Opinión

Por la ruta del noreste chihuahuense

Vamos a la tercera semana de campaña por la gubernatura, y es hora que no hay propuestas claras y detalladas

Manuel Narváez
Analista

lunes, 19 abril 2021 | 06:00

Vamos a la tercera semana de campaña por la gubernatura, y es hora que no hay propuestas claras y detalladas.

Las y los candidatos se han ocupado más en generalidades, es decir, demagogia clásica. Lanzan frases “pegadoras”, tratan de verse fuertes y se autoerigen como salvadores de los males que aquejan al estado.

Eso sí, debo subrayarlo, porque casi todo mundo sabe que el Gobierno del Estado está metido con todo y chones en la sucesión. El góber ha creado un movimiento de resentidos, narcisos y zonzos (MORENAZOS) para tupirle hasta con la cubeta a la candidata que marcha al frente de las preferencias políticas.

Ante la ausencia de propuestas firmes, claras, viables y generadoras de empleos, así como del ambiente de misoginia que se vive en Chihuahua, este varón estándar pone a consideración de los chihuahuenses la siguiente propuesta.

Como lo he comentado en colaboraciones anteriores, destaco la riqueza cultural e histórica de Chihuahua. 

En esta ocasión comparto que la comisión de turismo que existe en el Congreso local fue a iniciativa del que suscribe; de hecho, la legislación en la materia se construyó en la XLI Legislatura. Ahí está plasmada en las memorias.

Voy directo al grano

Una de las regiones que se debe proyectar para recuperar la actividad económica, devolverle vida y ponerla en los planos internacionales, es la que comprende de ciudad Aldama a Ojinaga, pasando por Cuchillo Parado, Coyame y los campos menonitas.

Considero que ese tramo de nuestra entidad no ha sido aprovechado turísticamente, no de manera integral.

Huelga decir que la historia y riqueza natural que guardan cada poblado, municipio y ciudad del noreste, es tan importante como la de otros lados. Por ejemplo: la escuela que fundó Pancho Villa en Aldama, la gesta revolucionaria en Cuchillo Parado, las grutas en Coyame, el cañón maravilloso del Pegüis y la hermosa fronteriza Ojinaga.

El sotol, con su denominación de origen saluda desde esta región a los chihuahuenses, mexicanos y turistas internacionales que quieran aventuras fuertes.

No requiere Maru Campos o Juan Carlos Loera –porque de entre ellos dos va a surgir (súper urge) la que o el que suceda a Corral en el gobierno–, de crear mayor burocracia, por ende, desperdiciar recursos.

Sólo es voluntad, con lo que hay se puede organizar cada año la ruta ciclista Chihuahua-Ojinaga, que comprenda los puntos de interés que mencioné atrás. En la temporada de verano, cuando mayor calor hace, porque ese es el desafío para cubrirla en un fin de semana.

La organización y logística no requiere los millones, sino la determinación y honradez de incorporar al sector hotelero, restaurantero y guías turísticos de la región, así como de comprometer a patrocinadores que promuevan la ruta ciclista, histórica y culinaria para tales efectos. Y, por supuesto, el pago de los premios.

No es necesario traer a nadie de otras latitudes para brindar la atención y preparar los platillos que se consumen desde antaño en esa parte linda del estado, porque las familias desde Aldama hasta Ojinaga pueden con el paquete y sean ellas las mayores beneficiarias de la derrama económica.

Sí queremos que vengan los competidores del estado, del país y del extranjero, así como sus equipos y familias, para que inviertan su lana durante los días del evento.

No se necesita ser erudito en la materia para sembrar una semilla de esperanza y desarrollo. Ciertamente una golondrina no hace verano, es más, por acá ni golondrinas hay (jajaja), sin embargo, se mantendrá el interés el resto del año para visitar y levantar esa región, como muchos chihuahuenses lo hacemos cada fin de semana que salimos a pasear a los municipios aledaños.

Igual que disfrutamos Delicias, Camargo, Cuauhtémoc, Santa Isabel, Riva Palacio, Satevó y Parral, podemos hacerlo con Aldama-Ojinaga porque no está lejos y también tiene mucho qué ofrecer.

Sol, calor, fauna, paisajes, aventura, tradición, historia, gastronomía y bebidas esperan para compartirlas al mundo.

En Chihuahua tenemos de todo y para todos los gustos. 

Es cuanto.