Opinión

Orgía electoral

PAN, PRI y PRD ya se dieron el sí para una eventual alianza electoral

Manuel Narváez
Analista

lunes, 16 noviembre 2020 | 06:00

PAN, PRI y PRD ya se dieron el sí para una eventual alianza electoral e ir por la mayoría en la Cámara de Diputados y algunas gubernaturas.

Estos partidos generalmente antagónicos en las urnas, también se sumaron a la agrupación supuestamente apartidista “Sí por México”, que encabeza el empresario Claudio X. González y el presidente nacional de Coparmex, Gustavo de Hoyos. MC conforma el cuarteto en esta alianza electoral.

La intención de esta fracción de la partidocracia mexicana y un sector empresarial es arrebatarle a Morena el control de la Cámara de Diputados y ganar al menos 4 gubernaturas de las 15 en juego el próximo año. El PAN por su cuenta tiene posibilidades en Chihuahua y en Querétaro.

Para empezar, en Chihuahua no cayó bien la idea de ir con el PRI en la boleta electoral, al menos eso expresaron algunos panistas, sobre todo aquellos que pertenecen al grupo de la “familia feliz” que, entre otras cosas, además del estupor que les provoca, consideran contra natura y choca con sus principios ‘democráticos’ aliarse con el Revolucionario Institucional.

El malestar tiene sentido desde el punto de vista histórico porque por 60 años fueron enemigos electorales, sin embargo, en la práctica han sido amantes políticos en el plano federal y en los Congresos locales donde la izquierda llegó a controlar eventualmente.

Tampoco hay que rasgarse las medias, pues actores políticos del PRI y el PAN han tejido alianzas de facto y a oscuras en infinidad de ocasiones para sacar reformas estructurales, como las suscribió Gustavo Madero con Peña Nieto, en el “Pacto por México”. 

No se olvide que Javier Corral como senador se alió con Manuel Bartlett, entonces del PRI, para tumbar la Ley Televisa, en la primera mitad del Gobierno de Fox. Pesa igual la alianza de facto entre el candidato panista en 2016 y el exgobernador Reyes Baeza, para derrotar al PRI de César Duarte.

Por su lado, los morenistas critican la alianza del PAN, PRI y PRD porque según ellos confirma el amasiato que han tenido estos tres en los últimos 20 años. Tranquilos, calmados, las y los de Morena no tienen cara para hablar de decencia política porque todo mundo sabe que ese partido está infestado de ex priístas y panistas, el verdadero ‘Prian’ parió con ellos, y los que se fueron no necesariamente conformaban la liga de la honestidad en sus anteriores partidos.

Si de alianzas inescrupulosas hablamos, Morena tiene de aliado al PVEM, el partido más prostituido de México. Los verdes se entregaron a la alianza que llevó a Fox a la Presidencia, con Calderón gozaron de cargos importantes dentro de esa administración, con Peña Nieto el acostón fue de escándalo, y con AMLO, bueno, con el presidente actual simplemente perdieron cualquier atisbo de dignidad.

Que nadie se escandalice, la partidocracia mexicana ha vivido una verdadera orgía política por años. Todos los que están, con la misma piel o disfrazados de honestos, forman parte de una oligarquía que ha gobernado el país por más de dos décadas. Así que resulta irrelevante cómo vayan acompañados en las próximas elecciones; a veces una es la novia, en otro funge como novio y en ciertas ocasiones forman un trío.

Lo que todavía no me queda claro es cuál es la verdadera ganancia de la alianza de los empresarios con PAN, PRI, PRD y MC, porque ir por una mayoría legislativa, que de entrada se antoja muy difícil, apenas sería un contrapeso de medio pelo para repeler las políticas públicas y reformas de la 4T, ya que tienen el Senado a su favor hasta el 2024, lo que iban a reformar ya lo llevan adelantado, y aún les quedan dos períodos de sesiones para concretar su agenda política.

Finalmente, si las alianzas del PAN, PRI y PRD en determinadas entidades federativas lo que buscan es frenar el avance de Morena, hasta el momento no han fijado argumentos profundos y de peso para contrarrestar la maquinaria electoral de los programas sociales con careta de “apoyos”. Hay millones que sí requieren pescado, el problema es que los que enseñan a pescar son los que se llevan las ganancias.

Si quieren frenar a Morena, primero deben comprometerse con un agenda clara y precisa, sin eufemismos ni demagogia, como ha sido por décadas. No basta sólo buscar el poder por el solo hecho de ejercerlo.

Es cuanto.