PUBLICIDAD

Opinión

Cultura de la paz para el buen vivir

Para atender el conflicto hay que ser ‘duros con el problema, suaves con las personas’

Hace días Casa Promoción Juvenil, asociación civil que implementa programas para adolescentes y jóvenes y que es parte de la Red Tira Paro, me invitó a una sesión de trabajo

Laurencio Barraza Limón
Activista social

lunes, 06 junio 2022 | 06:00

PUBLICIDAD

Hace días Casa Promoción Juvenil, asociación civil que implementa programas para adolescentes y jóvenes y que es parte de la Red Tira Paro, me invitó a una sesión de trabajo con el fin de analizar conjuntamente algunos de los conflictos que vienen presentándose en dos de sus centros juveniles y de paso, reconocer las lecciones aprendidas del desempeño ejercido en la atención de dichos conflictos.

Esas dos actividades, análisis y reconocimiento, permitieron a quienes participaron identificar aspectos que no contemplaron en sus mediaciones y el potencial que tiene incluirles, ya que pudieron ofrecer resultados diferentes a los acordados. Además, el ejercicio clarificó los alcances y limitaciones que se enfrentan como asociación en la atención de los conflictos, pues algunas de las causas generadoras de ellos rebasan sus posibilidades, ya que corresponden al ámbito de la familia, de la comunidad o a la falta de recursos económicos, entre otros. Muchos de estos conflictos no se atienden oportunamente y la o el joven los cargan y en la primera provocación estallan, independientemente de que el origen del conflicto esté fuera de ese círculo y no estén los actores implicados. Es decir, muchos de los conflictos que se presentan en los centros juveniles tienen causas externas, sin embargo, eso no exime a las y los educadores de atenderlos.

PUBLICIDAD

El análisis de los conflictos permitió ver la existencia de una reducción de los umbrales de tolerancia de las y los adolescentes y jóvenes, ya que rápidamente se molestan, enojan e intentan resolver sus diferencias a través de los golpes. “La mecha que tienen es más corta que en el pasado reciente”, señalaron. Observan, también, una actitud amenazante y retadora que intenta intimidar y asustar a sus pares en conflicto, y en algunas ocasiones “a personas adultas” que les reclaman la actitud asumida. 

Igualmente identificaron que algunos conflictos se pueden evitar, por lo menos las consecuencias de violencia observadas, si cotidianamente se generan espacios para la contención, de mayor diálogo y con mensajes atinados. En ese sentido, valoraron conveniente reducir esa “tensión permanente que existe” y que detona los conflictos, multiplicando los ambientes que amplían la empatía en las personas que confluyen en los centros juveniles.

Un aspecto que mencionaron es que atender conflictos les está implicando una inversión de energías y tiempo considerables: “hay días –señalaron– complicados por la cantidad de asuntos que se presentan y la variedad de cosas que los motivan” que terminan agotados, y otras veces con mal sabor de boca cuando no se avanzó en los acuerdos. A pesar de ello, reflexionan sobre qué hacer para identificar oportunamente, de ser posible anticiparse a la gestación o bien evitar el escalamiento de los conflictos. 

¿Qué tipo de estrategias tenemos que realizar en lo inmediato, como en el mediano plazo, para que desarrollen capacidades y competencias que les permitan resolver por ellos mismos sus conflictos de forma pacífica?, ¿cómo seguir sensibilizándoles sobre las implicaciones que tiene utilizar la violencia en la solución de sus conflictos?, fueron algunas preguntas generadas en la sesión de trabajo y que pretenden despertar hábitos en las y los adolescentes y jóvenes para que puedan resolver sus diferencias cotidianas sin la necesidad de un mediador o mediadora que facilite a las partes llegar a soluciones. 

Una de las conclusiones más importantes del espacio de reflexión que comento es la que versa: “ser duros con los problemas, generosos con las personas”; identificar las causas que detonan los conflictos y, como facilitadores y facilitadoras del diálogo, ser prudentes y escuchar a las partes.

-----------------------

Cultura por la Paz es un proyecto de El Diario de Juárez en alianza con el Tecnológico Nacional de México, campus Juárez;  el Comité de Pacificación  y Bienestar Social (Copabis), y el Centro Familiar para  la Integración y Crecimiento A. C. (CFIC).

PUBLICIDAD

ENLACES PATROCINADOS

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

close
search