Opinión

Nuevo metal ‘estratégico’, el litio en Chihuahua

Las consideraciones que hemos realizado en cuanto el macroyacimiento de litio en Sonora, son igualmente aplicables a la posible explotación los tres bancos de litio en ubicados territorios chihuahuenses

Armando Sepúlveda Sáenz
Analista

martes, 30 marzo 2021 | 06:00

Tal vez no exageramos al pensar que los lectores de periódicos tienen desde muchos años atrás conocimiento de un metal cuyas sales se han usado para fines terapéuticos, las sales de litio, particularmente el carbonato de litio y el citrato de litio, se emplean en el tratamiento de la manía, la depresión y la bipolaridad, así como en otras psicopatologías. Más recientemente obtuvimos conocimiento como elemento básico en la conservación de carga eléctrica para teléfonos celulares, computadoras portátiles y otros artefactos móviles, y aún más recientemente, para baterías de ion de litio para automóviles con motores eléctricos. Estos usos, pero principalmente el último, han incrementado la demanda de este metal industrial, determinando un aumento sistemático de su precio. De 450 dólares la tonelada a 10,000 dólares actualmente. El metal se encuentra disperso en pequeña proporción en ciertas rocas volcánicas y sales naturales, pero nunca libre. En su forma pura, es un metal blando, de color blanco plateado, que se oxida rápidamente en aire o en agua. Su densidad es la mitad de la del agua, siendo el metal y elemento sólido más ligero.

En Bacadéhuachi, Sonora se encuentra el yacimiento de litio en roca más grande que se conoce en el mundo, según Mining Technology.A finales de 2019, cuando el Gobierno confirmó la existencia del yacimiento y se difundió que estaba en marcha un proyecto de explotación a cargo de una empresa canadiense (Bacanora Lithium) y otra china (Ganfeng Lithium), hubo medios y funcionarios que empezaron a hablar del litio como “el petróleo del futuro”.  De ahí el interés del presidente y los diputados del partido oficial para nacionalizar la minería de litio, a fin de que la riqueza sirva al país (o más precisamente para aumentar el ingreso fiscal). En el supuesto de que pudieran llevar adelante sus propósitos, no tienen la menor idea del costo estratosférico de la indemnización a las empresas mineras. 

Otro país con circunstancias similares es Bolivia que ha promovido la idea de valerse de la industrialización desde casi dos décadas atrás, para impulsar el desarrollo económico superando la lógica “ëxtractivista” también como en el caso mexicano liderado por dos empresas extranjeras. Hasta ahora han fracasado, dado que carecen de los requisitos básicos, personal capacitado, conocimiento instrumental, tecnología y recursos para financiar cualquier empresa de la magnitud requerida, además los intereses políticos nacionales han sido un obstáculo que no han podido superar. Esta visión de apalancamiento del desarrollo con el recurso “estratégico” del litio, la comparten los presidentes de Bolivia y México. Este contexto explica la reciente visita a nuestro país del primero y constituye un “banderazo” presidencial a las iniciativas relativas a la extracción y aprovechamiento del mineral en la Cámara de Diputados.

El litio es un elemento moderadamente abundante y está presente en la corteza terrestre en 65 partes por millón (ppm). Esto lo coloca por debajo del níquel, cobre y wolframio y por encima del cerio y estaño, en lo referente a abundancia. A la fecha, Argentina, Bolivia, Chile y Perú tienen el 85% de reservas de litio del planeta. A estas reservas deben sumarse las mexicanas.

Por otro lado, el uso de baterías de ion de litio para los vehículos eléctricos está por superarse. El hidrógeno será el combustible del futuro, y la pila de combustible de hidrógeno es una de las alternativas tecnológicas para dejar atrás los motores de combustión hacia opciones más ecológicas y eficientes. Esto abrirá definitivamente la posibilidad de que los motores eléctricos sean alimentados por baterías electroquímicas, que reemplazarán las actuales, más grandes y pesadas. La producción de los vehículos con pila de hidrógeno ha dejado de ser experimental, ya están en circulación este tipo de vehículos, cuyos modelos se producen en serie. A medida que ganen mercado lo que ocurrirá con el litio, la gasolina y el diésel: es que pasarán al baúl de los recuerdos.

Tal vez sería más productivo que los febriles diputados se empeñarán en declarar otros minerales industriales como estratégicos por su impacto productivo y su ciclo de vida, como el hierro, zinc, cobre, estaño y la bauxita. 

También sería mejor que los países que poseen las principales reservas de litio se apresurasen a extraer y procesar sus reservas, aun cuando baje el precio. En esta situación. además de México, están Argentina, Bolivia, Chile y Perú. Aunque no poseen los recursos financieros ni tecnológicos necesarios, pero los chinos, canadienses, estadounidenses y alemanes, sí. 

Las consideraciones que hemos realizado en cuanto el macroyacimiento de litio en Sonora, son igualmente aplicables a la posible explotación los tres bancos de litio en ubicados territorios chihuahuenses, los cuales son “potencialmente explotables”, en los municipios de Ascención, Cuauhtémoc y Coyame, adicionales a los tres bancos existentes y en etapa de exploración que se ubican en los límites de los municipios de Juárez y Ahumada. Este es el yacimiento que los expertos estiman que puede ser productivo. En consecuencia, las decisiones del gobierno federal en cuanto a la suerte del metal, tendrá impacto en nuestro estado.

Así que lo recomendable para las autoridades del Ejecutivo Federal y los diputados de Morena es que se pongan las pilas, aunque no sean de litio.