Opinión

Prevenir para no castigar

Tenemos autoridades nuevas en el Estado. Por primera vez en la vida política de Chihuahua una mujer está al frente del Ejecutivo

César Juárez
Analista

martes, 14 septiembre 2021 | 06:00

Tenemos autoridades nuevas en el Estado. Por primera vez en la vida política de Chihuahua una mujer está al frente del Ejecutivo. De igual forma un alcalde nacido en Juárez. Llegó el momento para que las autoridades recién llegadas pasen del discurso a los hechos. 

Son diversos los problemas que enfrenta Ciudad Juárez, sin duda el principal es el de la inseguridad pública, en dicha tesitura de la inseguridad que lacera, triple problemática enfrenta al Estado. La falta de reacción inmediata, la prevención y la impartición de justicia. Como ciudadanos nacidos y crecidos en Juárez, desde cualquier trinchera intentar colaborar con las autoridades, máxime cuando en efecto, son elegidas en procesos democráticos con independencia de partidismo, nos guste o no, los eligió la mayoría, no se impusieron solos ni solas, de cierta manera pasaron por algunos filtros por así llamarlos, democráticos. Luego entonces el que escribe considera que apostarle a la prevención desde la niñez, pudiese ir dando resultados en la disminución de delitos, en corto, mediano y largo plazo. 

En tres vertientes: Ampliar la recopilación de datos sobre la participación en hechos delictivos de menores de edad, sectorizar aquellas colonias con mayor índice delictivo y a la par tener datos lo más preciso posible sobre niños, niñas y adolescentes en riesgo, con participación activa en hechos delictivos o con derechos vulnerados. 

Es momento que las autoridades en al ámbito de sus competencias volteen a los albergues y centros de rehabilitación de la ciudad, sobre todo en aquellos donde pernoctan adolescentes, que por diversas situaciones se encuentran en estos centros de asistencia. Hablar de diversas situaciones, me refiero a la pérdida de progenitores en hechos delictivos, violencia familiar, falta de una familia extensa, ampliada o adoptiva, etc. Establecer la política pública que habrá de proteger y restituir todo derecho vulnerado a niñas, niños o adolescentes. Desde una base de seguimiento eficaz y oportuno a esta población incluso aquellos que se encuentran en los Centros de Reinserción Social para Adolescentes por siglas (CERSAI). 

A consideración del que escribe, las autoridades deben partir para la búsqueda de una política pública activa y efectiva, desde las simples preguntas como: ¿Cómo egresará de un centro de asistencia un adolescente que perdió a sus padres en hechos delictivos y no se trabajó con él o ella en su restitución de derechos? ¿Cuál efectivo es el seguimiento, aquellos jóvenes que egresan de los CERSAI, que garantice no volver a delinquir? Entre otras. 

Deben pues, tener las autoridades en sus colaboradores, aparte de la intención, el conocimiento, sensibilidad  y la empatía para este sector de la población, dejar la simulación y establecer objetivos a corto, mediano y largo plazo, que dicho sea de paso. Esto de largo plazo quizá no los vean en sus administraciones, pero la satisfacción debe quedar latente. En la tesitura que se evitó, que un niño o un adolescente repitieran conductas aprendidas, sacara su enojo, miedo o tristeza haciendo daño a la población. Por no haber sido atendidos de manera oportuna y eficaz.

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