Para los niños no hay justicia morena

Es ya un hecho que la Presidencia de la República ha propinado un golpanazo inmisericorde al esquema de estancias infantiles en el país

LA COLUMNA
de El Diario
miércoles, 06 febrero 2019 | 06:00

• Para los niños no hay justicia morena


• A veces cerca, a veces lejos Corral de Maru


• Lección de firmeza a diputado Colunga


• Hace cambios sin esperar dictamen judicial


Eso de la transparencia, las cuentas claras y las amistades largas, son temas recurrentes en el discurso del régimen autoproclamado de la Cuarta Transformación pero no siempre colocados en la realidad de los hechos.

Es ya un hecho que la Presidencia de la República ha propinado un golpanazo inmisericorde al esquema de estancias infantiles en el país, pero es hora que no ha sido generada una sola explicación sobre las razones para desaparecer el presupuesto correspondiente ni información sobre acciones que suplan semejante decisión.

Son más de 61 estancias infantiles que cada día ofrecen el servicio de guardería a las madres de unos tres mil niños. Todos serían impactados de lleno con las nuevas reglas de aceptación de los menores en las estancias.

Estamos hablando de que las madres de la inmensa mayoría de esos niños laboran en la industria maquiladora y por lo tanto sufrirán una tremenda afectación apenas las actuales estancias empiecen a cerrar sus puertas. Tienen los coordinadores de las guarderías esperanza de que haya un cambio en esa decisión gubernamental pero hasta donde sabemos no hay vuelta atrás.

La secretaria del Bienestar Social, María Luisa Albores González; la subsecretaria del ramo y exdelegada en Chihuahua de Morena, Ariadna Montiel, y quien les sigue en el estado aunque todavía sin nombramiento oficial, Clara Guadalupe Torres, trataron de remediar la situación pero hasta ahora no lo han conseguido.

Más aún, las tres mujeres están visualizando ya el ‘plan B’ para que sean el Seguro Social y el ISSSTE los que asuman esa responsabilidad de abrir las suficientes estancias para los niños que están quedando fuera del esquema original.

Toda la discusión y planeación respectivas se están llevando a cabo bajo el agua, lejos del escrutinio público, y por supuesto, retirado de la opinión fundamental pero ‘incómoda’ de los gremios empresariales y de las asociaciones civiles dedicadas a coadyuvar con la tranquilidad de las familias y sus pequeños hijos.

Increíble que la opacidad y falta de apoyo vengan justo del nuevo régimen federal que busca crear reputación de todo lo contrario, pero ahí están los hechos tal y como ocurren en el tema de los niños. 

Clara Torres sabe bastante del asunto y seguramente nunca sufrió ni en los ‘peores gobiernos priistas’ lo que está pasando hoy. 

Quizá por ello su última veladora encendida es nada más y nada menos que al corralismo. Casualmente ayer el gobernador Corral anunció que apoyará a las estancias como resultado de esa discreta interlocución... ya sabemos, debe ser advertido, que entre su dicho y la realidad hay enorme distancia.


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Esa forma tan singular que tiene el gobernador para hacer sentir su autoridad y hasta sus estados emocionales no deja de llamar la atención.

Ayer presidió en el patio central de Palacio de Gobierno un aniversario más de la promulgación de la Constitución Política de México sin la presencia de la primera autoridad en el municipio de Chihuahua, María Eugenia Galván.

El mandatario estatal se hizo acompañar en el presidium por autoridades militares (aunque su representación hasta la mera orilla. Foto en la versión digital); de los dos ‘secretarios’ de Educación, Miguel Ángel Valdés y Carlos González; el presidente del Tribunal de Justicia, Pablo Héctor González, dos desconocidos personajes más y el secretario general de Gobierno, César Jáuregui Robles. Cero Maru.

No es dato menor esa ausencia de la alcaldesa de origen panista, igual que Corral Jurado. Este año es el de la definición de individualidades, grupos y facciones hacia la sucesión de la gubernatura 2021.

Al gobernador no le queda más opción que Maru para su relevo. Le caería el mundo encima si gana por Morena su compadre, Cruz Pérez Cuéllar, y nada bien le iría si el triunfador fuera el independiente Armando Cabada... ni siquiera estaría tranquilo en el remoto caso de Juan Carlos Loera. En Morena querrán desquite contra el corralismo que los ha tratado con la punta del pie por todas partes.

A pesar de semejante escenario y que no tiene más alternativa que la alcaldesa, la quiere Corral pero bajo sus estrictas condiciones y por ello estira y afloja con ella las ligas emocionales idéntico a como le hizo para estas fechas preelectorales César Duarte con Marcelo González, con Graciela Ortiz, con Carlos Salas, con Jorge González Nicolás y con tantos otros a los que sólo voló con la candidatura a gobernador aun cuando tenía ya definido como el bueno a Enrique Serrano.

A veces trae Corral muy cerquita a la presidenta y a veces muy lejos, como ayer. 

Ahora, la alcaldesa tampoco es perita en dulce y ninguna inocente. Sabe que no le conviene tanta cercanía con el gobernador porque ella trae números aprobatorios superiores al 70 por ciento y él anda absolutamente reprobado con menos de tres.

Debemos seguir atentos a esa relación día a día.


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Ayer tuvo Miguel Ángel Colunga una contundente lección de firmeza en la toma de decisiones; por supuesto, aplicadas una vez pensaditas y bien planeadas como jugada de los Patriotas.

El nuevo coordinador de Comunicación Social en el Congreso del Estado, Víctor González, barrió literalmente con la decena y media de empleados que tenía la oficina una vez tomado el cargo, apenas el pasado fin de semana.

Lo comentamos antes en este espacio: el coordinador parlamentario de Morena en el órgano legislativo tuvo la oportunidad de nombrar titular de Comunicación y hacerse de la oficina completa pero la pensó más que filósofo montado en el Cerro Bola y le comieron el mandado.

Ayer fue de lloradera fenomenal. Cerca de 15 personas fueron despedidas, la mayoría gente de Morena y de otros partidos. Llegará a su relevo la misma cantidad pero inmisericordemente panistas o pro panistas.

Así se toman las decisiones, sin medias tintas, sin titubeos, sin tibieza. Buenas o malas pero decisiones al fin.


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Para poder salir avante y hacer los enroques necesarios en su gabinete poco le importó al gobernador Javier Corral que sobre el cargo de la Dirección del Instituto Chihuahuense de Infraestructura Física, Ichife, pesa un conflicto legal todavía por resolverse.

Como ya se había cantado, ayer Corral cambió de secretario particular. Se despidió de José Luévano y le dio la bienvenida a Roberto Fuentes, con quien también le unen estrechos lazos de amistad forjados en aquellas luchas por el bien común que hoy en día los panistas han dejado de lado.

A Luévano lo sitúa al frente del Ichife, un organismo que en este sexenio ha dado mucho de qué hablar pero no por sus obras, sino por el escándalo de acoso sexual en el que se vio envuelto su extitular, Rodolfo Bermejo Rodríguez.

La Secretaría de la Función Pública inhabilitó a Bermejo para que durante los siguientes siete años no pueda ejercer dentro del servicio público, pero él no se quedó cruzado de brazos e interpuso varios recursos legales para defenderse.

Uno de ellos, el amparo 18/2019, que el exfuncionario promovió ante el Juzgado Primero de Distrito, está en manos del Tribunal Colegiado en Materia Penal y Administrativa, y si le resulta a favor podría volver al cargo, dejando a Luévano en el aire.

Pero Corral parece no temer que ese fallo sea favorable a Bermejo, quizá porque confía en el poder que desde el Palacio de Gobierno, ejerce sobre los otros poderes que se dicen autónomos.