Opinión
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Opositores a Maru deben reclamar a Corral

Son dos los campos de batalla que ha abierto el corralismo en contra de Maru Campos, y en ambos ha demostrado su ineficiencia y perversidad

LA COLUMNA
de El Diario

domingo, 14 febrero 2021 | 06:00

- Opositores a Maru deben reclamar a Corral

Son dos los campos de batalla que ha abierto el corralismo en contra de Maru Campos, y en ambos ha demostrado su ineficiencia y perversidad. Sin quererlo, se ha convertido en el principal promotor de la alcaldesa con licencia.

Ya la traía de perder en ambos. La comunicación social y la justicia se han convertido en pesado y desastroso lastre para el gobernador, no de ahorita, sino incluso desde su toma de protesta, en que se fue a la yugular de los periodistas y se comprometió a sanear el Ministerio Público de la indebida intervención política.

Ni una ni otra. Por el contrario, durante largos cuatro años y medio ha dinamitado la relación con los medios de comunicación, persiguiendo a unos, denostando a otros, violando directa e indirectamente la libertad de prensa. Ha sido grosero y manipulador, al grado de querer dar lecciones de periodismo e incluso creerse linotipista.

Están documentadas en los mismos medios estas afirmaciones; también acciones deleznables como el arresto de un reportero por tomarle fotos cuando jugaba tenis en la Ciudad Deportiva de Chihuahua o el empujón a una colega que pretendía entrevistarlo, junto con horas y horas de adjetivos y agresiones contra periodistas y medios.

Disminuyó un poco el gasto en publicidad oficial con el pretexto de la austeridad, pero alimentó sus empresas de comunicación afines con apoyos cuestionables, sin métrica alguna en razón de su absoluta carencia de fuerza.

Fue contraproducente la disminución porque creó costosísimos instrumentos propios para realizar propaganda descarada disfrazada de periodismo, con un pasquín impreso (Cambio 16) y spots en radio y televisión.

Fueron millones los derrochados en marketing, producción y estrategia digital en redes sociales, todo infructuoso, porque se encuentra en el último lugar en credibilidad de todos los gobernadores del país, de acuerdo con Arias Consultores.

En materia de justicia, manipuló la elección de jueces y magistrados a través de los exámenes para colocar a sus personeros, asunto sobre el cual se han presentado denuncias cómodamente resguardadas en la Fiscalía Anticorrupción, autónoma solo en el papel, porque es el brazo armado en contra de sus enemigos.

A través de dicha Fiscalía le ha buscado a Maru hasta debajo de las piedras, amenazando a sus colaboradores para encontrar discrepancias en sus gastos personales, en las licitaciones, en todos lados, y no ha encontrado nada.

Se han construido historias de corrupción para someterla, a sabiendas de que es el principal pilar en votos del PAN. Ahora la quieren desechar.

Con copias xerox, que de repente aparecieron supuestamente certificadas, insisten en descarrilarla.

Pensaron que igual que el resto de los implicados en la nómina secreta, ella también correría a sus brazos para pedir perdón y regresar dinero y propiedades, como lo hicieron muchos con el petate del muerto.

Pero en lugar de ello lo ha confrontado en ambos frentes de batalla, el judicial y el mediático, éste último lo ha exhibido en su justa dimensión como protagonista de abuso de poder, violencia política y acuerdos oscuros, para traicionar al partido que lo llevó a vivir del presupuesto durante 25 años, y que hoy, en estos días, se empecina en prolongar.

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Desde el 2016, y antes en su paso por el Congreso federal y local, la virtual candidata panista se ha movido con comodidad en los medios de comunicación.

Ha sido estratégica y oportuna.

Cuando perdió como alcaldesa de Chihuahua el plebiscito por el alumbrado público, aún y cuando jurídicamente no era vinculatorio en virtud de la insuficiente participación, tomó ella misma la decisión de dar por muerto el proyecto. Esa misma noche, inmediatamente, salió a ofrecer el rostro y la otra mejilla. No tiene problema con eso, aún y cuando en el fondo hubo guerra sucia desde frentes amigos, empezando por la administración estatal. Pudo haberse empecinado, pero en lugar de ello apechugó.

Lo mismo hizo de manera reciente en las dos audiencias fallidas a la que ha sido convocada por el juez de control, por el tema de la nómina secreta, con un expediente incompleto y en total desorden. Atiende a los medios ahí en la banqueta. Sin rubor alguno enfrenta los cuestionamientos. Jamás Corral ha mostrado ni el dos por ciento de ese valor en situaciones embarazosas.

Ha sido ese manejo y las circunstancias, las que la han mantenido con presencia pública. Ha dejado las lágrimas y la catarsis para sus más cercanos.

Aníbal Moreno, el radiodifusor en Cuauhtémoc, manejó el año pasado las copias fotostáticas de recibos filtrados, se supone por la misma Fiscalía, y se las mostró en vivo, sorprendiéndola, y ella convirtió el tema en semanas y semanas de aparición en medios, defendiendo su punto.

El Heraldo de Chihuahua publicó los recibos supuestamente certificados por el notario público número 4, Luis Raúl Flores y ocurrió lo mismo, con el ingrediente de la duda sembrada por el fedatario, que dio un golpe en la nariz a la estratagema perversilla de Palacio.

Esa exposición en los medios le ha generado un posicionamiento electoral indudable, que Corral no calculó ni por asomo.

Echó la cargada judicial y de ministerios públicos en contra de Maru, violando el debido proceso, ejerciendo violencia política, deteriorando la imagen de la Fiscalía, todo ello pensando en capitalizar mediáticamente el asunto de manera perversa, pero le salió el tiro por la culata.

La niña salió respondona y con carácter lo ha puesto en su lugar.

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Esta misma semana no fue la excepción. Se placeó la alcaldesa con licencia en medios nacionales de nueva cuenta. La mujer y su circunstancia, como diría Ortega y Gasset.

Incluso pisó territorios netamente corralistas, como el Canal 28 de televisión, donde tuvo una entrevista positiva con Sergio Valles, que durante 4 años ha sido una extensión más del área de comunicación social del gobierno del estado por su grado de abyección. Ha recibido carretadas de millones.

Los reportes de manejo de medios de Maru ocupan diariamente decenas de hojas, en columnas, notas informativas, entrevistas de radio y televisión.

En ese contexto, el resto de los virtuales candidatos no lucen ni aparecen como ellos anhelan.

Juan Carlos Loera tampoco para un día de proselitismo; igual que “El Caballo” Alfredo Lozoya, tampoco Graciela Ortiz, todos están deseosos de tener más reflectores y luces...y hacen esfuerzos al respecto.

Generan agenda mediática, mandan sus boletines, pocos o muchos, pero lo hacen.

Ellos tienen sus propias estrategias. Realizan en estos momentos sus reuniones internas y aparecen públicamente de acuerdo a las condiciones del momento.

Pero ninguno de ellos, para bien o para mal, se encuentra en la condición de Maru.

Tendrán qué hacer mayores esfuerzos para comunicar los profesionales de la persecución despiadada desde Palacio para hacerle mella, en especial Corral Jurado y su ejército de generales en la materia que ya no reaccionan ni en redes.

Es curioso el caso de un director de Comunicación, Alfonso Villalobos, quien fue furibundo palero del gobernador, lo llaman su “hermano”, pero terminó negociando para su esposa una regiduría en el ayuntamiento de Chihuahua. Tampoco la traición perdona.

Muy lejos está Corral de lograr mayor daño pontificando acerca del ejercicio reporteril cuando tiene frente así a colegas con tanta experiencia que le permite al más chimuelo mascar rieles.

Igual el resto de los candidatos y candidata virtuales, deberán redoblar el trabajo para posicionarse de cara a la elección del primer domingo de junio, ante una Maru, que aunque no quiera, está forzosamente en medios.

Cuando “El Percherón” Carlos Olson cobraba en la Secretaría General de gobierno como alto funcionario, afirmaba que la aspirante no llegaría ni a octubre, sin que estuviera tras las rejas.

Como dice la canción de Sabina, y nos dieron las diez y las once, las doce y la una, y las dos y las tres... y nada ocurrió.

Por el contrario, el tiempo fortalece a Maru y la curte en el camino a la responsabilidad de la gubernatura gracias esencialmente a su principal denostador, su compañero de partido, Corral.