pintar distinto al que hoy gobierna. Salgado Macedonio, rostro de la impunidad, del abuso de poder, de la violencia de género, pero parte de un régimen que exculpa a quien esté dispuesto a aplaudir el movimiento. Mejor retrato del evidente parecido, imposible.

En cuestión de meses, Salgado Macedonio tendrá a su disposición no sólo capacidad institucional, también recursos y hasta cuerpos policiacos bajo su mando. Así lo dicen las encuestas. Saludará a la distancia, porque la pandemia no lo permite de otra forma, a figuras de la 4T, que lo mismo hemos visto con pañuelo verde al cuello que celebrando las movilizaciones del 8 de marzo. A propósito, ¿cuál será el mensaje desde la Segob, en el Congreso “más paritario de la historia” en la próxima conmemoración del Día Internacional de la Mujer? ¿Salgado será invitado a futuros eventos ya en calidad de gobernador? ¿Lo saludarán, sonrientes, Olga Sánchez Cordero, las integrantes de la Comisión de Igualdad de Género en Diputados?

Decepcionante fue cuando vimos al presidente minimizar las protestas de hace un año, afirmar que el confinamiento no implicaba riesgo para mujer alguna, que, por el contrario, somos un país de familias fraternas. Que, si los derechos de las mujeres se deben someter a consulta, fue inaceptable… Pero hacer candidato a un hombre sobre el que pesan cinco acusaciones de violación va en dirección contraria de la narrativa que ha construido el mundo en los últimos años. Figuras más relevantes que Félix Salgado Macedonio han visto sus carreras truncas, han renunciado, han enfrentado a la justicia. No importa si son políticos o altos funcionarios, empresarios o magnates del espectáculo. La enseñanza mínima de esta coyuntura es que debemos creer a las víctimas como paso uno para una investigación y la resolución de los casos, pero ni eso... ¿O qué le deben al guerrerense para hacerlo gobernador?