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Opinión

Política del 'ecoloco' o una más vs el Municipio, así la JMAS

La estrategia de la JMAS se encamina a presionar a los residentes de fraccionamientos ubicados en la Valle del Sol (más de 140 fraccionamientos) a pagar recibos excesivos y profundamente ilegales

Jorge Breceda
Académico

sábado, 14 enero 2023 | 06:00

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Política del “ecoloco” o una 

más vs el Municipio, así la JMAS

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Jorge Breceda

Para quien no lo recuerde, en las décadas de los años 70y 80 existió un programa llamado “Odisea burbujas” en el que el personaje del “ecoloco” era el villano, su actuar consistía en contaminar el medio ambiente, pues todo parece indicar que la caracterización se hizo institución llamada JMAS.  

De no ser una política del “ecoloco”, la segunda hipótesis es que es un acto contra el Gobierno municipal al tratar de que el costo para solventar el derecho humano al medio ambiente sea erogado por el Municipio. 

Lo anterior se fundamenta en los actos de autoridad por parte de la JMAS en donde expresan a la ciudadanía que deberán contratar el servicio para agua tratada para el riego de parques públicos ($5.15 pesos por metro cuadrado) so pena de suspender el servicio, utilizando la práctica de amenaza al puro estilo de las tiendas departamentales en su papel de acreedoras. 

Es importante mencionar la existencia del gran bloque de Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales (artículo 11 del Pacto del Salvador, 12 del Pacto del D.E.S.C., el cuarto Constitucional, entre otros), particularmente, éstos últimos, refieren la obligación del Estado en proveer no solo la protección del medio ambiente, sino la preservación y mejoramiento este.

Los actos de la JMAS municipal reflejan tres situaciones, la primera (ya reiterada), la falta de conocimiento sobre derecho constitucional, particularmente de derechos humanos, no solo en el marco que deben respetar sino en la obligación con la que cuenta los servidores públicos en promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos. 

Segunda, los funcionarios de la JMAS municipal evidentemente desconocen la misión de la dependencia que dicta: “Brindar con eficiencia, calidad y transparencia, los servicios para el manejo del agua con oportunidad y sustentabilidad, para garantizar a los habitantes de Ciudad Juárez la satisfacción de necesidades presentes y futuras (…)", misión que contradice las directrices aquí expuestas.   

Tercera, con independencia a lo anterior, se estimaría una estrategia -de la JMAS- para obligar a la administración municipal a cumplir con el artículo 16, capítulo III denominado: “De la política sobre áreas verdes municipales” del Reglamento de áreas verdes y silvicultura urbana del Municipio de Juárez, Estado de Chihuahua, obligación municipal en concordancia con La Ley General del Equilibro Ecológico y Protección al Ambiente y sus Reglamentos; La Ley del Equilibro Ecológico y Protección al Ambiente del Estado de Chihuahua y sus Reglamentos; y El Reglamento Municipal de Ecología y Protección al Ambiente del Municipio de Juárez. 

En esta tesitura, la estrategia de la JMAS se encamina a presionar a los residentes de fraccionamientos ubicados en la Valle del Sol (más de 140 fraccionamientos) a pagar recibos excesivos y profundamente ilegales, al no poder erogar ese gasto, esa comunidad conformada por más de 20 mil personas se manifestará contra el Gobierno municipal por la desmejora de los parques públicos que se encuentran en fraccionamientos de acceso controlado (más no privado).

Ahora bien, es dable señalar que el acto de autoridad se fundamenta en el artículo 64 de la Ley del Agua del Estado de Chihuahua que menciona “Los usuarios potenciales ubicados cerca de una línea de conducción o distribución de agua residual tratada deberán contratar dicho servicio”, respecto a su analisis: primero, se comprende de usuarios potenciales aquellos que no cuentan con el sevicio pero que estan en aptitud de rercibirlo, sin embargo, la JMAS agobia a quienes por años han tenido el derecho humano al medio ambiente protegido por medio del riego a traves de agua tratada. 

Segundo, la ambigüedad del término “cerca” y las caracteristicas del “contrato obligado” en el artículo mencionado, produce incertidumbre jurídica y, por ende, un margen de discrecionalidad por parte de la JMAS utilizado para establecer directrices recaudatorias a toda costa.  

Por otra parte, editado por el Colegio de Chihuahua, el Dr. Victoriano Garza escribió el magnífico libro llamado “Escritura en la naturaleza” en el que se exalta la importancia de la naturaleza para el ser humano, idea corroborada, basta leer las crónicas de Jesucristo que prefirió asistir al bosque de los olivos antes que al Templo de Jerusalén, los nocturnos de Chopin no existían sin los pinares de Mallorca, la quinta de Beethoven no sonaría igual sin el bosque de vienés o la teoría de la relatividad de Einstein no se hubiera escrito sin la visita del autor a los lagos suizos. 

Es así como, la amenaza a la poca naturaleza con la que cuenta nuestra ciudad se ve materializada por actos recaudatorios que, de consolidarse, no le permitirán a la comunidad juarense disfrutar de las cuatro bellas estaciones del año apreciadas en el comportamiento de un árbol, eso es lo que quieren robarnos. Por lo que, así como los animales del bosque huyen cuando ven seres humanos, los árboles de Juárez deberían de huir de los funcionarios de la JMAS que los quieren matar, lamentablemente no pueden.

Por lo descrito, desde este espacio de opinión derecho humanista y, evidentemente, sensible al valor de la naturaleza, elevo un profundo exhorto a nuestra gobernadora, presidenta del Congreso del Estado y presidente Municipal para realizar las diligencias que consideren oportunas para evitar no solo la violación de los derechos ambientales, sino la muerte de la poca pero apreciada naturaleza que tenemos quienes habitamos en Juárez.

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