OPINIÓN

Paga cargo con chamba para la comadre del jefe

En la nueva era de Néstor Armendáriz como presidente de la CEDH empiezan a notarse cambios extraños, raros, cuestionables desde varios puntos de vista

LA COLUMNA
de El Diario
sábado, 08 junio 2019 | 06:00

• Paga cargo con chamba para la comadre del jefe


• Otra baja fundamental en Hacienda estatal


• Para más Cabada con AMLO que Corral


• Diputados van a Tijuana nomás a viaticar


En la nueva era de Néstor Armendáriz como presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) empiezan a notarse cambios extraños, raros, cuestionables desde varios puntos de vista.

Hace menos de un mes llegó Néstor a la titularidad de la CEDH en condiciones de muy apenitas. Fue la menos peor de las alternativas para el gobernador Javier Corral. Antes de él estuvo el Congreso del Estado a punto de designar al maestro juarense Carlos Gutiérrez.

Quizá por ello obtuvo el cargo muy condicionado. De repente se sacudió al contador general Pedro Quintana Rohana y colocó en su lugar a un tal Carlos Munguía, proveniente de Sonora y en su haber un largo currículum de transas. Luego las iremos desmenuzando.

De la coordinación de capacitación Néstor ni las gracias dio, menos indemnización, a Luis Enrique Rodallegas. Parecía muy apurado por entregar el espacio nada más y nada menos que a Rosalba Barrera, comadre del líder parlamentario del PAN en el Congreso del Estado, Fernando Álvarez Monje. Esto explica muchas cosas.

Otro cambio más hizo, de la Secretaría Técnica retiró a José “Pepe” Alarcón y puso en su lugar a un tal Jair Araiza, hijo de Felipe Araiza Porras, exprocurador de Justicia Zona Centro en tiempos de Francisco Barrio. Roberto Araiza, hermano de Jair, fue designado jefe de Control Interno.

Aunque Néstor es de corazón priista, pariente de su antecesor José Luis Armendáriz, queda comprobado que debió entregar la CEDH al panismo de Javier Corral y de Fernando Álvarez.

Debe ser el cargo de conciencia tan grande que implementó la política de puertas cerradas. Para la obligada atención de todo mundo tiene a su secretaria, Yuliana Rodríguez. Ella se encarga de explicar a propios y extraños por qué don Néstor no puede atenderlos.

Un paso hacia atrás, indudablemente, en materia de derechos humanos.


***

El pasado 18 de mayo lo dijimos con todas sus letras: hay pelea en la Secretaría de Hacienda entre sus funcionarios más encumbrados, el jefe de todos, Arturo Fuentes Vélez, y el director de Egresos, Eduardo Fernández Herrera.

Ayer fue pública la renuncia de Fernández, cansado de una larga como cruenta guerra contra Fuentes, en la que hay temas de todo: incompetencia, falta de recursos, corrupción. Imaginemos el denso ambiente sufrido ahí.

Aquella ocasión, el 18 de mayo, mencionamos que un gran perjudicado por la guerra había sido el jefe de Pagos, Mario Sánchez (despedido), operador de Fernández, quien semanas antes había ordenado desmantelar el departamento de sistemas, bajo control del secretario.

Mencionamos que existe un desorden desde que fue contratado un software por 20 millones de pesos a principios del 2017. Su objetivo era eficientar las recaudaciones de rentas en todos los municipios del estado, pero nada. Los problemas ahora son peores.

Con eso, la falta de resultados por el intento de reestructurar 28 mil millones de pesos en adeudos bancarios, pagos multimillonarios discrecionales a proveedores y deudas también por muchos millones a proveedores, convierten en casi permanentes los conflictos entre los funcionarios de la secretaría.

Desde septiembre del año pasado había saltado también del barco el añejo panista Guillermo Luján Peña, director general de Administración y acaso uno de los amigos más cercanos del gobernador Corral pero crítico y opositor férreo de las informalidades, frivolidades y desorganización permitidas en Hacienda.

Chihuahua tiene la deuda más cara entre los 32 estados del país, tiene también uno de los montos más altos con cerca de 54 mil millones de pesos y graves problemas hacia el interior de todas las dependencias estatales justo por falta de liquidez.

La confrontación en Hacienda sólo agrava más los problemas frente al no oigo, son chismes, es culpa de otros, del gobernador Javier Corral.


***

Javier Corral de plano definió que no estará hoy en Tijuana respaldando al presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador  (AMLO), en su defensa de la “dignidad nacional” frente al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, pero la mayoría de los mandatarios estatales confirmaron su asistencia.

Sin duda habrá potencial ingrediente político-partidario. Baja California acaba de ser arrebatado por Morena después que el blanquiazul mantuviera el control allá por 30 años.

Es también cierto que el partido guinda está obligado a respaldar con todos sus actores políticos al presidente. Así lo dejaron establecido los jefes morenos en el Congreso de la Unión, Mario Delgado y Ricardo Monreal.

Entre un interés y el otro, no es complicado salir del dilema y definir que más allá de los severos cuestionamientos al manejo de AMLO en su política exterior con Trump y la propia campechaneada postelectoral en Baja California (apenas el domingo ganó Morena la gubernatura), debe privilegiarse el interés del país y a su representante político, el presidente. Por eso estará con él la mayoría de los gobernadores.

Y por eso también el independiente alcalde de Juárez, Armando Cabada, fue aplaudido sonoramente ayer mismo cuando abordó el tema en Los Cabos, –la Baja Sur–, durante el encuentro denominado “cumbre” de alcaldes fronterizos, donde participaron también los vecinos de El Paso y Las Cruces.

“El rumbo de la agenda política nacional la aplica el presidente de la República y todos debemos cerrar filas en su apoyo... no debe haber medias tintas... Todos los mexicanos debemos estar del lado de nuestro presidente... del buen juicio y de la prudencia”.

Seguramente los primeros en aplaudir fueron los secretarios federales de Economía y Desarrollo Urbano, ahí presentes, pero de ahí le siguieron todos los asistentes.


***

Los diputados federales de Morena por Chihuahua, en especial los de Juárez, fueron convocados al mitin del presidente Andrés Manuel López Obrador, a realizarse hoy en Tijuana.

El pastor del rebaño morenista, Mario Delgado, instruyó a todos los legisladores de su bancada a viajar a esa frontera, para hacer bola en el llamado “acto de unidad por la dignidad de México”, al que convocó el jefe del Ejecutivo federal.

Pero puso atención especial en los diputados fronterizos de todo el país, para que no se noten desaires ni desacuerdos en esta tan singular respuesta mexicana de Estado, a una amenaza comercial lanzada por el estadounidense Donald Trump.

Además para que se muestre el interés de quienes viven en la frontera, los primeros obligados son los representantes fronterizos.

Por eso entre ayer y antier los asesores y secretarias de los legisladores estaban a punto del infarto en la búsqueda de vuelos para la ciudad bajacaliforniana.

Fuera de los cuestionamientos sobre esa concentración y su utilidad para la relación México-Estados Unidos, es bastante criticable el objetivo del viaje a Tijuana de la mayor parte del Congreso de la Unión, que domina Morena en alianza con el PES y Partido del Trabajo, también apuntados para la protesta. Sólo van a hacer montón, ¿o alguien sabe de algo que hayan hecho por Juárez los diputados morenos Tere Vargas, Ulises García Soto, Esther Mejía Cruz y Francisco Villarreal Pasaret? ¿Algo de la petista Claudia Elena Lastra? No, exacto.

Ni los conocen en Juárez pero ahí van a Tijuana a un acto que bien puede verse como un despropósito, sin utilidad práctica alguna.


***

Desde lo más recóndito de la Sierra reportan que por alguna extraña razón la delegada regional de Bienestar, Francisca Contreras, endosó los programas federales de apoyo al alcalde priista de Guadalupe y Calvo, Noel Chávez Velázquez.

La representante federal con sede en Guachochi, pero con otros municipios de la región a su cargo, dispuso que la entrega de los apoyos, los cuales debería realizar directamente su dependencia, los hiciera un Gobierno municipal priista.

La agenda oficial de distribución de los recursos para el bimestre mayo-junio de este año, que inició el día 6 y culmina el 17, va firmada por el alcalde Chávez y además lleva logotipos de Prospera, el programa de inclusión social del sexenio pasado, ya desaparecido.

Nada se dice de que es un programa federal de la actual administración, al contrario, todo hace parecer que es obra social del Gobierno municipal actual.

Y para colmo con un nombre que hace alusión a la administración pasada y que ahora se denomina Coordinación Nacional de Becas para el Bienestar Benito Juárez.

Una copia del calendario de entregas de las pensiones para adultos mayores puede verse en la edición digital, con esos detalles.

El movimiento es sospechoso porque hay una directriz nacional de la Secretaría del Bienestar para no utilizar intermediarios en el el reparto de recursos.

La instrucción prohíbe hasta la intermediación de gobiernos de otros niveles, incluso de Morena.

De ahí que el endoso, tan bondadoso políticamente, genere tantas sospechas.